Cómo desmontar los mitos que han estigmatizado a las vacunas

12/07/2011

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A lo largo de la historia, son muchos los casos en los que la falsa vinculación de una vacuna a una enfermedad ha provocado alarma social y rechazo de la población a la prevención de ciertas enfermedades, una reacción que ha terminado resultando muy cara. Uno de los más flagrantes fue el caso de la vacuna triple vírica (MMR, que previene las paperas, el sarampión y la rubeola), que se vinculó con problemas gastrointestinales y con un retraso mental muy similar al autismo. Muchas otras teorías han relacionado a lo largo de los años otras vacunas con ciertas enfermedades, como la DTP (de difteria, tétanos y tos ferina) con encefalopatías y convulsiones febriles, o la de la poliomielitis con el VIH o el cáncer. Pero, la mayoría de la comunidad médica y científica coincide en desechar estos casos residuales (por muy ruidosos que fueran algunos) e insistir en la importancia de la vacunación.

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