image_pdfimage_print

Bibliografía

29/04/2016
  1. Edmond K et al. Global and regional risk of disabling sequelae from bacterial meningitis: a systematic review and meta-analysis. Lancet Infectious Diseases, 2010, 10(5):317–328. [ver en pubmed]
  2. Watt JP et al. Burden of disease caused by Haemophilusinfluenzae type b in children younger than 5 years: global estimates. The Lancet, 2009, 374:(9693) 903–911. [ver en pubmed]
  3. Galil K, Singleton R, Levine OS, Fitzgerald MA, Bulkow L, Getty M, Perkins BA, Parkinson A. Reemergence of Invasive Haemophilus influenzae Type b Disease in a Well-Vaccinated Population in Remote Alaska. J Infect Dis 1999;179:101-6. [ver en pubmed]
  4. Estimated Hib and pneumococcal deaths for children under 5 years of age. Geneva, World health Organization, 2008. Available at http://www.who.int/immunization_monitoring/burden/Pneumo_hib_estimates/en/; accessed September 2013. 
  5. Howie SRC, Antonio M, Akisanya A, Sambou S, Hakeem I, Secka O, Adegbola RA. Re-emergence of Haemophilus influenzae type b (Hib) disease in The Gambia following successful elimination with conjugate vaccine. Vaccine 2007;25:6305-9. [ver en pubmed]
  6. I. Pachón, A. Muñoz, A. Tormo, C. Amela, P. Martín, J. Villota, J. Campos. Estudio de incidencia de enfermedad invasiva por Haemophilus influenzae en España. Bol Epidemiol Semanal 1998; 6 (5), 49-52.
  7. Centro Nacional de Epidemiología. Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2013. Madrid, 2015. 
  8. World Health Organization (WHO). Vacunación contra Haemophilus influenzae de tipo b (Hib). Documento de posición de la OMS – julio de 2013.Weekly Epidemiological Record (WER); 27 Septiembre 2013, 88th YEAR; No. 39, 2013, 88, 413–428.
  9. World Health Organization (WHO). Information Sheet. Observed rate of vaccine reactions. Haemophilus influenzae type b (Hib) vaccine. April 2012. 

Otros recursos

http://www.cdc.gov/vaccines/vpd-vac/hib/downloads/PL-dis-hib-color-office-sp.pdf

Bibliografía comentada

29/04/2016

Preguntas al experto

28/04/2016

Seguridad de la vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B

28/04/2016

Reacciones adversas (8)

Es frecuente encontrar reacciones locales en la zona de administración de la vacuna: el 20–25% de los vacunados refieren dolor en el lugar de la inyección en algún momento en las 24 horas tras la vacunación. Los porcentajes no varían con el lugar de la inyección. Estas reacciones suelen ser leves y pasajeras y remiten espontáneamente en un plazo de 3 días. Se ha descrito fiebre como efecto adverso en el 2% de los vacunados.

Los acontecimientos adversos graves son raros tras la administración de una vacuna anti-Hib, monovalente o combinada, siendo una de las vacunas más inocuas actualmente disponibles.

Otros aspectos de seguridad (9)

Sujetos con inmunodepresión, incluyendo infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Las vacunas frente a Hib son seguras en estos sujetos. En individuos con infección por VIH la vacunación fue bien tolerada, salvo por moderados efectos locales en el lugar de administración de la vacuna.

Síndrome de Guillain–Barré (SGB). Aunque no se han realizado estudios para explorar un posible riesgo de esta neuropatía tras la vacunación, en todos los estudios previos a la autorización por las agencias reguladoras no se detectó ningún caso del síndrome de Guillain- Barré. En la etapa postcomercialización se han descrito varios casos tras la vacunación frente a Hib, pero se observó que el intervalo entre la vacunación y la aparición del síndrome era lo suficientemente grande como para no considerarse causal.

