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Bibliografía

1/05/2016

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Bibliografía comentada

1/05/2016

Preguntas al experto

1/05/2016

Seguridad de la vacuna frente a la Parotiditis

1/05/2016

Seguridad de la vacuna

El debate público sobre la seguridad de las vacunas trivalentes contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis y la caída de las tasas de vacunación en diversos países persiste a pesar de su uso, prácticamente universal y aceptada eficacia.

La experiencia acumulada de ensayos clínicos realizados así como en el uso de la vacuna demuestran que tiene un excelente perfil de seguridad.

Reacciones adversas

Efectos secundarios leves:

  • Fiebre alta.

  • Llanto anormal.

  • Sarpullido leve.

  • Hinchazón de las glándulas en las mejillas o cuello.

  • Reacciones locales en el lugar de la inyección

Si ocurren estos problemas, es por lo general dentro de 7-12 días después de la inyección. Se producen con menos frecuencia después de la segunda dosis.

Efectos secundarios moderados:

  • Convulsión causada por la fiebre (alrededor de 1 de cada 3.000 dosis).

  • Dolor temporal y rigidez en las articulaciones, principalmente en mujeres adolescentes o adultas (hasta 1 de cada 4).

  • Recuento de plaquetas bajo temporal, que puede causar un trastorno hemorrágico (alrededor de 1 de cada 30.000 dosis).

 

Efectos secundarios graves (muy raros):

  • Reacción alérgica grave (menos de 1 de cada millón de dosis)

  • Otros problemas graves se han comunicado después de recibir la vacuna , incluyendo: sordera temporal (1/100.000 dosis), meningitis asèptica (1/1.000.000 millón de dosis)

Estos son tan raros que es difícil decir si son causados por la vacuna.Es importante notificar cualquier sospecha de reacción adversa posterior a la vacunación.

Falsas contraindicaciones

La lactancia no supone ninguna contraindicación, ni para la madre ni para el hijo lactante.

Se puede administrar con seguridad la vacuna a la mayoría de los alérgicos al huevo.

Vacunas

1/05/2016

En el año 1948 se autorizó en Estados Unidos una vacuna antiparotidítica inactivada, utilizada entre 1950 y 1978, inducía inmunidad a corto plazo con una eficacia protectora baja. Desde entonces, en Japón, la antigua Unión Soviética, Suiza y los Estados Unidos se han perfeccionado vacunas vivas atenuadas.

En España, en un principio, se utilizaron como cepas vacunales de parotiditis la Jeryl-Lynn y la Urabe. A partir de 1992 se retiró la cepa Urabe por sus efectos secundarios y se fue incorporando gradualmente en las distintas Comunidades Autónomas la cepa Jeryl-Lynn, junto con la Rubini. La vacuna Rubini se administró de forma variable, durante los años 1993-1999, en la mayoría de las Comunidades Autónomas. A finales de 1998 se produjo un brote de parotiditis en dos ciudades españolas, Almoradí (Valencia) y Manacor (Baleares) afectando sobre todo a niños de entre dos y cinco años, de los que el 93 % estaban vacunados, la mayoría con la vacuna de parotiditis que contenía la cepa Rubini 1. El estudio de los brotes puso en evidencia la baja efectividad de la vacuna con cepa Rubini, lo que llevó a las autoridades sanitarias, a partir del año 1999, a restringir el uso de dicha vacuna a niños con alergia a algunos de los componentes de la Jeryl-Lynn. Así mismo, recomendó asegurar que todos los niños recibieran, al menos, una dosis de vacuna con una cepa vacunal distinta de la Rubini.

Actualmente las vacunas autorizadas de virus vivos atenuados contra la parotiditis están combinadas junto con el componente del sarampión y la rubéola: la vacuna combinada triple vírica frente al sarampión, la rubeola y la parotiditis (SRP).

En España, la vacuna triple vírica se introdujo en 1981 en el calendario de vacunación a los 15 meses de edad.

