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vacunación

Vaccination and healthy aging.
Maggi S. Expert Rev Vaccines 2010; 9 (3): 3-6
Palabra clave:Vacunación, envejecimiento saludable

El proceso de envejecimiento en los seres humanos se asocia con una disminución de la función inmune (inmunosenescencia) y un aumento en los trastornos comórbidos. Cuando se combina con factores ambientales, esto puede conducir a un aumento en el riesgo y la severidad de las enfermedades infecciosas. Las enfermedades en los adultos mayores (>70 años) tienden a ser más graves y tener un mayor impacto en los resultados sanitarios como la morbilidad, la discapacidad, la calidad de vida y la mortalidad. Sin embargo, algunas de las infecciones más comunes como la gripe y la infección neumocócica son prevenibles mediante vacunación, pero la incorporación de esas estrategias preventivas en los adultos ha sido pobre. En esta revisión algunos de los principales hallazgos clínicos que apoyan los beneficios de la inmunización de adultos se ponen de relieve. La vacunación de la población adulta tiene que ser un componente clave de una estrategia de envejecimiento saludable, ya que existen pruebas convincentes de que este enfoque puede tener un impacto importante en la morbilidad, mortalidad y calidad de vida.

Las vacunas infantiles han sido un éxito de la medicina. Es necesario aumentar los esfuerzos para educar al público sobre los beneficios de la vacunación hasta la edad adulta. Por otra parte, la confianza pública en los sistemas que utilizamos para controlar y garantizar la seguridad de las vacunas debe ser restaurada. Dado que los médicos y otros profesionales sanitarios pueden tener una influencia importante en la toma de decisiones individuales, es importante que entiendan los beneficios y riesgos de las vacunas y anticiparse a las preguntas que sus pacientes puedan tener en materia de seguridad. La vacunación de adultos jugará un papel clave en una estrategia de envejecimiento saludable y ya hay evidencia convincente de los beneficios sobre la morbilidad, mortalidad y calidad de vida que se puede obtener por el uso de vacunas en este grupo de edad y que proporcionará protección en su vida adulta.

 

Recomendaciones de vacunación de la Asociación Española de Pediatría 2008.
Bernaola E, Giménez F, Baca M et al. Vacunas 2008; 9(2): 80-85

Como en años anteriores, el Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) revisa y actualiza sus recomendaciones de calendario vacunal. Estas indicaciones van dirigidas a los pediatras y a todo el personal sanitario involucrado en las inmunizaciones infantiles, a las familias de los niños y a los responsables de salud pública encargados de valorar la inclusión de nuevas vacunas en los calendarios vacunales oficiales. En las recomendaciones de este año se han seguido los criterios de inclusión de vacunas en el calendario infantil de la Asociación Española de Pediatría publicados en enero de 2008 en la revista Anales de Pediatría. No existen variaciones en las recomendaciones para las vacunas de: poliomielitis (VPI), Haemophilus influenzae b (Hib), hepatitis B (HB), difteria, tétanos y tos ferina de niños (DTPa).

Abordan los siguientes apartados: Criterios para la introducción de nuevas vacunas, Situación actual de la vacunación en España. Consideraciones más relevantes sobre el calendario de vacunaciones para el año 2008. Vacuna de la tos ferina en adolescentes y adultos. Vacuna frente a meningococo C, Vacuna frente a sarampión, rubéola y parotiditis, Vacuna frente a varicela, Vacuna antineumocócica conjugada heptavalente. Vacuna frente al virus del papiloma humano. Vacuna frente a rotavirus, Vacuna frente a la gripe. Vacuna frente a la hepatitis A.

 

Impact of infant pneumococcal vaccination on invasive pneumococcal disease in France, 2001-2006.
Lepoutre A, Varon E, Georges S, Gutmann L, Lévy-Bruhl D. Euro Surveill 2008;13(35)pii=18962
Palabra clave.: Enfermedad neumocócica. Vacunación

En Francia se ha recomendado la vacuna antineumocócica conjugada para menores de dos años en riesgo desde 2003, pero a partir de 2006 se ha extendido a todos, con o sin riesgo. El esquema de vacunación es de cuatro dosis, a los 2, 3, 4 y 12-15 meses.

El impacto de la vacunación no se ha evaluado hasta la fecha. Más aún, como la cobertura de serotipos parece que es menor en Europa que en los Estados Unidos, es de particular interés analizar el impacto de esta vacuna en la enfermedad invasora y en la distribución de serotipos.

Para ello utilizan datos de vigilancia de dos laboratorios hospitalarios, Epibac y el National Reference Centre for Pneumococci Network (NRCP). En Epibac y en 2006 participaron 307 laboratorios cubriendo al 79% de los ingresos hospitalarios de agudos. Desde 2001, todas las cepas aisladas en LCR y sangre en menores de 15 años se envían al NRCP desde 22 laboratorios regionales para serotipar.