Trombocitopenia. A pesar de haber sido reportado un caso de trombocitopenia (número de plaquetas por milímetro cúbico inferior a 150 000) en un estudio precomercialización de la vacuna, en otro estudio se demostró que la vacuna no producía ningún efecto sobre el recuento plaquetario.

Mielitis transversa. En Estados Unidos de América se notificaron 3 posibles casos de mielitis transversa posteriores a vacunación frente a Hib. Esta patología que consiste en una inflamación inespecífica del sistema nervioso central a nivel de la médula espinal no fue descrita en ningún estudio previo a la comercialización de la vacuna, así como en la literatura publicada.

Diabetes. Un estudio realizado en el estado de California entre los años 1988 y 1990, con datos de más de 50 000 niños, demostró que no existe relación alguna entre la vacuna y la aparición de la diabetes mellitus tipo 1 juvenil.

Vacunación

28/04/2016

Composición de la vacuna

A pesar de los múltiples serotipos de Haemophilus influenzae, actualmente solo se dispone de vacuna frente al serotipo capsulado b. La vacuna existente es una vacuna bacteriana conjugada de tipo inactivada constituida por la cápsula polisacárida (no puede producir la enfermedad). Aunque en sus inicios se desarrolló como una vacuna monovalente que solo protegía contra este tipo concreto de microorganismo, no fue hasta la aparición de las vacunas combinadas con toxoide tetánico que se consiguió generar mejorar su protección a largo plazo frente a la enfermedad.

Vacunas disponibles

En España disponemos de varias vacunas autorizadas por la Agencia Española del Medicamentos y Producto Sanitario, algunas en formato monovalente y otras combinadas.

Vacunas

Empresa

Componente

Hiberix

GSK

Monocomponente: PRP conjugado con toxoide tetánico

Pentavac

Sanofi Pasteur MSD

Vacuna combinada: PRP conjugado con toxoide tetánico. Incluye también componentes para difteria, tétanos, tos ferina (componente acelular) y poliomielitis (inactivada).

Hexyon

Sanofi Pasteur MSD

Vacuna combinada: PRP conjugado con toxoide tetánico. Incluye también componentes para difteria, tétanos, tos ferina (componente acelular), hepatitis B (ADN recombinante) y poliomielitis (inactivada).

InfanrixHexa

GSK

Vacuna combinada: PRP conjugado con toxoide tetánico. Incluye también componentes para difteria, tétanos, tos ferina (componente acelular), hepatitis B (ADN recombinante) y poliomielitis (inactivada).

Infanrix-IPV + Hib

GSK

Vacuna combinada: PRP conjugado con toxoide tetánico. Incluye también componentes paradifteria, tétanos, tos ferina (componente acelular) y poliomielitis(inactivada).

 

HIBERIX (monocomponente)- PRP conjugado con toxoide tetánico

Pautas de vacunación

Administrar 3 dosis de Hiberix separadas por un intervalo de 2 meses (entre 4-8 semanas) en los 6-7 primeros meses de vida, y puede comenzar a partir de los 2 meses de edad.

En caso de que la administración de una dosis no se realizase de acuerdo con el calendario previsto, se puede retrasar la administración de estas dosis, siempre que las 3 dosis se administren durante el primer año de vida manteniendo un intervalo de 2 meses (entre 4-8 semanas) entre las dosis.

De forma ocasional, puede ser necesaria la administración de una dosis de recuerdo en el segundo año de vida, como por ejemplo en aquellos niños que no hayan completado la vacunación primaria.

PENTAVAC

Pautas de vacunación

Vacunación primaria:

La inmunización primaria se puede administrar siguiendo un esquema de 3 dosis a intervalos de 1-2 meses comenzando a los 2 ó 3 meses de edad, o de 2 dosis con un intervalo de 2 meses empezando a los 3 meses de edad y una tercera dosis a los 12 meses de edad.