En 1995 se añadió una segunda dosis de vacuna triple vírica a los 11 años de edad. En 1999 esta segunda dosis se adelantó a los 3-6 años y se mantuvo la dosis de los 11 años hasta que todas las cohortes entre los 3 y los 11 años tuvieran la oportunidad de haber sido vacunadas.

La estrategia conjunta de eliminar sarampión, rubéola y parotiditis exige alcanzar y mantener, a nivel local y nacional, coberturas de vacunación con la primera y segunda dosis de triple vírica iguales o superiores al 95%.

Como se puede observar en la tabla siguiente, la cobertura de vacunación con vacuna triple vírica con la primera dosis a nivel nacional supera el 95%. En cambio, la cobertura con la segunda dosis es inferior a éste porcentaje, aunque se observa un ligero incremento en los últimos años.

Porcentaje de coberturas de vacunación frente a sarampión-rubéola-parotiditis (SRP)

Total Nacional, 2004-2014.

2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014
Triple Vírica: Sarampión, Rubéola y Parotiditis (SRP)
Primera dosis: niños de 1 a 2 años meses 97,3 96,8 96,9 97,2 97,6 97,4 95,5 96,8 97,1 95,3 96,1
Segunda dosis: niños de 3 a 6 años 92,7 91,6 94,1 95,0 94,4 90,4 92,3 91,3 90,3 90,7 93,0

Fuente: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

Actualmente hay 2 vacunas trivalentes autorizadas y 2 tetravalentes de virus vivos:

PRIORIX®, del laboratorio Glaxosmithkline, S.A. Vacuna del sarampión, la parotiditis y la rubeola (virus vivos atenuados).

M-M-RVAXPRO®, del laboratorio Sanofi Pasteur MSD SNC. Vacuna del sarampión, la parotiditis y la rubeola (virus vivos atenuados).

PROQUAD®, del laboratorio Sanofi Pasteur MSD SNC. Vacuna del sarampión, la parotiditis, la rubeola y la varicela (vivos, atenuados). No comercializada en España.

PRIORIX TETRA®, del laboratorio Glaxosmithkline, S.A. Vacuna del sarampión, la parotiditis, la rubeola y la varicela (virus vivos atenuados). No comercializada en España.

Cualquiera de los 4 preparados está indicado para la vacunación simultánea contra el sarampión, la rubeola y la parotiditis. En el caso de los preparados PROQUAD® y PRIORIX tetra® se incluye también la inmunización contra la varicela. Aunque está autorizado su uso, no están comercializadas en España.

* En caso de brote o viaje a una zona endémica. ** Actualmente la dosis de refuerzo está recomendada a los 3-4 años de edad

Fuente: Agencia española del medicamento y productos sanitarios

Estas vacunas, producidas en embrión de pollo, pueden contener neomicina, sorbitol, lactosa, gelatina entre otros excipientes y varían en función del preparado comercial. La vacuna puede administrarse con seguridad a personas con alergia al huevo.

Está indicada su administración a partir de los 12 meses de edad siguiendo las recomendaciones del calendario común de vacunación español, por vía subcutánea y en la zona antero lateral del muslo o la zona deltoidea en función de la edad.

En situaciones especiales de riesgo se puede vacunar a niños a partir de los 6 meses de edad teniendo en cuenta que posteriormente habrá que administrar las dosis recomendadas en el calendario.

Pautas de vacunación

La vacuna combinada SRP se administra en dos dosis.

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en el calendario común de vacunación infantil español recomienda administrar la primera dosis a los 12 meses de edad y la segunda entre los 3-4 años. Esta dosis se puede aplicar antes si se respeta el periodo mínimo de 1 mes entre dosis.

En el caso de tener que aplicar calendarios de rescate, tanto en niños como en adultos, se recomienda aplicar las dos dosis separadas al menos de 1 mes.

Indicaciones de esta vacuna

La OMS recomienda la inmunización frente a sarampión, parotiditis y rubéola en todos los niños y adultos susceptibles.

La vacunación sistemática del 95% de la población susceptible, impediría la circulación del virus generando inmunidad de grupo.

