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Bibliografía

4/05/2016
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  2. Ciaravino G, Sagrado MJ, Martínez de Aragón MV, Torres de Mier M de V, Masa Calles J. Informe sobre la situación de la Varicela y el herpes zóster en España 1998-2012 [Internet]. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III; 2014 may [citado 4 de octubre de 2015] p. 41. Recuperado a partir de: http://www.isciii.es/ISCIII/es/contenidos/fd-servicios-cientifico-tecnicos/fd-vigilancias-alertas/fd-enfermedades/fd-enfermedades-prevenibles-vacunacion/InformeVaricela_HZ_1998-2012.pdf
  3. Carrillo-Santisteve P, Lopalco P, Carvalho Gomes H. ECDC. Varicella vaccination in the European Union. [Internet]. Estocolmo: European Centre for Disease Prevention and Control; 2015 ene p. 53. Recuperado a partir de: http://ecdc.europa.eu/en/publications/Publications/Varicella-Guidance-2015.pdf
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  6. Albretch MA. Prevention of varicella-zóster virus infection: herpes zóster. En: UpToDate, Post TW (Ed), UpToDate, Waltham, MA. (Consultado el 10 de Agosto de 2015).
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  8. Acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en relación a la vacunación contra la varicela. Nota de prensa. 29 Julio 2015. MSSI. http://www.msssi.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=3735
  9. Calendario de vacunación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. http://www.msssi.gob.es/ciudadanos/…

Bibliografía comentada

4/05/2016

Preguntas al experto

4/05/2016

Seguridad de la vacuna frente a la Varicela-Zóster

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Reacciones adversas

La vacuna de la varicela es bien tolerada. Las reacciones adversas más frecuentes son leves y consisten en reacciones locales a la inyección (enrojecimiento, hinchazón, dolor) hasta en el 20% de los casos. Un 15 % de las personas puede presentar fiebre autolimitada.

Al ser una vacuna de virus vivos atenuados, el propio virus vacunal puede producir una erupción similar a la de la varicela pero más leve, característicamente entre 15 y 42 días después de su administración.

Dado su parecido al virus VVZ, la vacuna puede causar complicaciones similares a este como neumonía, hepatitis, meningitis, erupción severa o transmisión a otras personas. No obstante, estas reacciones adversas a la vacuna, que comportan mayor gravedad, son excepcionalmente raras, siendo de 2,6 por cada 100.000 vacunas administradas. En el caso de pasar la enfermedad de manera natural la incidencia de complicaciones sería del 3%, es decir, 3.000 de cada 100.000 personas que pasan la varicela, y 500 de cada 100.000 necesitarían ser hospitalizadas.

En el caso de la vacuna de varicela combinada con sarampión, rubéola y parotiditis (MMRW), existió una mayor incidencia de fiebre cuando esta se administra entre 12 y 23 meses de edad, y multiplica por 2 la posibilidad de sufrir convulsiones febriles. Este hecho no se da en el caso de administrar las vacunas por separado ni en el caso de administrarla en edades superiores. No obstante, hay que recalcar que las convulsiones febriles son un trastorno benigno, y en la mayor parte de los casos no tienen relación con la epilepsia y no son traducción de alteraciones en el desarrollo.

Al igual que en el caso de la vacuna de la varicela, la vacuna del herpes zóster produce reacciones locales en el lugar de la infección en torno al 30% de los casos, mientras que las reacciones adversas graves son muy excepcionales.

Contraindicaciones de la vacuna de la varicela y el zóster

Varicela

  • Embarazo – La vacunación no se recomienda en mujeres embarazadas. Tras la vacunación, el embarazo debe ser evitado durante las siguientes 4 semanas. No obstante, no se han detectado casos de varicela congénita hasta el momento en mujeres que han sido vacunadas sin conocer aún que estaban embarazadas.

Sin embargo, es recomendable que las mujeres embarazadas sin evidencia de inmunidad contra el Virus Varicela-zóster reciban su primera dosis de vacuna tras el parto, antes de recibir el alta médica, recibiendo una segunda dosis entre 4 y 8 semanas tras la primera.

