Meningococo

AUTOR. Dr. Joan Pericas Bosch. Pediatra

El meningococo es una bacteria que produce enfermedades graves, denominadas invasivas:

· Meningitis
· Sepsis
· Artritis y otras

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Existen diversos grupos de meningococo. Los grupos A, B y C son responsables del 80-90% de casos y los Y y W-135 del resto. Se dispone de vacunas eficaces contra el meningococo A, C, Y y W-135, pero no contra el B.

· El A es más frecuente en África, O. Medio y Sudeste Asiático
· El B en Europa y Norteamérica
· El C en Sudamérica aunque ha aumentado de forma importante en Europa y Norteamérica.

Los casos

Más de la mitad de los casos de enfermedad meningocócica ocurren en menores de 19 años y sobre todo en menores de 5, con un pico entre los 6-24 meses.

La transmisión se produce por vía respiratoria de persona a persona, a partir de portadores sanos que albergan el meningococo en su nariz o garganta pero no enferman. Otras veces desde una persona que sufre la enfermedad. La posibilidad de su transmisión es proporcional al número de portadores existentes, normalmente un 5-10% de la población, aunque en épocas de epidemia pueden ser muchos más. En comunidades cerradas pueden sobrepasar el 50%.

En España la enfermedad meningocócica se presenta en forma de ondas epidémicas, la última entre 1971-1986, con máxima incidencia en 1979. Desde 1988 se mantiene la incidencia baja.

La enfermedad

Tras una incubación de pocos días la enfermedad meningocócica puede presentarse como:

· Meningitis: Infección grave de las membranas que recubren el sistema nervioso central.
· Sepsis: Infección grave, a menudo fulminante, generalizada por vía sanguínea.
· Meningitis y sepsis simultáneamente.
· Bacteriemia oculta: Circulación del germen la sangre, resolviéndose habitualmente sin problemas, pero   en otras ocasiones evoluciona a meningitis y/o sepsis o se produce una siembra del microorganismo en   otros órganos.
· Otras, menos frecuentes: neumonía, conjuntivitis, artritis...

La clínica suele ser aguda (a menudo fulminante, falleciendo el paciente en pocas horas o días), con fiebre elevada, malestar general y rápida alteración del estado general.

Si hay meningitis, aparece dolor de cabeza, signos de disfunción del sistema nervioso central, rigidez de nuca y eventualmente convulsiones y coma.

Si hay sepsis, es frecuente una erupción hemorrágica en forma de pequeños o grandes elementos de color púrpura en la piel, signos de disfunción de distintos órganos, y shock (caída de la tensión arterial, la circulación periférica y la función renal). El fallecimiento puede producirse en pocos días o incluso horas.

El diagnóstico es clínico y puede no ser evidente al principio del cuadro. Se confirma por análisis y cultivo de sangre y del líquido cefalorraquídeo (líquido que rodea al cerebro y médula espinal y se obtiene por punción en la zona lumbar).

Incluso con tratamiento rápido y adecuado en la Unidad de Cuidados Intensivos, la mortalidad es alta (2-5%) y pueden quedar las secuelas neurológicas en los supervivientes (2-5%).

El riesgo de transmisión intrafamiliar de la enfermedad es 400-800 veces mayor que en la población general. Por ello se recomienda el empleo preventivo (quimioprofilaxis) de antibióticos (normalmente rifampicina) en los contactos íntimos de los enfermos, para eliminar el meningococo de la nariz y faringe de los que sean portadores y evitar así casos secundarios. Las indicaciones precisas las dictará el profesional sanitario o los técnicos de la Administración responsable, pero suelen incluir:

· Todos los contactos familiares
· Los contactos íntimos de un caso en la guardería (en la práctica suele indicarse en todos).
· Los contactos en la escuela, según el número de casos aparecidos y su extensión en distintas aulas   escolares.

La medicación debe administrarse lo antes posible tras conocer el contacto, idealmente en las primeras 24 horas, y probablemente sea ya inútil dos semanas después de la exposición.

Vacunas antimeningocócicas conjugadas

La asociación (conjugación) de una proteína transportadora al polisacárido capsular del meningococo C ha permitido obtener vacunas eficaces contra este germen, capaces de inducir una respuesta en menores de 2 años y de proporcionar memoria inmunológica. La protección que confieren es prolongada y reforzable mediante sucesivas dosis de esta vacuna.

¿Cuándo está indicada?

Sus indicaciones incluyen la vacunación:

· Sistemática en lactantes, niños y adolescentes.
· Indivíduos incluidos en determinados grupos de riesgo.
· De contactos íntimos, no vacunados previamente, de un caso de enfermedad por meningococo C

Es una vacuna muy eficaz, obteniéndose niveles de anticuerpos protectores en el 98-99% después de la segunda dosis y casi en el 100% tras la tercera. Se supone que confiere protección a largo plazo.

Los efectos secundarios son relativamente frecuentes pero moderados y limitados a 1-3 días tras la administración:

· Locales: enrojecimiento, dolor o tumefacción en el punto de inyección.
· Generales: fiebre, irritabilidad, cefalea, mialgia, somnolencia.

Sus contraindicaciones son las habituales para las vacunas: enfermedad febril aguda o hipersensibilidad conocida a alguno de sus componentes.

La administración previa de vacuna polisacárida A+C no supone una contraindicación para la administración de la vacuna conjugada.

El calendario de vacunaciones sistemáticas incluye esta vacuna :

 2, 4 y 6 meses

 Una dosis en el segundo año

Los niños que empiezan o reanudan la vacunación más tarde, precisan distinto número de vacunas según la edad en que la inicien:  

 Edad de inicio de la vacunación

 Número de dosis necesarias

 Antes del año

 Dos*, y otra en el segundo año de vida

 12 meses, adolescentes y adultos

 Una sola dosis

  * Dos, a los 2 y 4 meses, por ejemplo, si se utiliza NeisVacC


Vacunas antimeningocócicas de polisacáridos

Actualmente su utilidad resulta limitada por su débil capacidad inmunógena (escasa estimulación de las defensas), su ineficacia en niños pequeños y no proporcionar memoria inmunológica que permita al organismo enfrentarse al germen en ulteriores contactos tiempo después.

En nuestro país sólo existe vacuna frente al meningococo A+C. Las dos comercializadas están constituidas por polisacáridos de los meningococos A y C y son equivalentes. Fueron las utilizadas durante la campaña vacunal contra el meningococo C efectuada en España en 1997.

¿Cuándo está indicada?

Sus indicaciones son:

· Inmunización contra la enfermedad invasiva por meningococo C en mayores de 2 años.
· Inmunización contra la enfermedad invasiva por meningococo A en mayores de 1 año (o antes en caso   de epidemia).

No se recomienda la inmunización rutinaria sino sólo en las siguientes circunstancias: 

Contacto con casos esporádicos.

· Epidemia.
· Viajes a zonas donde es endémica (habitual) o existe una epidemia (un número de casos   significativamente mayor de los habituales en esa zona).
· Individuos de alto riesgo: determinadas circunstancias que hacen a estos sujetos más vulnerables a   las infecciones por este germen.

En la práctica, desde que se dispone de las nuevas vacunas conjugadas, mejores contra al meningococo C, su empleo se limita a la prevención de la infección invasiva por el meningococo A en caso de:

· Contacto con un caso esporádico producido por este serotipo.
· Viajes a zonas donde es endémica o hay epidemia de enfermedad por meningococo A. El llamado   "cinturón de la meningitis" incluye la zona del África subsahariana desde el Senegal hasta el Sudán y Etiopía.

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Last Updated ( Monday, 31 May 2010 07:24 )