Group B streptococcal conjugate vaccines

6/05/2003

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Group B streptococcal conjugate vaccines
Baker CJ, Edwards MS. Arch Dis Child 2003; 88: 375-378
Palabra clave: Otras vacunas

El presente artículo es una breve, pero excelente revisión, del estado actual de las vacunas frente al estreptococo del grupo B (EGB). La profilaxis antibiótica intraparto ha reducido un 75% la sepsis neonatal precoz, pero, sin embargo, no tiene efecto en la enfermedad tardía por EGB. Por otra parte, existe la preocupación de una posible selección de resistencias bacterianas a causa de la profilaxis antibiótica intraparto, lo que haría inefectiva la intervención. Desde la década de los 70, se sabe que los recién nacidos hijos de madres con niveles muy bajos de anticuerpos frente al polisacárido capsular (PC) del EGB del tipo III en el momento del parto, tienen más probabilidad de padecer enfermedad invasora (precoz o tardía) por EGB de este tipo. También se constató que el suero humano con una concentración suficiente de IgG específica frente al PC promueve la opsonización y la fagocitosis “in vitro” y protege al ratón de la infección letal por EGB. Basado en estos hechos, se formuló la hipótesis de que si la vacunación en madres embarazadas es capaz de inducir la producción de anticuerpos frente al PC del EGB, el recién nacido podría estar protegido de la enfermedad invasora por EGB durante los 2-3 primeros meses de vida. En la actualidad, el 75% de los casos de enfermedad invasora está producida por los tipos Ia, III y V, y virtualmente el 100% por los tipos Ia, Ib, II, III y V.

Se han elaborado vacunas frente a estos cinco tipos, conjugando su polisacárido capsular con toxoide tetánico y la proporción de adultos que, a las 4 semanas de la vacunación, han mostrado un incremento mayor de 4 veces el título de anticuerpos específicos ha sido 80%, 80%, 87%, 93% y 93% respectivamente. Con la excepción del tipo V, las respuestas inmunes a las vacunas conjugadas son dosis-dependientes. Al año de la vacunación la media geométrica de los títulos es el 50% del pico máximo obtenido.También se ha demostrado la actividad funcional de estos anticuerpos, capaces de promover la opsonización y la destrucción de los EGB homólogos. La magnitud de la respuesta inmune sugiere que una vacuna pentavalente tendría una eficacia del 90%. Se ha realizado un ensayo clínico con la vacuna bivalente de los tipos II-TT y III-TT, con buena tolerancia. La respuesta inmune ha sido similar a la de los preparados monovalentes.

Para responder a la cuestión de si para obtener una respuesta óptima son necesarias una o más dosis de vacunas, se ha realizado otro ensayo con la vacuna monovalente III-TT, administrando una segunda dosis a los 21 meses después de la primovacunación. No se observó un aumento de la reactogenicidad, pero la MG del título de anticuerpos a las 8 semanas de la segunda dosis fue similar a la MG tras la primera dosis. También se ha realizado un ensayo clínico en fase I, en mujeres embarazadas vacunadas a las 32-34 semanas de gestación, con una vacuna conjugada III-TT o salino como placebo. La MG de anticuerpos específicos en los hijos de madres vacunadas al mes y los 2 meses de vida fue 3,7 y 2,2 ?g/ml. Los autores concluyen que tras más de 2 décadas de investigación, la inmunización con una vacuna conjugada multivalente, es una aproximación válida a la prevención de la enfermedad invasora por EB.

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