Efficacy of the RTS,S/AS02A vaccine against Plasmodium falciparum infection and disease in young african children: randomised controlled trials

6/10/2004

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Efficacy of the RTS,S/AS02A vaccine against Plasmodium falciparum infection and disease in young african children: randomised controlled trials
Alonso P, Sacarlal J, Aponte J, Leach A, Macete E, Milman J et al. Lancet 2004; 364: 1411-1420
Palabra clave: Paludismo

En el año 2000 GSK y la “Malaria Vaccine Initiative Programme for Appropiate Technology in Health” desarrollaron la vacuna RTS,S/AS02A que fue ensayada en estudios fase I en Gambia con niños de 6-11 años y 1-5 años, demostrando seguridad e inmunogenicidad. Posteriormente se ensayó una dosis pediátrica de esa vacuna en fase I en niños de Mozambique de 1 a 4 años comprobándose igualmente su seguridad e inmunogenicidad. A la vista de los prometedores resultados se aprobó la fase IIb de un ensayo en niños de Mozambique para demostrar la efectividad, seguridad e inmunogenicidad de la vacuna RTS,S/A02A. Esta vacuna es una molécula híbrida recombinante de subunidades que incluye dos polipéptidos (RTS y S) del antígeno de superficie del circumsporozoíto de Plasmodium falciparum y el AgsHB, expresados en la levadura Saccharomyces cerevisiae . Está adyuvada por AS02A (emulsión de aceite en agua con monofosforil lípido A) y un derivado saponínico (fracción 21 de Quillaza saponaria QS21). La dosis adulta contiene 50 mcgs. de RTS,S y 500 microlitros de adyuvante. El ensayo clínico controlado aleatorio se plantea con dos objetivos de efectividad: frente a la infección y frente a la enfermedad clínica.

En la primera cohorte de 1996 niños de 1 a 4 años (688 vacunados con RTS,S y 692 inmunizados con vacuna control finalizaron el estudio) se midió la efectividad frente al tiempo de aparición de los primeros episodios clínicos de enfermedad en los 6 meses tras la administración de 3 dosis (0, 1 y 2 meses), la efectividad frente a distintas definiciones clínicas de malaria, la prevalencia de infección y de anemia, y en la segunda se midió la efectividad para el tiempo transcurrido hasta el momento de la primera infección en 588 niños de 1 a 4 años (153 vacunados con RTS,S y 146 inmunizados con vacuna control finalizaron el estudio). Se utilizaron grupos control con vacuna antineumocócica conjugada heptavalente y vacuna de Hib para los menores de 24 meses y de HB (AgsHB) para los mayores de esa edad. Al margen de demostrar un buen perfil de seguridad y de inmunogenicidad (inducción de anticuerpos específicos frente a circumsporozoítos tras la tercera dosis que caen al 25% a los 6 meses tras esa dosis, aunque se mantienen por encima de los valores basales e inducción de AntiHBs tanto en vacunados previamente con AgsHB como en no vacunados) la efectividad frente el primer episodio clínico ascendió al 29.9% y frente a la malaria grave del 57.7%.

Tras los 6 meses del periodo de observación la prevalencia de infección por P falciparum fue del 37% inferior en casos respecto del control. La efectividad respecto del intervalo hasta la primera infección fue del 45.0%. En unos comentarios acompañantes se plantean que todavía persisten muchos interrogantes como el “waning” inmunitario postvacunal y la compleja relación sinérgica entre el VIH y la malaria en poblaciones deprimidas. Piensan los comentaristas que el laboratorio GlaxoSmithKlineBio pudiera tener éxito en la comercialización de la vacuna RTS,S/ASO2A para el año 2010, pero que el camino hacia una vacuna segura y efectiva va a ser largo y caótico, y que al margen de la vacuna se debiera investigar en otras estrategias preventivas (insecticidas) y terapéuticas para frenar las resistencias crecientes. Piensan que es necesario un compromiso científico, político y financiero por una cuestión de equidad y de derechos humanos con la mitad de los habitantes del planeta.

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