Niños

En España, se recomienda la vacunación sistemática de todos los niños a partir de los 12 meses que es la edad más temprana en la que el sistema inmune es lo bastante maduro como para que se consiga una buena respuesta de anticuerpos, sin que interfieran los anticuerpos maternos que llegan al recién nacido a través de la placenta.

En los niños mayores de 12 meses no vacunados previamente han de recibir la primera dosis lo antes posible y una segunda dosis, dejando 1 mes entre ambas como mínimo o adaptandola a la segunda dosis planteada en calendario.

Adultos

Se recomienda la vacunación de todas aquellas personas adultas, nacidas con posterioridad al año 1966, sin historia demostrada de haber padecido la enfermedad o sin antecedentes de vacunación.

Se debe evitar el embarazo hasta un mes después de la vacunación.

Viajeros

Existe un mayor riesgo para los viajeros no immunizados cuando éstos viajan a zonas donde la vacunación, con vacuna triple vírica, no se realiza de forma sistemática. El riesgo se incrementa según la duración y condiciones de la estancia.

A diferencia del sarampión, no hay ninguna recomendación para vacunación contra la parotiditis a lactantes menores de 12 meses antes de los viajes internacionales pero, como las recomendaciones van unidas a las del sarampión, se recomendará que los niños de 6 a 11 meses de edad que deban realizar un viaje a zonas endémicas deberían recibir una dosis de vacuna SRP (para protección contra el sarampión), y niños de ≥ 12 meses y adultos deben recibir 2 dosis de la vacuna triple vírica con un intervalo mínimo de 28 días entre ambas dosis.

Personal sanitario

La vacunación del personal sanitario es fundamental para el control y la eliminación de la enfermedad, evitando el contagio propio, de familiares y de compañeros y evitar ser fuente de contagio para los pacientes.

Todas las personas que trabajen en un centro de salud deben tener evidencia de inmunidad frente a la parotiditis:

  • documentación escrita de vacunación con 2 dosis de vacuna SRP
  • pruebas de laboratorio de inmunidad
  • confirmación de laboratorio de infección por parotiditis o enfermedad

La administración de 2 dosis de la vacuna combinada asegura una protección adicional contra el fracaso de la primera dosis de vacuna.

Estos profesionales, recién vacunados no requieren ningún tipo de restricción en sus actividades de trabajo.

Eficacia

La evaluación de la efectividad de las diferentes vacunas és compleja, ya que se han utilitzado diversas vacunas simultàneamente tanto a lo largo del tiempo, como en una misma población. Se ha comprobado que el riesgo de padecer parotiditis en individuos vacunados depende de la vacuna utilizada. Todas las vacunas frente a la parotiditis, a excepción de la fabricada con la cepa Rubini, muestran tasas de seroconversión cercanas al 95 % a corto plazo tras una dosis a los 12 meses de edad. Sin embargo, a largo plazo, algunos estudios determinan una efectividad de la vacuna del 78% con una dosis y del 88% con dos dosis.

Actualmente se recomiendan esquemas de dos dosis para mantener niveles de protección adecuados a largo plazo. La OMS recomienda que no se utilice la cepa Rubini en los programas nacionales de inmunización.

Contraindicaciones

  • Embarazo. No obstante, se debería administrar la vacuna en el puerperio inmediato a aquellas mujeres no inmunes.
  • Alergia grave a la vacuna (a la 1ª dosis)
  • Reacción anafiláctica o hipersensibilidad algún componente de la vacuna: gelatina, neomicina, sorbitol etc.
  • Inmunodeficiencia (salvo infección por el virus de la inmunodeficiencia humana en ciertas condiciones) o inmunodepresión, incluyendo la causada por determinados medicamentos.