Dosis de recuerdo:

Debe administrarse una cuarta dosis durante el segundo año de vida a niños que recibieron Pentavac (o una vacuna de difteria-tétanos-tos ferina de célula entera o tos ferina acelular-poliomielitis, combinada o no con vacuna liofilizada de Haemophilus influenzae tipo b conjugada) como serie primaria de tres dosis entre los 2 y 6 meses de edad.

Se requieren más datos (por ejemplo, epidemiológicos, de seguimiento de ensayos clínicos) para establecer la necesidad de dosis adicionales de vacunas de tos ferina acelular.

Un estudio demostró que Pentavac puede administrarse simultáneamente con una vacuna frente a sarampión-parotiditis-rubéola (Vacuna MSD Triple) en dos lugares de inyección separados.

HEXYON

Pautas de vacunación

Vacunación primaria:

La vacunación primaria consiste en dos dosis (con un intervalo de al menos 8 semanas) o en tres dosis(con un intervalo de al menos 4 semanas), de acuerdo con las recomendaciones oficiales.

Todas las pautas de vacunación, incluyendo el Programa Extendido de Inmunización (EPI) de la OMS a las 6, 10, 14 semanas de edad pueden aplicarse independientemente de si se ha administrado o no una dosis de vacuna frente a la hepatitis B al nacimiento.

Cuando se ha administrado una dosis de vacuna frente a la hepatitis B al nacimiento, Hexyon se puede utilizar como dosis adicional de vacuna frente a la hepatitis B a partir de las seis semanas de edad. Si se requiere una segunda dosis de vacuna frente a la hepatitis B antes de esta edad, se debe utilizar una vacuna monovalente frente a la hepatitis B.

Vacunación de Recuerdo:

Después de las dos dosis de vacunación primaria con Hexyon, debe administrarse una dosis de recuerdo.

Después de las tres dosis de vacunación primaria con Hexyon, debe administrarse una dosis de recuerdo.

Las dosis de recuerdo se deben administrar al menos 6 meses después de la última dosis de la primovacunación y de acuerdo con las recomendaciones oficiales. Debe administrarse al menos, una dosis de la vacuna frente a Hib.

En adición:

En ausencia de la vacuna frente a la hepatitis B al nacimiento, es necesario administrar una dosis de recuerdo de una vacuna frente a la hepatitis B. Hexyon puede utilizarse como dosis de recuerdo.

Después de las tres dosis de una pauta de vacunación EPI de la OMS con Hexyon (6, 10, 14 semanas) y en ausencia de la vacuna frente a la hepatitis B al nacimiento, debe administrarse una dosis de recuerdo de la vacuna frente a la hepatitis B. Debería administrarse al menos, una dosis de recuerdo de la vacuna frente a la poliomielitis. Hexyon puede utilizarse como dosis de recuerdo.

Cuando se administra una vacuna frente a la hepatitis B en el nacimiento, Hexyon o una vacuna pentavalente DTaP-IPV/Hib se puede administrar como dosis de recuerdo después de tres dosis de vacunación primaria.

Hexyon puede utilizarse como dosis de recuerdo en individuos que hayan sido vacunados previamente con otra vacuna hexavalente o una vacuna pentavalente DTaP-IPV/Hib asociada con una vacuna monovalente frente a la hepatitis B.

INFANRIX-IPV+HIB

Pautas de vacunación

El esquema de vacunación primaria consta de tres dosis que se administran durante los seis primeros meses de vida, y se puede empezar a partir de los dos meses de edad. Se deberá respetar un intervalo de al menos un mes entre cada dosis.

Se recomienda una dosis de recuerdo en el segundo año de vida.

INFANRIX HEXA

Pautas de vacunación

Las pautas de inmunización con Infanrix hexa deben basarse en las recomendaciones oficiales.

Vacunación primaria:

La serie primaria de vacunación consiste en tres dosis de 0,5 ml (según el esquema 2, 3, 4 meses; 3, 4, 5 meses; 2, 4, 6 meses) o dos dosis (según el esquema 2 y 4, o 3 y 5 meses). Se debe respetar un intervalo de al menos un mes entre las dosis.

