La gripe y los mayores. ¡Prepárate para pasar un buen invierno!

7/09/2006

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Septiembre 2005

AUTOR: Dra. Gloria Mato Chaín

LUGAR DE TRABAJO: Servicio de Medicina Preventiva. Hospital Clínico San Carlos. Madrid

CARGO: Facultativo Especialista de Área

 

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad de las vías respiratorias producida por un virus, el virus de la gripe, del cual existen diferentes tipos. La enfermedad suele comenzar de forma brusca y los síntomas más frecuentes son: fiebre (puede superar los 39º C), dolor de cabeza, congestión nasal, dolor de garganta, tos, malestar general, dolores musculares y de las articulaciones, cansancio importante e incluso diarrea y vómitos. Es una enfermedad típica del invierno, presentándose fundamentalmente entre los meses de noviembre y marzo.

¿Por qué es tan importante esta enfermedad?

En la mayoría de los casos el enfermo de gripe evoluciona bien recuperándose tras unos días, pero en otros la enfermedad puede complicarse, haciendo necesario el ingreso del paciente en el hospital para su tratamiento, e incluso llegar a provocar la muerte.

Entre las complicaciones de la gripe se incluyen la neumonía, la deshidratación y el agravamiento de enfermedades crónicas como la insuficiencia cardiaca, el asma y la diabetes. Las muertes relacionadas con la gripe se deben en general a neumonías o bien a complicaciones cardiacas o pulmonares.

Las personas mayores de 65 años tienen más riesgo de aparición de alguna de estas complicaciones en caso de padecer la gripe. Este riesgo es mayor aún si se tiene alguna enfermedad crónica (cardiopulmonar, diabetes mellitus, etc.), lo que es relativamente frecuente en este grupo de edad.

Es la población de más de 65 años en la que se produce el mayor número de hospitalizaciones relacionadas con la gripe y sus complicaciones. Se estima que la mortalidad causada por la gripe o sus complicaciones cardiopulmonares oscila entre 0,2 y 0,3 por cada 100.000 personas en los menores de 50 años, siendo de 22,1 por 100.000 en las personas mayores de 65 años. En las residencias donde se atiende a personas mayores con enfermedades crónicas la mortalidad relacionada con la gripe es aún mayor, pudiendo llegar al 2,8% anual. En España la gripe causa cada año alrededor de 3.000 fallecimientos, por lo que se considera un importante problema de Salud Pública.

En la mayoría de los casos el enfermo de gripe evoluciona bien recuperándose tras unos días, pero en otros la enfermedad puede complicarse, haciendo necesario el ingreso del paciente en el hospital para su tratamiento, e incluso llegar a provocar la muerte.Entre las complicaciones de la gripe se incluyen la neumonía, la deshidratación y el agravamiento de enfermedades crónicas como la insuficiencia cardiaca, el asma y la diabetes. Las muertes relacionadas con la gripe se deben en general a neumonías o bien a complicaciones cardiacas o pulmonares.Las personas mayores de 65 años tienen más riesgo de aparición de alguna de estas complicaciones en caso de padecer la gripe. Este riesgo es mayor aún si se tiene alguna enfermedad crónica (cardiopulmonar, diabetes mellitus, etc.), lo que es relativamente frecuente en este grupo de edad.Es la población de más de 65 años en la que se produce el mayor número de hospitalizaciones relacionadas con la gripe y sus complicaciones. Se estima que la mortalidad causada por la gripe o sus complicaciones cardiopulmonares oscila entre 0,2 y 0,3 por cada 100.000 personas en los menores de 50 años, siendo de 22,1 por 100.000 en las personas mayores de 65 años. En las residencias donde se atiende a personas mayores con enfermedades crónicas la mortalidad relacionada con la gripe es aún mayor, pudiendo llegar al 2,8% anual. En España la gripe causa cada año alrededor de 3.000 fallecimientos, por lo que se considera un importante problema de Salud Pública.

¿Cómo puedo contraer la enfermedad?

La gripe es una enfermedad contagiosa que se transmite de una persona a otra a través de las gotitas de secreciones respiratorias que todos producimos al hablar, toser o estornudar. Los adultos enfermos de gripe pueden infectar a otras personas desde el día anterior a la aparición de los primeros síntomas hasta 7 días después del inicio de la enfermedad. Esto significa que una persona puede transmitir la gripe a otra antes incluso de sentirse enfermo.

El tiempo que pasa entre el contacto con el virus (el momento del contagio) y la aparición de los primeros síntomas es breve, en general de 1 a 3 días.

¿Qué puedo hacer para evitar el contagio?

La aplicación de una serie de sencillas medidas higiénicas puede ayudarnos no sólo a prevenir el contagio, sino a evitar que nosotros actuemos como una fuente de infección de las personas que nos rodean:

Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude y tire el pañuelo después de usarlo.

Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar.

En la medida de lo posible evite el contacto con personas enfermas de gripe.

Si padece la enfermedad, es preferible que permanezca en casa y tenga contacto sólo con las personas necesarias, es decir, las que se encarguen de su cuidado.

No obstante, la mejor manera de prevenir la gripe es vacunándose cada otoño. La vacunación antigripal es una medida efectiva que puede evitar el padecimiento de la enfermedad, sus complicaciones (en particular la neumonía), las hospitalizaciones debidas a dichas complicaciones y la mortalidad asociada.

¿Debo vacunarme de la gripe por mi edad?