Precauciones

  • Enfermedad febril aguda >38,5º. Debe posponerse la vacunación hasta que remita la fiebre.
  • Vacunación previa con vacuna de virus vivos en las últimas cuatro semanas.
  • Historia de trombocitopénia o trombocitopénia púrpura.
  • En caso de tuberculosis, posponer la vacunación hasta dos mesos después del inicio del tratamiento
  • Necesidad de realizar el test de la tuberculina.
  • Administrar con la debida precaución a personas con trastornos del sistema nervioso central susceptibles de padecer convulsiones febriles o con historia familiar de convulsiones.
  • En personas que han recibido gammaglobulinas humanas o transfusiones sanguíneas, se debe retrasar la vacunación durante tres meses o más (hasta 11 meses), El intervalo específico depende del producto.

Como norma general, se debería realizar siempre el cuestionario prevacunal de niños, adolescentes y adultos

Por qué debemos vacunar

1/05/2016

La infección por el virus de la parotiditis es frecuentemente asintomática y la enfermedad suele ser leve. Antes de la introducción de la vacuna, esta enfermedad afectaba a practicamente todos los niños comportando unos costos económicos y sociales que justifica la vacunación, además de las complicaciones que puede causar y que incrementan estos costos.

Situación mundial

En la mayor parte de las regiones del mundo, la incidencia anual de parotiditis en ausencia de vacunación está comprendida entre 100 y 1.000 casos por cada 100.000 habitantes, con máximos epidémicos en ciclos de 2 a 5 años y con una tasa de letalidad de 1/10.000 casos.

Aunque en la mayoría de los países la inmunización con la vacuna da lugar a una reducción considerable de la incidencia de la parotiditis durante algunos años (<1 caso/100.000 habitantes durante 10 años), en varios países, entre ellos los Estados Unidos y el Reino Unido, se han registrado brotes importantes de parotiditis de 10 a 15 años después de la introducción de la vacuna en sus programas nacionales de inmunización. Recientemente se ha notificado una evolución semejante en la Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, la Ribera Occidental y la Franja de Gaza. Estos brotes han afectado a grupos de más edad a los que no se había vacunado, así como a personas nacidas posteriormente a la introducción de la vacuna.

A pesar de la efectividad de la vacunación sistemática frente a la enfermedad, siguen produciéndose casos y brotes epidémicos, que se atribuyen en gran parte a un descenso de los anticuerpos protectores con el tiempo. El 43 % de los casos declarados en la Región Europea, entre 2007 y 2011 y en los que constan registros de vacunación, no estaban vacunados, mientras que el 57 % restante habían recibido una o dos dosis de vacuna, sugiriendo la posibilidad de la presentación de parotiditis modificada (breakthrough).

Se dispone de vacunas inocuas y eficaces contra la parotiditis desde el decenio de 1960. La mayoría de países industrializados y numerosos países con economía en transición, han incorporado la vacunación antiparotidítica en sus programas nacionales de inmunización. En la mayoría de los casos se utiliza la vacuna combinada contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola (SRP).

En los países en los que se ha llevado a cabo una inmunización a gran escala contra la parotiditis, la incidencia se ha reducido de manera espectacular. En el siguiente gráfico se puede observar los países que la tienen introducida de manera sistemática. Según la OMS a finales de 2014, la vacuna contra la parotiditis se había introducido a escala nacional en 121 países.

 

Países que utilizan vacunas que contienen parotiditis, en su calendario de vacunación infantil nacional, 2014

 

Documento de posición de la OMS

Se recomienda la vacunación sistemática contra la parotiditis en los países con un programa de vacunación infantil bien arraigado y eficaz y con capacidad para mantener una cobertura de vacunación elevada contra el sarampión y la rubéola (es decir, una cobertura superior al 80%) y donde la reducción de la incidencia de la parotiditis constituye una prioridad de salud pública. Basándose en la mortalidad y la carga de morbilidad, la OMS considera que la lucha contra el sarampión y la prevención del síndrome de rubéola congénita tienen más prioridad que la lucha contra la parotiditis. En los países que decidan utilizar la vacuna antiparotidítica se recomienda su combinación con las vacunas contra el sarampión y la rubéola.

