Gripe

6/09/2012

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AUTOR. Dra. Alba Vilajeliu Balagué. Medicina Preventiva y Salud Pública

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La gripe es una infección aguda causada por el virus influenza. Existen tres tipos de virus de la gripe; A, B y C, siendo los dos primeros los responsables de la mayoría de casos.

Los virus gripales de tipo A se clasifican en subtipos en función de las diferentes combinaciones de dos proteínas de la superficie del virus (Hemaglutinina y Neuraminidasa). En la actualidad están circulando en el ser humano virus de los subtipos A (H1N1) y A (H3N2). Los cambios que se producen en la hemaglutinina y la neuraminidasa hacen que el virus sea antigénicamente lábil. Los cambios menores ocurren progresivamente de una temporada a la siguiente. Los cambios mayores ocurren de forma periódica, resultando en la emergencia de un nuevo subtipo con diferentes hemaglutininas que puede causar una epidemia o incluso una pandemia si las poblaciones no presentan inmunidad.

 

Los casos

Los virus de la gripe circulan por todo el mundo y pueden afectar a cualquier persona de cualquier edad. En el último siglo han ocurrido tres pandemias de gripe (el 1918, el 1957 y el 1968). La primeria pandemia de gripe de este siglo la declaró la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Junio 2009; fue causada por el virus influenza A (H1N1).

La gripe causa epidemias anuales que en las regiones templadas alcanzan su auge durante el invierno. Según datos de la OMS estas epidemias anuales causan de 3 a 5 millones de casos de enfermedad grave y entre unas 250000 y 300000 muertes cada año. En los países industrializados la mayoría de muertes asociadas a la gripe corresponden a mayores de 65 años. En algunos países tropicales los virus de la gripe circulan durante todo el año, presentando uno o dos periodos de máxima actividad durante las estaciones lluviosas.

 

La enfermedad

Se trata de una enfermedad contagiosa (se transmite fácilmente de una persona a otra) con un periodo de incubación entre uno y tres días. La transmisión es por vía aérea, por gotas o por contacto directo con alguien con la enfermedad.

La gripe estacional se caracteriza por el inicio súbito de fiebre alta, cefalea, mialgias, artralgias y cansancio extremo. Se puede acompañar de tos seca, dolor de garganta y abundante secreción nasal. Cuando se produce en personas sanas, la enfermedad suele ser limitada con una recuperación en el plazo de una semana, sin necesidad de atención médica. No obstante, en las personas con alto riesgo, la gripe puede presentar complicaciones como bronquitis, neumonía, o incluso la muerte. El riesgo de complicaciones aumenta en los niños menores de 6 meses, mayores de 65 años, y las personas de todas las edades con enfermedades crónicas o inmunosupresión. La enfermedad puede ser asintomática.

Para evitar la infección se recomienda lavarse las manos regularmente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o estornudar. Aunque la vacunación es la forma más eficaz de prevenir la infección.

 

La vacuna de la gripe:

Debido a los cambios que se producen en los virus, la OMS monitoriza la epidemiología de los virus influenza en el mundo. De forma anual, emite recomendaciones sobre las tres cadenas que deberían incluir las vacunas para el siguiente invierno en el hemisferio norte y en el hemisferio sur. En consecuencia, las vacunas de la gripe se preparan utilizando estas recomendaciones.

Las vacunas actuales son trivalentes, contienen dos subtipos de influenza A y uno de influenza tipo B. Los casos de gripe C son mucho menos frecuentes. Se pretende que los subtipos que contiene la vacuna de la temporada presenten concordancia con los circulantes. Según estudios publicados, la protección será alrededor al 70-90% frente al virus de influenza cuando este se correlaciona con el circulante. Según la OMS, en los ancianos reduce los casos graves y las complicaciones en un 60%, y las muertes en un 80%.

Después de la inmunización, los niveles de anticuerpos pueden requerir entre 10 y 14 días para adquirir niveles protectores. Habitualmente, la estación no suele empezar hasta medianos de noviembre en el hemisferio norte. La indicación es iniciar la vacunación previamente a la aparición de casos de gripe.

La duración de la protección estimada es una temporada gripal, como mínimo, aunque el nivel de protección en los periodos posteriores se desconoce.

Existen dos tipos de vacunas, la vacuna trivalente inactivada, que se administra por vía intramuscular y la vacuna trivalente atenuada, administrada por vía intranasal. En España las vacunas utilizadas, son inactivadas, de forma que no contienen virus vivos y que en consecuencia, no pueden producir la enfermedad sobre la que protegen.

¿Quién debe vacunarse?

El objetivo del programa de inmunización contra la gripe es proteger aquellos individuos que presentan más riesgo de enfermedad grave o muerte. Otros objetivos, son reducir la transmisión de la infección y consecuentemente contribuir a la protección de pacientes vulnerables los cuales pueden presentar una respuesta inferior.

La OMS recomienda la vacunación anual en quienes viven en residencias asistidas (ancianos o discapacitados), ancianos, personas con enfermedades crónicas y otros grupos: embarazadas, profesionales sanitarios, trabajadores con funciones sociales esenciales.

Los viajeros con factores de riesgo con intención de viajar a zonas del trópico en cualquier época del año deben vacunarse antes de iniciar el viaje, si no se han vacunado en el invierno anterior. De la misma forma se debe proceder, en el caso de viajes al hemisferio sur entre abril y setiembre. Posteriormente, deberán revacunarse con la nueva vacuna recomendada por la OMS, en la siguiente temporada gripal.
 

¿Cuáles son los riesgos de la vacuna contra la gripe?

Los principales eventos adversos de la vacunación antigripal son dolor, inflamación y enrojecimiento en el lugar de administración. Estos síntomas desparecen en uno o dos días sin tratamiento. De forma poco frecuente puede aparecer febrícula, malestar general, escalofríos, cansancio, dolor de cabeza, mialgias y artralgias a las 6-12 horas de la vacunación.

Reacciones inmediatas como urticaria, angioedema, broncoespasmo y anafilaxia pueden ocurrir, la mayoría relacionadas con la hipersensibilidad residual con las proteínas del huevo. También se han descrito efectos adversos infrecuentes: neuralgia, parestesia, trombocitopenia transitoria, vasculitis con involucración renal y desórdenes neurológicos como encefalomielitis.

 

Bibliografía

– Salleras L, Saenz MC, Castrodeza J, De Juanes JR, Arrazola MP. Consenso sobre vacunaciones del adulto de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene: Vacunación antigripal. Gripe epidémica. Vacunas. 2010;11(Supl 2):46-55

– McCarron M, Shay D. (2012). Chapter 3. Infectious Diseases Related To Travel: Influenza (Seasonal, Zoonotic, & Pandemic). CDC Health Information for International Travel 2012. New York: Oxford University Press; 2012.

– Organización Mundial de la Salud. Nota descriptiva nº211: Gripe estacional. 2009; Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs211/es/index.html. Acceso 17/07/2012

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– Hospital Clínic de Barcelona. La vacunació antigripal en el personal sanitari. Disponible en: http://www.professionalvacunat.es/index.html. Acceso 17/07/2012

 

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