A combination recombinant protein and outer membrane vesicle vaccine against serogroup B meningococcal disease

2/06/2011

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A combination recombinant protein and outer membrane vesicle vaccine against serogroup B meningococcal disease.
Su EL, Snape MD. Expert Rev Vaccines 2011; (5): 575–588
Palabra clave: Meningococo

Aunque la enfermedad meningocócica por serogrupo B sigue siendo un importante problema de salud pública, aún no se dispone de una vacuna autorizada que proporcione una amplia protección frente a este patógeno. Los avances en genómica han allanado el camino para el descubrimiento de nuevos candidatos vacunales para su inclusión en una vacuna multicomponente frente a serogrupo B. En este artículo se revisan los últimos avances en el desarrollo de estas vacunas, centrándose especialmente en la ‘próxima generación’ de vacunas MenB, 4CMenB.

Aunque el énfasis del programa 4CMenB se ha basado en el desarrollo de una vacuna que pueda prevenir la enfermedad de MenB, es importante recordar que 4CMenB no es una "vacuna MenB", ya que carece de la característica que define a ese serogrupo, los polisacáridos de la cápsula del serogrupo B de. De hecho, los antígenos 4CMenB también se expresan en meningococos no-serogroupo B y, aunque es poco probable que tenga el éxito de las campañas de vacunación antimeningocócica del serogrupo C, algo de protección contra otros serogrupos patógenos es probable que se observe.

Dado que los antígenos diana de 4CMenB varían considerablemente entre las cepas de MenB, es probablemente poco realista esperar que esta, o cualquier vacuna basada en proteínas de membrana externa, evite el 100% de la enfermedad de MenB.

Lo que es evidente es que, como con todas las vacunas, la efectividad de la vacuna se verá influida por factores ajenos a la eficacia prevista de los ensayos clínicos. Aun cuando la proporción de la enfermedad de MenB que teóricamente puede prevenirse mediante un programa de vacunación 4CMenB pudiera determinarse con seguridad, la captación de la población no será del 100% y no todos los receptores de la vacuna van a desarrollar una "adecuada" respuesta inmune. Esta dilución sucesiva de efectividad de la vacuna se debe tener en cuenta para predecir la proporción de enfermedad que esta vacuna puede prevenir.

Por el contrario, si un programa de inmunización con 4CMenB pudiera generar inmunidad de grupo a través de la reducción de portador faríngeo de las cepas de MenB potencialmente invasoras, la reducción de la enfermedad observada podría ser superior a la prevista en base a la inmunidad individual. Teniendo en cuenta que las mayores tasas de portador faríngeo de meningococos se observan en adolescentes y adultos jóvenes, la inmunidad de grupo sólo se podría lograr si la campaña de inmunización 4CMenB lograra una reducción de portador faríngeo de estos grupos de edad. En consecuencia, los estudios que evalúan el impacto de la inmunización con 4CMenB de portador faríngeo de meningococos en los adultos jóvenes están actualmente en marcha, y los resultados de estos estudios podrían ser cruciales para determinar el costo-efectividad de la inclusión de este grupo de mayor edad en una campaña de vacunación 4CMenB. Esta evaluación también tendrá que considerar el impacto de la inmunización con 4CMenB en el transporte de otras cepas de Neisseria no patógenas, tales como N. lactamica.

El impacto de un programa de inmunización 4CMenB también pueden verse influido por el ritmo de disminución de anticuerpos bactericidas inducidos después de la vacunación infantil (actualmente está siendo evaluada en 3,5 años de edad). Estos factores fueron considerados en un reciente análisis coste-efectividad de Inglaterra que sugiere que, dadas las actuales tasas de meningitis B en este país y un coste estimado de 40 £ GB (63 $ EE.UU.) por vacuna, la introducción de 4CMenB es poco probable que se rentable, con un coste de más de 100.000 £ GB (160.000 $ EE.UU.) por cada año de vida ganado. Es importante destacar que estas estimaciones no tienen en cuenta el impacto potencial de la inmunidad de grupo, y, obviamente, se verá influenciada por el coste de la vacuna. Un reto adicional para la introducción de 4CMenB es la consideración de cómo se va a incorporar esta vacuna existiendo calendarios de vacunación infantil que ya tienen dos o tres vacunas en cada visita. En el estudio publicado realizado en lactantes, 4CMenB fue administrada como parte de un programa en el que se administraban diez vacunas separadas en cinco visitas diferentes en sus primeros 6 meses de vida, con tres vacunas que se administran a los 2 y 4 meses de edad. Si bien no es perjudicial, la intensidad (y coste) de este programa de vacunación podría ser un obstáculo para los padres y los responsables políticos. Se están explorando calendarios alternativos de inmunización.

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