Situación en Europa

En el informe anual de 23 países europeos de la EU/EEA correspondiente a 2011, sobre 12.362 casos declarados de parotiditis, se encontró una incidencia de 3,5 casos/100.000 habitantes. Alrededor del 50 % de las notificaciones fueron confirmadas. Aunque la parotiditis ocurrió en todos los grupos de edad, los más afectados fueron los comprendidos entre los 15 y 24 años, con una incidencia de 11,7/100.000 habitantes; entre 5-14 años fue de 16,6/100.000 habitantes y en el grupo de 0-4 años de 4,2/100.000 habitantes.

Situación en España

La enfermedad mantiene un patrón de presentación cíclico similar a la etapa prevacunal, con ondas epidémicas que aparecen cada 3 o 4 años. Como puede observarse en la gráfica siguiente, en el año 2010 se inició una nueva onda epidémica con 2.705 casos declarados y notificándose 13.960 casos en el año 2013, con una incidencia nacional de 30,0 casos por 100.000 habitantes, muy superior a la registrada en 2012 (20,7 casos por 1200.000 habitantes).

grafica-parotiditis

Fuente origen de los datos: Instituto de Salud Carlos III

La incidencia de parotiditis varía según la comunidades autónomas: en el año 2013 las más altas se registraron en Asturias (149,4), Galicia (121,1) y Castilla y León (109,2). Los casos afectan fundamentalmente a adolescentes y adultos jóvenes vacunados entre 1993 y 1999 cuando se empleó masivamente una vacuna triple vírica cuyo componente antiparotiditis, la cepa Rubini, resultó escasamente inmunógeno.

Esta situación se reproduce en otros países que, al igual que España, tienen altas coberturas de vacunación pero tienen un acúmulo de individuos susceptibles debido tanto a la utilización de una cepa no efectiva, para algunas cohortes, como la menor respuesta de anticuerpos que genera el componente antiparotiditis si lo comparamos con las otras dos enfermedades que contiene la vacuna triple vírica (sarampión y rubéola).

Imágenes parotiditis

  • Imagen 1. Creative Commons. Immunization Action Coalition.
  • Imagen 2. Centers for Disease Control and Prevention. The Public Health Image Library. Photos of Mumps Virus and People Affected by Mumps.

Puntos clave

1/05/2016

Reservorio y formas de transmisión

El reservorio de los virus es exclusivamente humano, no existiendo reservorio animal ni vectores implicados.

El mecanismo de transmisión es por contacto directo, por vía respiratoria, de persona a persona. Los enfermos (incluso asintomáticos) transmiten la enfermedad a los huéspedes susceptibles por medio de aerosoles de saliva de pequeño tamaño emitidos al hablar, toser y estornudar.

El periodo de incubación de la enfermedad es de 15-18 dias desde la exposición, aunque puede abarcar hasta 3 semanas.

El periodo de transmisibilidad se establece desde 2 días antes de la aparición de los primeros síntomas y se prolonga hasta 9 días después del comienzo de la enfermedad clínica, siendo el periodo de máxima transmisibilidad 2 días antes del inicio de la enfermedad hasta 4 días después.

La infección natural por este virus confiere protección durante toda la vida.

El diagnóstico es habitualmente clínico, apoyado por los antecedentes epidemiológicos. Éste se basa en el aislamiento del virus en la saliva, (pudiéndose encontrar, también, en la sangre o en la orina del paciente)

Manifestaciones clínicas

Este virus causa una enfermedad sistémica que se inicia con escasos o nulos pródromos, consistentes en fiebre, mialgias, cefalea y dolor a nivel de la región parótidea, que se intensifica con los movimientos masticatorios y los alimentos ácidos. La fiebre cede en el transcurso de una semana, antes de que desaparezca la tumefacción de la glándula que puede requerir más de 10 días.

La primera manifestación clara y más frecuente (70% de los casos) suele ser la tumefacción de la glàndula parótida, uni o bilateral, máxima hacia el tercer día (imagen 1-2).

 

Imagen 1

Imagen 2

 

Es frecuente el compromiso simultáneo de glándulas submaxilares y sublinguales. Esta afectación de la parótida y otras glándulas salivares ocurre aproximadamente en un tercio de los casos.

