Increased mumps incidence in the Netherlands: review on the possible role of vaccine strain and genotype

13/06/2008

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Increased mumps incidence in the Netherlands: review on the possible role of vaccine strain and genotype.
Kaaijk P, van der Zeijst B, Boog M, Hoitink C. Euro Surveill 2008; 13(26)pii=18914
Palabra clave: Parotiditis

A pesar de altas coberturas de vacunación Holanda está experimentando un brote de parotiditis. Los casos se ciñen a áreas geográficas con gran número de residentes de comunidades religiosas que rechazan la vacunación. No obstante también se están observando casos en individuos bien vacunados residentes en esas comunidades.

La vacuna holandesa contiene la cepa Meryl-Lynn con dos tipos distintos de virus JL-2 y JL-5, genotipo A. Una falta de concordancia entre el genotipo del virus circulante salvaje y el de la cepa vacunal pudiera influir en la eficacia de la vacuna. En el momento actual se han caracterizado 13 genotipos distintos denominados de la A a la M. Las cepas vacunales actuales pertenecen a unos pocos genotipos distintos, habiéndose observado diferencias antigénicas entre distintos genotipos lo que provoca una neutralización cruzada incompleta. Las más acusadas se observan entre el genotipo A y los genotipos B-D.

Hasta la fecha no se dispone de evidencias de que una discordancia de genotipos pueda dar lugar a fallos de vacunación o que pudiera tener significado epidemiológico, como se ha observado en Estados Unidos, Reino Unido y en Canadá donde los casos los ha producido el genotipo G. La actual epidemia en Holanda está causada por el D y aunque la protección tras la vacunación por el genotipo A pudiera no ser tan efectiva que tras el padecimiento por el genotipo D no existió una transmisión vírica posterior. Este dato sugiere que la inmunidad comunitaria era lo suficientemente elevada para evitar la circulación del virus, aunque es sorprendente que los virus implicados en el brote sean filogenéticamente distintos a los de la vacuna. Es por ello que cabe la posibilidad de que el virus de la parotiditis hubiera podido evolucionar bajo una presión vacunal.

Por otra parte un waning inmunitario también pudiera contribuir a la efectividad reducida de la vacuna como se ha puesto de manifiesto en brotes en Holanda y Estados Unidos. Este waning puede observarse incluso tras la segunda dosis.

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