La pauta del “Expanded Program on Immunization” (a las 6, 10, 14 semanas de edad), sólo se puede utilizar si se administra una dosis de vacuna frente a hepatitis B en el momento del nacimiento.

Se deben mantener las recomendaciones inmunoprofilácticas frente a la hepatitis B establecidas localmente.

Cuando se administre una dosis de hepatitis B en el momento del nacimiento, Infanrix hexa se puede utilizar como sustitución de las dosis adicionales de la vacuna de hepatitis B a partir de las 6 semanas de edad. Si se requiere una segunda dosis de hepatitis B antes de esta edad, se debe utilizar una vacuna hepatitis B monovalente.

Vacunación de recuerdo:

Tras la vacunación con 2 dosis (ej. 3, 5 meses) de Infanrix hexa, se debe administrar una dosis de recuerdo al menos 6 meses después de la última dosis de la primovacunación, preferiblemente entre los 11 y los 13 meses de edad.

Tras la vacunación con 3 dosis (ej. 2, 3, 4 meses; 3, 4, 5 meses; 2, 4, 6 meses) de Infanrix hexa se debe administrar una dosis de recuerdo al menos 6 meses después de la última dosis de la primovacunación y preferiblemente antes de los 18 meses de edad.

Las dosis de recuerdo se deben administrar de acuerdo con las recomendaciones oficiales, pero como mínimo se debe administrar una dosis de la vacuna conjugada de Hib.

Se puede considerar la administración de Infanrix hexa para la dosis de recuerdo si la composición está de acuerdo con las recomendaciones oficiales.

Población pediátrica:

No se ha establecido la seguridad y eficacia de Infanrix hexa en niños a partir de 36 meses de edad.

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en las pautas de inmunización.

Los casos más graves de enfermedad por Hib suceden en niños entre 4 y 18 meses. La inmunización debería comenzar a las 6 semanas de edad, o lo más pronto posible. El beneficio de una vacunación será más evidente en aquellos países en los que la incidencia más grande es en edades más tempranas.

Por otra parte, en aquellos países donde existe una gran carga de morbi-mortalidad por esta enfermedad en edades más avanzadas, puede ser adecuado considerar una pauta de vacunación que contemple la dosis de recuerdo 2d+1 o 3d+1.

Deben tenerse en consideración las características epidemiológicas locales, el tipo de vacuna disponible (monovalente o combinada), para adecuarlo a los calendarios de inmunización rutinarios.

El intervalo entre dosis debe ser de al menos 4 semanas si se emplea una pauta de 3 dosis, o de 8 semanas si la pauta utilizada es de 2 dosis. La dosis de recuerdo ha de administrarse al menos 6 meses después de haber completado la vacunación primaria.

En el caso de que la vacunación se vea interrumpida, deberá continuarse sin repetir las dosis administradas. La pauta habitual de 3 dosis, o 2 dosis con dosis de recuerdo debe ser la utilizada en niños que empiecen la vacunación tarde, pero sean menores de 12 meses. En el caso de que se inicie la vacunación en mayores de 12 meses (primera dosis posterior a esta edad), solo debe administrarse una dosis.

No es necesaria la vacunación frente a Hib en niños sanos después de los 5 años.