Un 30-40% de todos los casos presenta infección inaparente, sobre todo en niños, en los que el cuadro es generalmente más benigno.

Las complicaciones son más frecuentes en adultos y pueden producirse sin que aparezca inflamación de la parótida. La más frecuente es la orquitis (inflamación del testículo), en un 20-30% de las parotiditis en hombres pospúberes y puede provocar atrofia del testículo afectado pero rara vez da esterilidad. Otras complicaciones frecuentes son, la ooforitis (inflamación de uno o ambos ovarios), que afecta a un 5% de los casos en mujeres pospúberes y la pancreatitis, generalmente leve, que afecta a un 4% de los casos y suelen recuperarse espontáneamente en 3-7 días.

La meningoencefalitis aséptica se da en el 10% de los casos y los pacientes se recuperan, por lo general, sin complicaciones.

La sordera neurosensorial, por neuritis a nivel del nervio auditivo, es una complicación de baja frecuencia (5/10.000) pero grave, ya que generalmente es permanente aunque unilateral. Se considera una de las principales causas de sordera en la infancia. En la era prevacunal, la parotiditis provocaba sordera transitoria en un 4,1% de hombres adultos infectados.

Contraer parotiditis durante las primeras 12 semanas de embarazo está asociado a una incidencia de un 25% de abortos espontáneos, pero no se han observado malformaciones fetales tras la infección por el virus de la parotiditis durante el embarazo.

Información general

24/04/2016

Parotiditis

La parotiditis es una enfermedad transmisible causada por un agente viral, el virus de la Parotiditis, de la familia Paramyxovirus. La primera manifestación clara y más frecuente es la inflamación de la glàndula parótida, que puede ser uni o bilateral.

Reservorio y formas de transmisión

El reservorio de los virus es exclusivamente humano, no existiendo reservorio animal ni vectores implicados.

El mecanismo de transmisión es por contacto directo, por vía respiratoria, de persona a persona. Los enfermos (incluso asintomáticos) transmiten la enfermedad a los huéspedes susceptibles El periodo de incubación de la enfermedad es de 15-18 dias desde la exposición, aunque puede abarcar hasta 3 semanas.

El periodo de transmisibilidad se establece desde 2 días antes de la aparición de los síntomas y se prolonga hasta 9 días después.

La infección natural por este virus confiere protección durante toda la vida.

Manifestaciones clínicas

Este virus causa una enfermedad que se inicia con escasos o nulos pródromos, consistentes en fiebre, mialgias, cefalea y dolor a nivel de la región parótidea, que se intensifica con los movimientos masticatorios y los alimentos ácidos. La primera manifestación clara y más frecuente (70% de los casos) suele ser la tumefacción de la glàndula parótida, uni o bilateral, màxima hacia el tercer día

Las complicaciones son más frecuentes en adultos. La más frecuente es la inflamación del testículo en un 20-30% de las parotiditis en hombres pospúberes y puede provocar atrofia del testículo afectado. Otras complicaciones frecuentes son la inflamación de los ovarios,que afecta a un 5% de los casos en mujeres pospúberes y la pancreatitis que afecta a un 4% de los casos.

La meningoencefalitis aséptica se da en el 10% de los casos

La sordera neurosensorial, por neuritis a nivel del nervio auditivo, es una complicación de baja frecuencia (5/10.000) pero grave, ya que generalmente es permanente aunque unilateral.

Contraer parotiditis durante las primeras 12 semanas de embarazo está asociado a una incidencia de un 25% de abortos espontáneos

¿Por qué debemos vacunar?

En la mayor parte de las regiones del mundo, la incidencia anual de parotiditis en ausencia de vacunación está comprendida entre 100 y 1.000 casos por cada 100.000 habitantes, con máximos epidémicos en ciclos de 2 a 5 años y con una tasa de letalidad de 1/10.000 casos.