Los datos que reflejaban la situación prevacunal, 2001 y 2002, se agruparon. Las tendencias en las coberturas de vacunación se estimaron mediante las ventas de vacuna en las farmacias, además de tres estudios específicos llevados a cabo en 2004, 2006 y 2007 en muestras representativas de madres francesas.

La cobertura estimada fue del 27% en niños de 6 meses en 2004, del 44% en niños de 6 a 12 meses en 2006 y del 56% en niños de 6 a 12 meses en 2007.
En 2001/2002 el sistema Epibac declaró 7.649 casos de bacteriemia neumocócica y 771 de meningitis neumocócica en todas las edades, de las que el 7% y el 24% correspondían a menores de dos años con incidencias de 21.8/100.000 y 8.0/100.000. Entre 2001/2002 y 2006 la meningitis en menores de dos años descendió del 8.0 al 6.0 por 100.000 (-25%, p=0.04), y la bacteriemia del 21.8 al 17.5 por 100.000 (-20%, p=0.04). No obstante, la meningitis en niños mayores y adultos aumentó no significativamente en un 6%, pero sí fue significativo el incremento en la bacteriemia en un 11% pasando de 8.2 a 9.0 casos/100.000.

Entre 2005 y 2006, en menores de dos años la meningitis y la bacteriemia por todos los serotipos pasaron de 5.4 a 6.0/100.000 y de 17.1 a 17.5/100.000.

Entre 2001-2002 y 2006, en menores de dos años la disminución global de bacteriemia y meningitis se asoció con una desviación en la distribución de serotipos, de modo que los casos de meningitis y de bacteriemia por serotipos no vacunales reemplazaron parcialmente a los vacunales. La incidencia de meningitis por serotipos vacunales descendió significativamente de 5.6 a 1.07100.000 y la bacteriemia de 14.8 a 5.5/100.000, aunque en el mismo periodo la meningitis por no vacunales aumentó un 102% (p<10-3) al igual que la bacteriemia que se incrementó un 74% (p<10-3).

Entre la meningitis y bacteriemia causada por serotipos no vacunales en menores de 2 años, el 19A y el 7F fueron los más comúnmente aislados. Ambos supusieron el 37%. Entre 2001-2002 y 2006, la proporción de 19A aumentó del 8% al 19% en meningitis (p=0.03) y del 3% al 18% en bacteriemias (p<10-3).

A la vista de los resultados obtenidos los autores comentan que a pesar de que se ha observado un descenso de la enfermedad invasora por serotipos vacunales del 71%, éste fue solo del 21% para todos los serotipos. Además no se ha observado un beneficio indirecto de la vacunación ya que por el contrario identificaron un pequeño pero significativo incremento en niños mayores y en adultos. Piensan que este modesto 21% de la vacunación pudiera deberse a la limitada cobertura de vacunación y que si aumentara la misma se podría observar una reducción mayor de la incidencia por vacunales y quizás en adultos por inmunidad comunitaria, aunque otro dato interesante que comentan es que la enfermedad invasora en menores de dos años no ha descendido entre 2005 y 2006 a pesar de incrementarse las ventas de vacuna un 20%.

La magnitud del reemplazo ha impactado en el efecto global de la vacunación ya que la reducción del 71% en menores de dos años por serotipos vacunales se asoció con un incremento del 85% por serotipos no vacunales.

Los autores concluyen que si el reemplazo se confirma en los próximos años, se reduciría el impacto positivo de la vacunación en Francia y que la inminente disponibilidad de una vacuna con mayor cobertura de serotipos podría limitar el efecto del reemplazo.

 

Impact of infant pneumococcal vaccination on invasive pneumococcal disease in France, 2001-2006.
Lepoutre A, Varon E, Georges S, Gutmann L, Lévy-Bruhl D. Euro Surveill 2008;13(35)pii=18962
Palabra clave.: Enfermedad neumocócica. Vacunación

En Francia se ha recomendado la vacuna antineumocócica conjugada para menores de dos años en riesgo desde 2003, pero a partir de 2006 se ha extendido a todos, con o sin riesgo. El esquema de vacunación es de cuatro dosis, a los 2, 3, 4 y 12-15 meses.

El impacto de la vacunación no se ha evaluado hasta la fecha. Más aún, como la cobertura de serotipos parece que es menor en Europa que en los Estados Unidos, es de particular interés analizar el impacto de esta vacuna en la enfermedad invasora y en la distribución de serotipos.