Situaciones especiales de vacunación

Grupo de riesgo Recomendaciones de vacunación frente a Hib
Individuos menores de 12 meses Recomendaciones habituales de vacunación frente a Hib
Individuos entre 12 y 59 meses Si no hay inmunización previa, o ha recibido 0 o 1 dosis antes de los 12 meses: administrar 2 dosis, separadas 8 semanas. En caso de haber recibido 2 o más dosis antes de los 12 meses: administrar 1 dosis al menos 8 semanas después de la última dosis. Si se ha completado la vacunación primaria y ha recibido una de recuerdo con 12 o más meses de edad, no son necesarias más dosis.
Individuos menores de 60 meses en tratamiento con quimioterapia o radioterapia Si se administraron las dosis de vacuna 14 o más días antes del inicio del tratamiento: no se requiere revacunación. Si la dosis se administró con menos de 14 días, o durante el tratamiento: repetir las dosis al menos 3 meses después de haber completado el tratamiento.
Individuos de 15 o más meses, en espera de extirpación de bazo electiva Si no está inmunizado: 1 dosis antes del procedimiento.
Individuos mayores de 59 meses y adultos con asplenia (falta de bazo) Si no está inmunizado: 1 dosis.
Niños con VIH y sujetos con más de 60 meses Si no está inmunizado: 1 dosis.
Adultos con VIH No se recomienda vacunación frente a Hib.
Receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos Vacunación con 3 dosis separadas al menos por 4 semanas, a los 6-12 meses del trasplante, sin importar el historial previo de vacunación.
Menores de 24 meses convalecientes de

un episodio de enfermedad invasora

Vacunación según la edad, independientemente del número de dosis

de vacuna recibidas con anterioridad (se considera no vacunado).


Efectividad

La vacuna es altamente eficaz, y capaz de estimular una respuesta inmune potente. En base a la experiencia de los países en los que se vacuna de forma sistemática, se observa que la efectividad se encuentra en rangos entre el 80 y 100%, provocando la casi desaparición de la enfermedad. En niños vacunados a partir de los 2 meses de edad con una pauta de 3 dosis se observa una concentración de anticuerpos protectora a largo plazo en más del 90% de los casos.

Es importante destacar que no se ha observado ninguna interferencia inmunológica en el uso de las vacunas frente a Hib de tipo monovalente, combinado o en administración concomitante con otras vacunas de la infancia.

En personas con inmunodepresión, por infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) u otras causas, la efectividad de la vacuna puede variar, según el nivel de inmunosupresión.

Por qué debemos vacunar

28/04/2016

Situación prevacunal

En el año 2000, antes de la introducción sistemática de la vacuna contra Hib en países de rentas bajas, el Hib era responsable de al menos 8,13 millones de casos de enfermedad grave (rango 7,33 – 13,2 millones), y de 371 000 muertes (rango 247 000–527 000) en niños entre 1 y 59 meses.(2) En países como Estados Unidos de América se observaba una aparición de 40-100 casos nuevos de enfermedad por cada 100 000 niños menores de 5 años, con un pico entre los 6 y 11 meses. En Finlandia, por ejemplo, esta cifra era de 52/100 000 niños menores de 5 años.(3)

Situación mundial postvacunal

En enero de 2006, un total de 102 países habían introducido la vacunación sistematizada frente al Hib en sus calendarios vacunales. A pesar de ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que en el año 2008 el 2% de las muertes mundiales en niños con menos de 5 años sin infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) eran debidas a enfermedad por H. influenzae tipo b, en cifras absolutas 203,000 casos (136,000 – 281,000).(4)

En el año 2012, la OMS redactó un informe donde analizaba todos los datos epidemiológicos disponibles sobre la enfermedad causada por esta bacteria, y cómo la introducción de la vacunación sistemática ha afectado a la incidencia de esta enfermedad. La información del documento se encuentra agregada por regiones mundiales con características epidemiológicas similares: Europa, Norte América y otros países industrializados, América Latina y África.

Europa, Norte América y otros países industrializados

La aparición de nuevos casos de enfermedad por Hib ha variado de forma significativa según las coberturas vacunales de la población. Por edades, los casos se concentran en los niños menores de 5 años. Se ha demostrado que un retraso en la edad de administración de esta vacuna, unido a circunstancias como hacinamiento de grupos de personas, se relacionan con aumento de nuevos casos de enfermedad.