Personas inmunodeprimidas – Dado que la vacuna de la varicela es una vacuna preparada con virus vivos atenuados, está contraindicada para personas inmunodeprimidas, lo que incluiría:

Aquellas que reciben terapia inmunosupresora de alto nivel (en el caso de los corticoides sistémicos, se considera una dosis mayor de 2 mg/kg de peso diarios o un total de 20 mg de prednisona al día).

Aquellas con neoplasias hematológicas (leucemias o linfomas).

Aquellas con inmunodeficiencias adquiridas, como el VIH-SIDA cuando tiene un porcentaje de linfocitos CD4 <15%.

Aquellas con inmunodeficiencias hereditarias, o pacientes con historia familiar de las mismas hasta que se verifique que no han heredado dicha patología.

Herpes zóster

La vacuna del herpes zóster está contraindicada en los siguientes casos:

  • Embarazadas

Inmunodeficiencias primarias o adquiridas (incluyendo leucemia, linfoma u otras neoplasias hematológicas)

Pacientes que reciben quimioterapia o radioterapia

Trasplantados de órgano sólido

En tratamiento con terapia inmunosupresora de alto nivel, por ejemplo corticoides con una dosis mayor de 20 mg/día de prednisona o equivalente durante más de 14 días, o tratamientos con rituximab o un inibidor del TNF-alfa como Adalimumab (Remicade), Infliximab (Humira) o Etanercept (Enbrel).

VIH y un contaje de linfocitos CD4 < 200 células/mcL

Falsas contraindicaciones

Es posible administrar las vacunas de la varicela y el herpes zóster simultáneamente junto a otras vacunas sin que pierdan su eficacia.

VIH-SIDA con porcentaje de CD4>15%: La Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el Comité Consultivo para las Prácticas relacionadas con la Vacunación de EEUU (ACIP), recomiendan plantear la vacunación contra la varicela en pacientes VIH con CD4 >15% ya que se ha demostrado inmunogénica y segura; no obstante, es preferible administrarla cuando los porcentajes de CD4 son del 25% o superiores.

Es posible y está indicado vacunar a los familiares de personas inmunodeprimidas para evitar que puedan contraer la varicela. No es necesario tomar precauciones, excepto en el caso de que la vacuna produzca una erupción similar a la varicela, en cuyo caso se evitará el contacto con la persona inmunodeprimida hasta que todas las lesiones estén en fase de costra.

La terapia inmunosupresora de bajo nivel no contraindica la vacuna del zóster ni de la varicela, lo que incluiría los siguientes fármacos:

Prednisona a bajas dosis (<2 mg/kg: máximo ≤20 mg/día) o equivalentes

Metotrexato (≤0.4 mg/kg/semana)

Azatioprina (≤3 mg/kg/día)

6-mercaptopurina (≤1.5 mg/kg/día)

Vacunación

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Vacunas disponibles

Están basadas en la cepa Oka/Merck de virus vivos atenuados de VVZ, y se diferencian en el número de Unidades Formadoras de Placa (cantidad de virus) y el volumen de líquido inoculado.

Vacunas monovalentes (únicamente frente al VVZ)

Edad mínima

Vía de administración

Dosis (UFP***)

Volumen (ml)

Varivax

Ficha técnica Varivax

12 meses*

Intramuscular o subcutánea**

>1.350

0,5 ml

Varilrix

Ficha técnica Varilrix

12 meses*

Intramuscular o subcutánea**

>1.995

0,5 ml

Zostavax

Ficha técnica Zostavax

50 años

Subcutánea

>19.400

0,65 ml

Vacunas combinadas Observaciones
Proquad Autorizada, no comercializada.

(Varicela + Sarampión + Rubeola + Parotiditis)

Priorix-Tetra Autorizada, no comercializada. Uso hospitalario

(Varicela + Sarampión + Rubeola + Parotiditis)

* En circunstancias especiales puede adelantarse hasta los 9 meses de edad
** Debe administrarse por vía subcutánea en caso de diátesis hemorrágica

*** UFP: Unidades formadoras de Placa

Estas vacunas contienen trazas del antibiótico sulfato de neomicina.

Pautas de vacunación

varicela: recomendaciones de la oms

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece distintas recomendaciones para la vacunación sistemática contra la varicela en función de cuáles sean los objetivos y la disponibilidad de medios:

En países en los que se considera que la varicela supone una importante carga para la salud pública, se recomienda vacunar a todos los niños entre los 12 meses y los 12 años siempre y cuando se consiga vacunar al 80% de la población, ya que coberturas inferiores pueden hacer que la edad media para contraer la varicela ascienda a edades mayores, en las que las complicaciones son más frecuentes.