Para ello utilizan datos de vigilancia de dos laboratorios hospitalarios, Epibac y el National Reference Centre for Pneumococci Network (NRCP). En Epibac y en 2006 participaron 307 laboratorios cubriendo al 79% de los ingresos hospitalarios de agudos. Desde 2001, todas las cepas aisladas en LCR y sangre en menores de 15 años se envían al NRCP desde 22 laboratorios regionales para serotipar.

Los datos que reflejaban la situación prevacunal, 2001 y 2002, se agruparon. Las tendencias en las coberturas de vacunación se estimaron mediante las ventas de vacuna en las farmacias, además de tres estudios específicos llevados a cabo en 2004, 2006 y 2007 en muestras representativas de madres francesas.

La cobertura estimada fue del 27% en niños de 6 meses en 2004, del 44% en niños de 6 a 12 meses en 2006 y del 56% en niños de 6 a 12 meses en 2007.
En 2001/2002 el sistema Epibac declaró 7.649 casos de bacteriemia neumocócica y 771 de meningitis neumocócica en todas las edades, de las que el 7% y el 24% correspondían a menores de dos años con incidencias de 21.8/100.000 y 8.0/100.000. Entre 2001/2002 y 2006 la meningitis en menores de dos años descendió del 8.0 al 6.0 por 100.000 (-25%, p=0.04), y la bacteriemia del 21.8 al 17.5 por 100.000 (-20%, p=0.04). No obstante, la meningitis en niños mayores y adultos aumentó no significativamente en un 6%, pero sí fue significativo el incremento en la bacteriemia en un 11% pasando de 8.2 a 9.0 casos/100.000.

Entre 2005 y 2006, en menores de dos años la meningitis y la bacteriemia por todos los serotipos pasaron de 5.4 a 6.0/100.000 y de 17.1 a 17.5/100.000.

Entre 2001-2002 y 2006, en menores de dos años la disminución global de bacteriemia y meningitis se asoció con una desviación en la distribución de serotipos, de modo que los casos de meningitis y de bacteriemia por serotipos no vacunales reemplazaron parcialmente a los vacunales. La incidencia de meningitis por serotipos vacunales descendió significativamente de 5.6 a 1.07100.000 y la bacteriemia de 14.8 a 5.5/100.000, aunque en el mismo periodo la meningitis por no vacunales aumentó un 102% (p<10-3) al igual que la bacteriemia que se incrementó un 74% (p<10-3).

Entre la meningitis y bacteriemia causada por serotipos no vacunales en menores de 2 años, el 19A y el 7F fueron los más comúnmente aislados. Ambos supusieron el 37%. Entre 2001-2002 y 2006, la proporción de 19A aumentó del 8% al 19% en meningitis (p=0.03) y del 3% al 18% en bacteriemias (p<10-3).

A la vista de los resultados obtenidos los autores comentan que a pesar de que se ha observado un descenso de la enfermedad invasora por serotipos vacunales del 71%, éste fue solo del 21% para todos los serotipos. Además no se ha observado un beneficio indirecto de la vacunación ya que por el contrario identificaron un pequeño pero significativo incremento en niños mayores y en adultos. Piensan que este modesto 21% de la vacunación pudiera deberse a la limitada cobertura de vacunación y que si aumentara la misma se podría observar una reducción mayor de la incidencia por vacunales y quizás en adultos por inmunidad comunitaria, aunque otro dato interesante que comentan es que la enfermedad invasora en menores de dos años no ha descendido entre 2005 y 2006 a pesar de incrementarse las ventas de vacuna un 20%.

La magnitud del reemplazo ha impactado en el efecto global de la vacunación ya que la reducción del 71% en menores de dos años por serotipos vacunales se asoció con un incremento del 85% por serotipos no vacunales.

Los autores concluyen que si el reemplazo se confirma en los próximos años, se reduciría el impacto positivo de la vacunación en Francia y que la inminente disponibilidad de una vacuna con mayor cobertura de serotipos podría limitar el efecto del reemplazo.

 

Toda mujer en edad fértil debe estar vacunada frente al tétanos (con vacuna Td -tétanos difteria- preferiblemente), la rubéola y en la actual política de eliminación del sarampión también frente a esta enfermedad (de ahí la recomendación genérica de vacunar con triple vírica en vez de rubéola a las mujeres que requieran esta inmunización).

 

La varicela es una enfermedad exantemática de distribución mundial producida por la infección primaria del virus varicela zoster (VVZ). Es de distribución universal y alta contagiosidad, afectando a más del 90% de los susceptibles, lo que supone un número nuevo de casos cada año equivalente a la cohorte de recién nacidos.

 

El objetivo de este estudio fue analizar el efecto sobre la cobertura de vacunación contra la gripe de la introducción de un recordatorio informático (“flash vacunal”) en las historias clínicas de los pacientes menores de 65 años afectos de enfermedades con indicación de inmunización.