América Latina

En muchos países del mundo, la ausencia o los imperfectos sistemas de vigilancia y notificación de la enfermedad generan cifras muy dispares que impiden interpretar correctamente la verdadera situación epidemiológica existente. Han existido diversas iniciativas para permitir conocer de forma exacta cuántos casos de enfermedad por Hib existen, y cómo la introducción de vacunas influye en este número. Como ejemplo, en la ciudad de Salvador de Bahía (Brasil) en 2004 estas iniciativas permitieron detectar una disminución de la incidencia de enfermedades en menores de 5 años, de 23-28 a 1 caso por cada 100 000 niños.(4)

En el entorno metropolitano de la ciudad de Salvador (Brasil), se constató en el año 2004 a través de este sistema de vigilancia un decremento de la incidencia en menores de 5 años de 23-28 casos a 1 por cada 100 000 niños.

África

Gambia fue uno de los primeros países en introducir la vacuna, en 1993, observándose desde ese momento un decremento en el número de casos.(5) Este decremento fue de 200/100 000 en menores de 1 año en el periodo 1990-1993 (antes de la introducción de la vacuna) frente a cero casos en 2002, y de 60/100 000 a 0 en el caso de los niños menores de 5 años. En países como Sudáfrica, Malawi, Kenia, Uganda, Gambia se emplea de forma habitual una pauta de 3 dosis de vacuna, pero con tasas de cobertura vacunal variables entre los diferentes países; aun así, las tasas de incidencia de enfermedad por Hibse mantienen bajas.

Situación europea

En 2012 se notificaron al Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC) 3.545 casos de enfermedad invasiva por H. influenzae (de cualquier cepa) (0,57 casos por cada 100 000 personas), concentrada en países de la zona norte. También se observó una distribución estacional en la notificación de casos, siendo más frecuentes en invierno.

La sepsis fue la manifestación clínica más frecuente de todos los casos de enfermedad por Hib, pero al estudiarlo por edades, entre 1 y 4 años la clínica más importante fue la meningitis. En menores de 1 año se observó que el serotipo capsulado de H. influenzae era el más común.

Situación en España

En España en 1993 y 1994 se estimó una incidencia de enfermedad invasiva por H. influenzae en menores de 5 años de 12,4 casos por 100.000 habitantes.(6) Estudios en diversas Comunidades Autónomas muestran una disminución de la incidencia del 90% en menores de 5 años después de la introducción de la vacuna en 1998.

A través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (7), en el año 2013 se notificaron al Servicio de Información Microbiológica 97 casos de enfermedad invasora por H. influenza, 2 de ellos por H. influenzae tipo b, provenientes de nueve comunidades autónomas. Un 52,7% de los casos eran personas mayores de 65 años, y solo el 14% pertenecían a menores de 5 años (ver Figura a).Los dos casos de enfermedad invasora por H. influenzae tipo b correspondieron a una mujer de 47 años y a un hombre de 85 años.


 

Figura a. Distribución de casos por grupos de edad de enfermedad invasiva por H. influenzae durante el año 2013. RENAVE.

 

 

En general, el uso de vacunas anti-Hib conjugadas ha logrado pronunciados descensos, superiores al 90%, de las enfermedades invasivas por Hib en los países que han incluido estas vacunas en los programas de inmunización nacionales, por lo que la vacunación frente al Hib continua siendo una intervención efectiva de salud pública.

No obstante, a pesar de lograrse altas coberturas, ningún país con más de 100 000 nacimientos por año ha sido capaz de reducir a cero la incidencia de enfermedad por Hib.

Se observa además que en la mayoría de países la incidencia de la enfermedad es máxima en el primer año de vida, hecho que justifica la optimización de los calendarios vacunales para una inmunización precoz individual.

Haemophilus en imágenes

Videos

https://www.youtube.com/watch?v=-CXcoKU8j28

https://www.youtube.com/watch?v=t-ZFPHdwTjo

Puntos clave

28/04/2016

Formas de contagio

La especie humana es el único reservorio conocido de H. influenzae. El ser humano puede ejercer de portador sin estar enfermo, representando estos individuos una fuente importante de diseminación del microorganismo. La prevalencia del estado de portador varía según factores socio-demográficos (el hacinamiento incrementa el riesgo de portador y transmisión de la bacteria) y de tipo económico. En la era pre-vacuna la mayoría de niños no inmunes habían sido portadores nasofaríngeos de la bacteria en algún momento de su vida.