Se administrará una pauta de vacunación que incluya una sola dosis si se busca disminuir las complicaciones y la mortalidad. No obstante un 25 % de los niños vacunados con una sola dosis pueden sufrir la varicela en una forma más leve.

Se administrará una pauta de vacunación que incluya dos dosis si se busca disminuir el número de casos de la enfermedad, ya que 2 dosis generan una adecuada inmunidad en un 99% de los casos. Esta es la estrategia vigente en España desde 2016.

En países en los que no se considere una carga significativa para la salud pública, especialmente en aquellos con una edad media de adquisición de la infección mayor de 15 años, se recomienda vacunar con 2 dosis a todos los adolescentes antes de los 13 años siempre que no hayan sido vacunados o hayan pasado la enfermedad.

Además, se reconoce que en determinados países de clima tropical y en vías de desarrollo, la varicela puede no suponer un objetivo de primer orden, sobre todo teniendo en cuenta la baja carga de enfermedad que produce en muchos de estos países, más si cabe si se compara con la de otras enfermedades transmisibles.

RECOMENDACIONES DE LA OMS
VACUNAS MONOVALENTES VARICELA Pautas recomendadas Vacuna Intervalo mínimo entre dosis recomendado
12 meses – 12 años

(excepcionalmente puede iniciarse entre los 9 y los 12 meses)

1 dosis: estrategia de reducción de la prevalencia y la mortalidad
2 dosis: estrategia para disminuir, además, la incidencia de la enfermedad Varilrix Mínimo 6 semanas
Varivax Mínimo 4 semanas

(3 meses en: niños entre 9 y 12 meses y en VIH asintomáticos con porcentaje de linfocitos CD4 mayor del 25%)

≥ 13 años Sólo recomendada la pauta de 2 dosis Varilrix Mínimo 6 semanas
Varivax Entre 4 y 8 semanas
VACUNAS COMBINADAS

VARICELA

Número de dosis Intervalo mínimo entre dosis recomendado
9 meses – 12 años 1 dosis
9 meses – 12 años 2 dosis Mínimo 6 semanas – 3 meses (3 meses en el caso de menores de 1 año)
VACUNAS HERPES ZÓSTER Número de dosis
Mayores de 50 años 1 sóla dosis

El intervalo entre 2 dosis de Varilrix es preferiblemente de un mínimo de 6 semanas, y no deberá ser bajo ningún concepto inferior a 4 semanas.

Indicaciones de la vacuna de la varicela en españa

  • El calendario vacunal actual establece que la vacuna de la varicela se administrará de forma gratuita a todos los niños a los 12-15 meses (1ª dosis) y a los 3-4 años (2ª dosis).

Esta estrategia busca disminuir no sólo las complicaciones y los casos graves de varicela, sino disminuir el número de casos de enfermedad.

Esta pauta está vigente desde 2016, según la resolución del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) del 29 de julio de 2015, incluyendo a todos los niños en edad infantil.

  • Adolescentes y adultos: Se recomienda la vacunación de rutina con 2 dosis de vacuna para todas las personas sanas de edad >12 años que no tienen evidencia de inmunidad (no han sido vacunados ni han pasado la enfermedad). Más específicamente, y dentro de este grupo, la vacuna de la varicela está altamente recomendada en los siguientes casos:

Personas no inmunizadas con riesgo de exposición (trabajadores sanitarios, cuidadores de enfermos crónicos).

Personas que conviven con pacientes inmunodeprimidos (con alteraciones en las defensas) con alto riesgo de contraer la enfermedad y desarrollar formas severas de la misma.

Mujeres en edad fértil, teniendo en cuenta que deben dejar pasar al menos 4 semanas entre la vacuna y un posible embarazo.

Profilaxis postexposición: la vacunación en los primeros 3-5 días tras la exposición a la varicela puede ser eficaz para prevenir la enfermedad.

Vacuna del herpes zóster

La vacuna del herpes zóster no está financiada por el Sistema Nacional de Salud en España. Está aprobada para adultos >50 años de edad. No obstante, dado que aún es una vacuna de reciente introducción, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no establece aún ninguna recomendación en relación a esta vacuna.

