Dejar de lado las vacunas sale muy caro

30/06/2015

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El caso de la difteria ejemplifica cómo una enfermedad virtualmente erradicada en España puede reaparecer si se relaja la cuota de vacunaciones. Los padres del pequeño ingresado decidieron no inmunizarle. Están en su derecho: la vacunación no es obligatoria en España, si bien el Ministerio de Sanidad tiene un calendario de vacunas recomendables cuyo precio financia. La Asociación Española de Pediatría desaconseja saltarse las indicaciones de este calendario. “La desinformación puede llegar a ser más peligrosa que las propias infecciones”, apuntan desde dicha agrupación. Francisco Álvarez, secretario del comité asesor de vacunas de este organismo, es tajante: “La gente que deja de vacunar a sus hijos no conoce todos los efectos negativos de su decisión”.

La Asociación Española de Vacunología va más allá: “Los padres toman decisiones informadas, rara vez dejan de vacunar por dejadez, pero los mensajes antivacunas que les llegan están disfrazados de pseudociencia”, espetaron en un comunicado cuando se conoció el brote de difteria. Resulta complicado conocer el coste exacto para el sistema de no vacunar. Algunos países sí tienen estimaciones de qué ahorros han acarreado sus campañas de vacunación. Un estudio citado en un informe de la compañía Sanofi Pasteur MSD calcula, por ejemplo, que en 2003 las vacunas fueron responsables en Estados Unidos de unos ahorros sociales directos de 10.000 millones de dólares. Los datos más recientes en la materia los aporta un informe de Deloitte publicado hace dos meses.

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