Se sabe que el periodo de transmisibilidad finaliza de 24 a 48 horas después de iniciar el tratamiento antibiótico correspondiente.

La transmisión puede ser por gotas, y por contacto con secreciones respiratorias de una persona con enfermedad. Como medidas de aislamiento para las personas con enfermedad se recomienda:

  • Mantener distancia de al menos 1 metro con las personas con enfermedad.
  • Uso de mascarillas en el trato con sujetos que implique proximidad menor a 1 metro.
  • Aislamiento de otros enfermos, salvo que padezcan la misma enfermedad, de al menos 1 metro.
  • Medidas estándar de aislamiento (lavado de manos, uso de guantes y mascarilla, batas protectoras en caso de procedimientos invasivos, así como eliminación y gestión adecuada de material contaminada en procedimientos invasivos).

 

Manifestaciones clínicas

Esta bacteria puede estar asociada a infecciones agudas y crónicas. En el caso de las primeras, la gravedad es variable en función de que la bacteria sea capsulada (factor de virulencia capsular presente). Las cepas más virulentas son pues, las cepas capsuladas, siendo el 95% de las mismas identificables como serotipo b (Hib).

Las cepas sin capsula se asocian a cuadros de infecciones inflamatorias de vías respiratorias altas generalmente más leves, como otitis media, sinusitis, conjuntivitis, que ocurren sobre todo en la edad infantil.

Las cepas capsuladas se asocian frecuentemente a cuadros clínicos graves, de carácter invasivo, como meningitis no epidémica, sepsis, epiglotitis (crup), celulitis (infección del tejido subcutáneo), neumonía, artritis, osteomielitis y pericarditis. De todas las personas con colonización nasofaríngea por H. influenzae, sólo un pequeño porcentaje desarrollará enfermedad invasiva por la bacteria.

En el caso de las infecciones crónicas, el papel de esta bacteria es más bien secundario, habiéndose aislado en pacientes con enfermedad pulmonar crónica, como fibrosis quística o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), pudiendo asociarse a reagudizaciones de la enfermedad de base.

Relevancia epidemiológica

La incidencia de enfermedad por Hib se concentra entre los 4 y 18 meses de vida, siendo esta etapa de la vidala de mayor riesgo para desarrollar la enfermedad. Desde el nacimiento hasta los 2 meses de vida, existe protección por presencia de anticuerpos maternos en la sangre, adquiridos a través de la placenta durante el embarazo. Y a partir de los 24 meses, el sistema inmune de los niños es capaz de desarrollar una respuesta inmune potente contra el microorganismo.

Incluso con un tratamiento adecuado, un 5% de niños con meningitis por Hib mueren y hasta un 20-40% de los mismos sufren secuelas severas (ceguera, sordera, déficits en el aprendizaje). Esta tasa aumenta en zonas con falta de acceso a recursos, estando entre el 20 y el 60%.(1)

Grupos de riesgo

Las personas con condiciones de inmunosupresión representan un grupo especialmente vulnerable con riesgo elevado de enfermedades invasivas por Hib. Algunos de los factores que condicionan este riesgo son:

  • Ausencia de función esplénica (bazo no funcionante o ausencia del mismo).
  • Infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
  • Déficit de inmunoglobulinas, incluyendo enfermedades por déficit de inmunoglobulina de tipo G2.
  • Déficit de proteínas en la sangre pertenecientes al sistema del complemento.
  • Personas sometidas a trasplante de progenitores hematopoyéticos o médula ósea.
  • Personas en tratamiento con quimioterapia o radioterapia por tumores malignos.
image_pdfimage_print

Subir al menú