ACIP (Comité Consultivo para las Prácticas relacionadas con la Vacunación, organismo de EEUU) sí recomienda la vacunación en personas mayores de 60 años, incluyendo personas que tengan historia previa de herpes zóster, a menos que tengan una contraindicación para su administración.

Eficacia

Vacuna de la varicela

Eficacia de 1 dosis de vacuna: Una dosis de vacuna de la varicela es eficaz para prevenir la varicela en niños sanos en un 85-89% de los casos. Además previene de sufrir formas moderadas de la enfermedad en un 95% de los casos y de formas severas en el 99,5% de los casos.

Eficacia de 2 dosis de vacuna: Se ha demostrado eficaz en más del 99% de los casos para evitar la enfermedad en cualquiera de sus formas.

La vacuna en adultos ha resultado ser menos eficaz que en niños, necesitando 2 dosis para que el 90% de personas alcance niveles de anticuerpos suficientes para prevenir la enfermedad.

Profilaxis postexposición: una dosis de varicela administrada 3-5 días tras el contacto es eficaz para prevenir enfermedad moderada o severa en el 79-100% de los casos. Sin embargo, no está claro en qué medida protegen de contraer la enfermedad en formas más leves.

Hasta el momento, la vacuna de la varicela se ha mostrado también eficaz en reducir los casos de herpes zóster tras 15 años de seguimiento. No obstante, es necesario más tiempo de vigilancia de cara a extraer conclusiones definitivas.

En cuanto a la duración de la protección, se ha demostrado la disminución de anticuerpos con el tiempo en personas que han recibido sólo 1 dosis de vacuna, y además se calcula que el 20% de estas personas padecen la varicela en formas más leves.

Aún no se han documentado casos de varicela en personas vacunadas con 2 dosis. No obstante, hasta el momento sólo existen estudios que evalúan la duración de la inmunidad hasta 7-10 años después.

En el momento actual, una persona se considera inmunizada si cumple una de las siguientes características:

Se dispone de documentación que acredita haber recibido 2 dosis de vacuna separadas por al menos 4 semanas

Existe una confirmación por pruebas de laboratorio de haber estado expuesto al virus

La persona tiene historia de haber padecido una infección por varicela o herpes zóster

Además, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) considera que en Estados Unidos está inmunizada toda persona nacida antes de 1980, 15 años antes del inicio de la vacunación en este país.

Vacuna del herpes zóster

La vacuna del herpes zóster es capaz de evitar el 55% de los casos de herpes zóster, siendo incluso más eficaz en prevenir sus principales complicaciones, la neuralgia post-herpética (evita el 66% de las neuralgias en personas que padecen herpes zóster de mayores de 60 años), el zóster oftálmico (63%) y las hospitalizaciones debidas al herpes zóster (evita el 65% de las hospitalizaciones). La eficacia de la vacuna es mayor en grupos de población más joven, rondando el 70% en personas de entre 50-60 años.

Por qué debemos vacunar

4/05/2016

Situación mundial

El virus Varicela-zóster está presente en todo el mundo, variando su distribución según los países.

Varicela

En países de clima templado (como el sur y centro de Europa) sin disponibilidad de vacuna, la varicela afecta a la práctica totalidad de personas antes de los 14 años (alrededor del 90%). A los 35 años se calcula que hasta el 95% de las personas ha pasado la varicela.

Los casos de varicela pueden aparecer de manera aislada o en brotes epidémicos, predominantemente en invierno-primavera. Los brotes epidémicos suceden típicamente cada 2-5 años.

En países tropicales, por el contrario, la varicela afecta predominantemente a adultos jóvenes. Es importante recalcar que la enfermedad es más severa en adolescentes y adultos jóvenes que en los niños.

A nivel global, la varicela produce 4,2 millones de hospitalizaciones y 4200 muertes anualmente. Actualmente en España, gracias a la vacunación, la mortalidad es baja en comparación con otras enfermedades prevenibles como el sarampión o la tos ferina, siendo de 0,1 muertes por cada 100.000 casos frente a 1,7 del sarampión. En países desarrollados durante la era prevacunal la mortalidad era de 3 por cada 100.000 casos.