Aunque en la mayoría de los países la inmunización con la vacuna da lugar a una reducción considerable de la incidencia de la parotiditis durante algunos años (<1 caso/100.000 habitantes durante 10 años), siguen produciéndose casos y brotes epidémicos, que se atribuye a un descenso de los anticuerpos protectores con el tiempo y por acúmulo de individuos susceptibles debido tanto a la utilización de una cepa no efectiva, para algunas cohortes, como la menor respuesta de anticuerpos que genera el componente antiparotiditis

Vacunas disponibles

Actualmente las vacunas autorizadas de virus vivos atenuados contra la parotiditis están combinadas junto con el componente del sarampión y la rubéola: la vacuna combinada triple vírica frente al sarampión, la rubeola y la parotiditis (SRP).

Actualmente hay 2 vacunas trivalentes autorizadas y 2 tetravalentes de virus vivos:

Pautas de vacunación

La vacuna combinada SRP se administra en dos dosis.

Se recomienda administrar la primera dosis a los 12 meses de edad y la segunda entre los 3-4 años. Esta dosis se puede aplicar antes si se respeta 1 mes entre dosis.

En el caso de aplicar calendarios de rescate, tanto en niños como en adultos, se recomienda aplicar las dos dosis separadas al menos de 1 mes.

Indicaciones de esta vacuna

La OMS recomienda la inmunización frente a sarampión, parotiditis y rubéola en todos los niños y adultos susceptibles.

La vacunación sistemática del 95% de la población susceptible, impediría la circulación del virus generando inmunidad de grupo.

Se recomienda la vacunación de todas aquellas personas adultas, nacidas con posterioridad al año1966, sin historia demostrada de haber padecido la enfermedad o sin antecedentes de vacunación.

Se debe evitar el embarazo hasta un mes tras la vacunación.

Viajeros

Personal sanitario

Eficacia

La evaluación de la efectividad de las diferentes vacunas es compleja, Sin embargo, a largo plazo, la efectividad es del 78% con una dosis y del 88% con dos dosis.

Actualmente se recomiendan esquemas de dos dosis para mantener niveles de protección adecuados a largo plazo.

Seguridad de la vacuna

La experiencia acumulada de ensayos clínicos realizados como en el uso de la vacuna demuestra que la vacuna tiene un excelente perfil de seguridad.

Reacciones adversas

No produce autismo

Efectos secundarios leves:

  • Fiebre alta.
  • Llanto anormal.
  • Sarpullido leve.
  • Hinchazón de las glándulas en las mejillas o cuello.
  • Reacciones locales en el lugar de la inyección

Si ocurren estos problemas, es por lo general dentro de 7-12 días después de la inyección. Se producen con menos frecuencia después de la segunda dosis.

Efectos secundarios moderados:

  • Convulsión causada por la fiebre (alrededor de 1 de cada 3.000 dosis).
  • Dolor temporal y rigidez en las articulaciones, principalmente en mujeres adolescentes o adultas (hasta 1 de cada 4).
  • Recuento de plaquetas bajo temporal, que puede causar un trastorno hemorrágico (alrededor de 1 de cada 30.000 dosis).

Efectos secundarios graves (muy raros):

  • Reacción alérgica grave (menos de 1 de cada millón de dosis)
  • Otros problemas graves se han comunicado después de recibir la vacuna , incluyendo: sordera temporal (1/100.000 dosis), meningitis asèptica (1/1.000.000 millón de dosis)

Estos son tan raros que es difícil decir si son causados por la vacuna. Es importante notificar cualquier sospecha de reacción adversa posterior a la vacunación.

Contraindicaciones

  • Alergia grave a la vacuna
  • Reacción anafiláctica o hipersensibilidad a algún componente
  • Inmunodeficiencia (salvo infección por el virus de la inmunodeficiencia humana en ciertas condiciones) o inmunodepresión, incluyendo la causada por determinados medicamentos.

Precauciones

Las habituales de la vacunación.

Falsas contraindicaciones

La lactancia no supone ninguna contraindicación, ni para la madre ni para el hijo lactante.

Se puede administrar con seguridad la vacuna a la mayoría de los alérgicos al huevo.

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