Información general

24/04/2016

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GRIPE ESTACIONAL

Enfermedad

La gripe es una infección causada por el virus influenza, caracterizada por el inicio súbito de fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares y cansancio extremo. Existen tres tipos de virus de la gripe; A, B y C, siendo los dos primeros los responsables de la mayoría de casos. Los virus A se dividen en subtipos (H1N1 y H3N2).

Durante el pasado siglo ocurrieron tres pandemias de gripe, es decir infección de gripe simultánea en diferentes países, en 1918, en 1957 y en 1968. La primera pandemia de gripe de este siglo la declaró la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Junio 2009 y fue causada por el virus influenza A (H1N1).Los virus del tipo B no tienen potencial pandémico, aunque sí epidémico.

La gripe estacional es una enfermedad contagiosa (se transmite fácilmente de una persona a otra) con un periodo de incubación entre uno y tres días. La transmisión es por vía aérea, por gotas o por contacto directo con personas infectadas. Los síntomas se caracterizan por el inicio súbito de fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares y cansancio extremo. Se puede acompañar de tos seca, dolor de garganta y abundante secreción nasal. Cuando se produce en personas sanas, suelen recuperarse en el plazo de una semana, y sin necesidad de atención médica. No obstante, en las personas con alto riesgo, la gripe puede presentar complicaciones como bronquitis y neumonía que pueden requerir ingreso hospitalario que a veces acaban en muerte.

Por qué debemos vacunar

Impacto de la vacunación

La gripe causa epidemias anuales que según datos de la Organización Mundial de la Salud representan en todo el mundo de 3 a 5 millones de casos graves y entre unas 250.000 y 500.000 muertes cada año. En los países industrializados la mayoría de muertes asociadas a la gripe corresponden a mayores de 65 años. El número de personas que enferman con gripe estacional en cada temporada puede ser elevada, pudiendo afectar entre el 5% y el 20% de la población general y llegando hasta el 50% en personas que viven en instituciones cerradas (por ejemplo, residencias geriátricas). El riesgo de complicaciones aumenta en los niños menores de 6 meses, las mujeres embarazadas, las personas de edad avanzada, y las personas de todas las edades con enfermedades crónicas o personas cuyo sistema inmune está debilitado (por ejemplo por recibir quimioterapia).

La gripe supone además, elevados costes directos e indirectos para la sociedad relacionados con las tasas de consulta y hospitalización, y el número de días de trabajo perdidos debidos a la enfermedad.

La vacunación antigripal es la medida de prevención primaria fundamental para prevenir la gripe y sus complicaciones.

Vacunación

Vacunas disponibles

Existen las vacunas antigripales inactivadas (elaboradas con virus muertos) y más recientemente, las vacunas antigripales atenuadas (elaboradas a partir del virus debilitado). Las vacunas antigripales trivalentes con autorización de comercialización internacional contienen los subtipos, H3N2 y H1N1, concretamente dos cepas del virus de tipo A y una del virus del tipo B. En el caso de las vacunas antigripales tetravalentes se incluyen dos cepas del virus B. La mayoría de las vacunas antigripales comercializadas son vacunas inactivadas trivalentes que se han desarrollado en huevos de gallina, o bien en cultivo de células autorizadas.

Pautas de vacunación

Se recomienda iniciar la vacunación previamente a la aparición de casos de gripe. En el caso del Hemisferio norte durante las primeras semanas del otoño. Aunque la composición de la vacuna recomendada sea la misma entre distintas temporadas, se recomienda revacunar a las personas que fueron vacunadas en la temporada anterior ya que el nivel de anticuerpos disminuye con el tiempo. La vacuna frente a la gripe se puede administrar a partir de los 6 meses de edad.

Indicaciones de esta vacuna

Aunque la gripe es más frecuente en niños y en jóvenes, el objetivo del programa de vacunación contra la gripe es proteger aquellos individuos que presentan más riesgo de complicaciones o muerte. Otros objetivos son reducir la transmisión de la infección de persona a persona y consecuentemente contribuir a la protección de los grupos más vulnerables.

Los grupos de población diana de vacunación antigripal incluyen a todos aquellos con 60-65 años o más, los que padecen enfermedades crónicas, las embarazadas y los que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones, incluidos sanitarios. También se recomienda a los trabajadores de servicios esenciales.

Eficacia

La efectividad de las vacunas antigripales dependerá, fundamentalmente de la edad, de la existencia de enfermedades de base y del acierto en la concordancia entre las cepas escogidas de la vacuna y las cepas circulantes. La protección puede llegar hasta el 70-90%% frente al virus gripal cuando este se correlaciona con el virus circulante.

Seguridad vacunal

Efectos adversos

Los diferentes tipos de vacunas contra la gripe son en general muy seguras y bien toleradas. Los principales efectos adversos de la vacunación antigripal son locales, del tipo de dolor, inflamación y enrojecimiento en el lugar de administración. Estos síntomas desparecen en uno o dos días sin tratamiento. De forma poco frecuente puede aparecer febrícula, malestar general, escalofríos, cansancio, dolor de cabeza, dolores musculares y de las articulaciones a las 6-12 horas de la vacunación.

Contraindicaciones y precauciones

La vacuna de la gripe no debe administrarse en los menores de 6 meses de edad y en las personas con episodios previos de hipersensibilidad grave al huevo u a otros componentes de la vacuna.

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