No obstante, la varicela puede suponer una carga de enfermedad importante en países desarrollados, principalmente en determinados grupos de población. Además, supone un coste sanitario y social significativo, que incluye:

  • Costes médicos directos (consultas, medicación, hospitalizaciones, tratamiento de las complicaciones…)

Costes indirectos (pérdidas de horas laborales por los padres o cuidadores, pérdidas de días de escolarización, desplazamientos, etc…)

Herpes zóster

Un 15-20% de las personas que pasan la varicela sufrirán una reactivación en forma de herpes zóster en la edad adulta. Este hecho sucede más frecuentemente a partir de los 60 años, ya que con la edad van disminuyendo las defensas naturales contra el virus.

En España, se producen entre 171 y 559 casos por cada 100.000 habitantes, variando en función de las comunidades.

Impacto de la vacunación

Estados Unidos fue uno de los primeros países en vacunar de la varicela de manera sistemática en la infancia, iniciando el programa en 1995. En dicho país, la vacuna redujo en un 70% la incidencia en todos los grupos de edad, pero principalmente en la edad infantil, siempre que se alcanzaron coberturas del 80%.

Sin embargo, con coberturas inferiores al 80%, se produce un aumento de la edad media en la que adquieren la varicela aquellos niños no vacunados frente a ella, lo que puede aumentar en términos globales las complicaciones debidas a la misma, ya que éstas son más frecuentes a partir de la adolescencia.

En España, tras la introducción de la vacunación contra la varicela en el calendario infantil en 2005, se ha comprobado una reducción en la incidencia de varicela y en la tasa de hospitalización por la misma. Este descenso ha sido mayor en las comunidades que han venido realizando vacunación sistemática en niños de entre 15-18 meses de edad (Madrid, Navarra, Ceuta y Melilla).

Aún es necesaria mayor evidencia de cara a establecer si la vacunación contra la varicela podría aumentar los casos de herpes zóster a largo plazo, al reducir la cantidad de virus circulante que hace de refuerzo de la inmunidad de las personas de más edad.

Imágenes

Lesiones de varicela. Biblioteca nacional de EEUU(Medlineplus)

Imágenes de varicela en vacunados y no vacunados. CDC

Puntos clave

4/05/2016

Enfermedad

En países de clima templado como España, la mayor parte de las personas (más del 90%) pasa la varicela antes de los 14 años.

Aunque en la mayoría de los niños sanos la varicela se resuelve sola sin necesidad de tratamiento, la aparición de complicaciones potencialmente graves como la neumonía, hepatitis o encefalitis son significativas en determinados grupos de población. Los grupos de mayor riesgo son los adultos, lactantes durante el primer año de vida, las embarazadas y las personas inmunodeprimidas, es decir, con alteración de las defensas del organismo.

Tras contraer el virus de la varicela por primera vez, los virus quedan latentes en los ganglios sensoriales. Al disminuir la inmunidad, algo que puede ocurrir de manera natural con la edad avanzada o debido a medicamentos o enfermedades que causen una bajada en las defensas, estos virus latentes pueden reactivarse dando lugar al herpes zóster. La principal complicación del herpes zóster es la neuralgia postherpética (NPH) que consiste en dolor en la zona del territorio afectado, que persiste más de un mes, incluso una vez curadas las lesiones en la piel.

Forma de contagio

La varicela es una enfermedad altamente contagiosa. Se calcula que más del 90% de las personas que conviven con una persona afectada por la varicela se contagian.

El virus se disemina por el aire desde la faringe de la persona con varicela cuando esta tose o estornuda, o en menor medida directamente desde las vesículas de personas con varicela o con herpes zóster diseminado. El contagio sucede cuando una nueva persona respira estos virus dispersos en el aire, o cuando su piel entra en contacto directo con las vesículas de la persona infectada.

La enfermedad es tanto más contagiosa cuanto mayor es el número de lesiones cutáneas que presenta la persona infectada. Las personas previamente vacunadas también pueden contraer la varicela si bien en estos casos la enfermedad habitualmente es mucho menos severa, presentando menos complicaciones y menos lesiones y siendo, por tanto, menos contagiosa.

Periodo de incubación

Las personas que han contraído la varicela pueden infectar a otros desde 2 días antes a la aparición de las lesiones cutáneas hasta que estas se secan. La varicela tiene un periodo de incubación de entre 10 y 21 días, con una media más cercana a 14-16 días.

En los casos en los que se administra inmunoglobulina anti varicela-zóster, se puede prolongar el periodo de incubación hasta 21-28 días.

Síntomas principales

El virus Varicela-zóster (VVZ) causa dos formas clínicamente diferenciadas de enfermedad. La infección primaria con VVZ resulta en la varicela, caracterizada por lesiones vesiculares en distintas fases de desarrollo en cara, tronco y extremidades. El virus queda latente en los ganglios sensoriales y su reactivación resulta en el herpes zóster, también conocido como culebrilla. Esta forma clínica de la enfermedad está caracterizada por una erupción vesicular dolorosa que ocurre en un solo lado del cuerpo, usualmente en una distribución restringida a al área de piel que corresponde al recorrido de un nervio espinal. Medlineplus

Varicela

La infección primaria por VVZ se denomina varicela y ocurre generalmente durante la infancia. Suele ser una enfermedad autolimitada, es decir que se resuelve sola sin tratamiento, y benigna, aunque puede revestir cierta gravedad cuando se contrae durante la adolescencia o la edad adulta (especialmente en embarazadas), durante el primer año de vida, y en personas que presentan un sistema inmune deprimido.

La varicela causa típicamente al inicio un cuadro similar a la gripe, con fiebre variable, dolor de cabeza, malestar general, faringitis y pérdida de apetito. En las siguientes 24-48 horas se desarrollan las lesiones cutáneas, que consisten en una erupción generalizada que produce intenso picor.

Las lesiones aparecen inicialmente en forma de máculas (manchas rojizas), para rápidamente pasar a hacerse pápulas (lesiones rojas sobreelevadas) y posteriormente vesículas (lesiones con contenido líquido claro en el interior, como pequeñas ampollas) rodeadas de un halo rojizo inflamatorio. Finalmente las lesiones acaban por secarse y formar costras. Las lesiones van apareciendo en sucesivos brotes, lo que confiere a la enfermedad una de sus principales características, ya que coexisten lesiones en diferentes fases (la persona puede tener simultáneamente máculas, pápulas, vesículas y costras).

La aparición de vesículas dura hasta 5-7 días, y la mayoría de las lesiones suele haber formado costra en unos 6 días. Estas costras pueden durar hasta 2 semanas en la piel, y al desprenderse pueden dejar manchas claras u oscuras durante semanas o meses, pero sólo dejarán cicatrices definitivas aquellas lesiones que se sobreinfecten.

El número de lesiones que presente una persona puede variar entre unas pocas y varios centenares, dependiendo de la gravedad del cuadro.

Tradicionalmente se ha considerado que una vez que una persona ha pasado la varicela, es extraordinario que la contraiga en una segunda ocasión. No obstante, algunos estudios muestran que es más frecuente de lo que pensamos el reinfectarse sin que la enfermedad se manifieste de manera evidente (reinfección subclínica) o, más raramente, ocasionando un segundo episodio de varicela.

Hasta el 20% de los niños que son vacunados con una sola dosis de vacuna pueden padecer la enfermedad si se exponen al virus, aunque se ha visto que en este caso la enfermedad es más leve (menor fiebre y menor número de lesiones), en ocasiones no llega a formar vesículas y presenta menos complicaciones.

Herpes zóster

Cuando una persona pasa la varicela, algunos virus quedan latentes en los ganglios sensoriales y, durante la edad adulta, al disminuir las defensas contra el virus, puede reactivarse de manera local y reaparecer en forma de herpes zóster, afectando al área del nervio que sale del ganglio sensorial afectado.

El herpes zóster es una entidad que se caracteriza por presentar:

  • Erupción en la piel sobre base inflamatoria de similares características a la de la varicela, que puede llegar a ser extremadamente dolorosa y que aparece siguiendo el territorio de un nervio sensitivo. Lo más frecuente es que se trate del recorrido de un nervio torácico o lumbar. Esto implica que la erupción rodea de forma lineal un lado del tórax, razón por la que popularmente se le conoce con el nombre de “culebrilla”.

En individuos con una buena inmunidad, las lesiones se secan en torno a 7-10 días, momento en el que, al igual que en el caso de la varicela, ya no se consideran contagiosas. El desarrollo de nuevas lesiones más allá de 1 semana tras el inicio sólo se dará en personas con depresión del sistema inmunológico.

Menos del 20 % de los pacientes presentan síntomas generales significativos, como dolor de cabeza, fiebre, malestar general o cansancio.

  • Neuritis aguda: La neuritis, o inflamación de un nervio, produce dolor, que es el síntoma más común del zóster. Aproximadamente el 75% de los pacientes tienen inicialmente dolor en el área en el que posteriormente aparece la erupción cutánea.

El dolor puede ser constante o intermitente y puede preceder a la erupción cutánea en días o semanas, y es de mayor duración cuanto mayor es la edad de la persona. El dolor es caracterizado como quemante, punzante o lacerante, en ocasiones sólo al tacto. En ocasiones se manifiesta simplemente como picor.

Es infrecuente padecer en más de una ocasión un herpes zóster en personas con una adecuada inmunidad, siendo posible en inmunodeprimidos.

Complicaciones

Entre un 2 y un 6% de los casos de varicela presenta complicaciones. Se estima que, en Europa, de cada 1000 casos de varicela notificados se hospitalizan entre 1,9 y 5,6. En los adultos esta proporción es mayor, necesitándose 25 hospitalizaciones por cada 1000 casos en mayores de 24 años.

También es más frecuente que la varicela y el herpes zóster presenten complicaciones en personas con afectación del sistema inmune, como aquellas que padecen SIDA, personas que han sido sometidas a trasplante de órgano sólido (riñón, hígado…), personas afectas de leucemias o linfomas, personas que siguen tratamiento con medicación inmunosupresora de alto nivel…

Complicaciones de la Varicela

Las principales complicaciones de la varicela son:

  • Sobreinfección de las lesiones cutáneas por bacterias, principalmente por Staphylococcus aureus y por estreptococo del grupo A.

Complicaciones neurológicas como encefalitis (afectación del cerebro de importante gravedad, infrecuente en niños), ataxia cerebelar aguda (afectación del cerebelo más frecuente en niños, que generalmente se sigue de recuperación completa) o síndrome de Reye, que es un síndrome grave que progresa hasta el coma y que se ha relacionado con la administración de ácido acetil salicílico (Aspirina) a niños durante el curso de una gripe o una varicela. Actualmente, desde que no se recomienda el uso de aspirina en niños, prácticamente ha desaparecido.

Neumonía por varicela: Infrecuente en niños, mientras que supone la principal causa de morbilidad y mortalidad en adultos, en los que conlleva una mortalidad de entre 10 y 30%.

Varicela congénita y neonatal: El síndrome de varicela congénita es un síndrome que se da en 1-2% de los embarazos en los que la madre contrae la varicela antes de la semana 20 del embarazo, y se caracteriza por producir diversas anomalías en el feto.

Cuando la madre se infecta entre 21 días antes del parto y 2 días después, se produce la varicela neonatal, que puede llegar a ser de extrema gravedad si la infección se produce muy cercana al parto, con tasas de mortalidad de hasta el 30%.

Otras: hepatitis, diarrea, faringitis y otitis media.

Complicaciones del herpes zóster

Neuralgia postherpética: Es cuando el dolor que produce el herpes zóster persiste más allá de 4 meses tras la aparición de la erupción cutánea. Sucede en aproximadamente el 10% de los casos de herpes zóster. Es más frecuente en personas de mayor edad y en aquellos que presentan depresión del sistema inmune. La vacuna contra el zóster reduce la incidencia de neuralgia postherpética en un 67%.

Sobreinfección bacteriana: Segunda complicación más frecuente.

Otras complicaciones importantes incluyen complicaciones oculares como la queratitis (inflamación corneal) por herpes o el zóster oftálmico, que suponen una amenaza para la visión, o complicaciones neurológicas como la meningitis.

Mortalidad

La mortalidad de la varicela en países desarrollados en ausencia de vacunación ocurre en 3 de cada 100.000 casos.

En España, en el periodo entre 1998 y 2012, se ha registrado una media de 8,6 muertes por varicela al año, con un rango que va desde 4 a 14 muertes. El 85% fueron adultos mayores de 24 años.

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