Como ya se ha comentado, y a pesar de que la gripe afecta a todos los grupos de edad, los mayores de 65 años tienen mayor riesgo de presentar complicaciones de la enfermedad. Por ello, todas las Comunidades Autónomas de nuestro país incluyen a las personas de 65 o más años de edad como uno de los grupos prioritarios de vacunación en sus campañas de vacunación antigripal. En algunas Comunidades Autónomas el límite de edad por encima del cual se recomienda la vacunación se ha reducido a los 60 años.

¿Es efectiva esta vacuna?

La vacuna de la gripe reduce la enfermedad y la mortalidad asociada a la gripe en las personas de 65 o más años. La eficacia para evitar el desarrollo de la gripe en este grupo de edad es de un 30 a 40%, pero sobre todo es importante tener en cuenta que la enfermedad será con mucha probabilidad menos grave si el se ha recibido la vacuna.

En personas mayores de 65 años la vacuna es especialmente eficaz para prevenir la aparición de complicaciones de esta enfermedad, que son la principal causa de muerte relacionada con la gripe. Con la vacunación se pueden evitar el 50 a 60% de hospitalizaciones y el 80% de fallecimientos derivados de estas complicaciones.

¿En que consiste la vacunación antigripal?

La vacuna frente la gripe utilizada en nuestro país es una vacuna inactivada, lo que significa que está elaborada a partir de virus muertos, pudiendo contener el virus completo o determinadas partes del mismo. Por este motivo, la vacuna no puede producir la enfermedad en ningún caso.

Cada año, la composición de la vacuna cambia en función de los tipo de virus de la gripe que se prevé van a circular en el medioambiente durante ese invierno. La Organización Mundial de la Salud (OMS) determina cuales serán los tipos de virus contenidos cada año en la vacuna que se administra en la campaña de vacunación antigripal.

La vacuna de la gripe en adultos se aplica mediante inyección en el brazo, siendo suficiente la administración de una dosis cada otoño. Aproximadamente dos semanas después de recibir la vacuna el organismo comienza a producir anticuerpos que lo protegen frente a la infección por el virus de la gripe.

¿En qué casos no debo vacunarme?

La vacuna de la gripe, como todos los fármacos, presenta contraindicaciones, es decir, existen determinadas situaciones en las que no se aconseja su administración porque el riesgo de que aparezcan efectos indeseables puede ser superior al beneficio que proporciona la vacuna.

Usted no debe vacunarse de la gripe si:

Es alérgico al huevo.

Es alérgico a alguno de los componentes de la vacuna. Algunas de las vacunas utilizadas contienen antibióticos y otros productos (conservantes, etc.).

Si se tiene una enfermedad aguda con fiebre alta. En este caso se deberá posponer la vacunación hasta que mejore su situación.


En cualquier caso siempre debe ser un médico quien confirme que realmente la vacuna está contraindicada. Enfermedades benignas (catarro, diarrea, etc.) sin fiebre o con fiebre moderada no son una contraindicación para la vacunación. Tampoco contraindica la administración de la vacuna el estar en tratamiento con antibióticos o en fase de convalecencia de una enfermedad leve.

¿Es segura esta vacuna?

La vacuna frente a la gripe es bastante segura y los efectos secundarios que puede producir son, por lo general poco importantes. Aproximadamente en 5 de cada 100 personas vacunadas aparece dolor, inflamación y/o enrojecimiento en el lugar donde se ha inyectado la vacuna; estos síntomas aparecen en las primeras 6-12 horas tras la vacunación y suelen remitir en 1 ó 2 días.

La fiebre u otras reacciones a nivel general como escalofríos, malestar, dolor de cabeza y dolores musculares son poco importantes y ocurren más frecuentemente en niños y en inpiduos vacunados por primera vez. La aparición de estos síntomas generales puede hacernos pensar que tenemos la gripe y que ha sido la vacuna la que nos la ha producido, pero como se ha comentado anteriormente la vacuna antigripal en ningún caso puede producirnos la enfermedad, ya que los virus que se usan para su fabricación son virus muertos o partes de éstos.

El riego de que aparezca una reacción grave es extremadamente pequeño y normalmente se produce en casos de alergia a alguno de los componentes de la vacuna, en especial a las proteínas del huevo.

¿Cuándo debo vacunarme?

La fecha de comienzo de la campaña vacunal viene determinada por la época en que habitualmente comienza a circular el virus en nuestro medio, es decir en los meses de octubre-noviembre. En España todas las Comunidades Autónomas desarrollan campañas de vacunación antigripal que comienzan a septiembre finales del mes de septiembre o principios de octubre.
Lo deseable sería recibir la vacuna lo antes posible una vez iniciada la campaña con el fin de estar protegidos durante el periodo en que la enfermedad es más frecuente (de noviembre a marzo), pero la administración de la vacuna puede ser útil incluso en el mes de diciembre o más tarde.

¿Dónde puedo vacunarme?

Las personas de 65 años o más son vacunadas de forma gratuita en los centros de salud (60 años en algunas Comunidades Autónomas). Si por su estado no puede desplazarse debe contactar con su Centro de Salud para solicitar que le vacunen en su domicilio. Si se encuentra hospitalizado durante la campaña vacunal puede solicitar ser vacunado en el hospital. En las residencias de la tercera edad y otras instituciones sanitarias que atienden a mayores se administra también la vacuna de forma gratuita.

¿Qué otras cosas importantes debo tener en cuenta?

Cuando acuda a vacunarse a su Centro de Salud no olvide llevar su cartilla de vacunación. Es un importante que todas las vacunas que reciba queden registradas en este documento, que servirá de información a otros sanitarios en caso necesario.

Comente siempre las enfermedades y alergias que padezca al personal médico o de enfermería. Esto es importante a la hora de evitar efectos secundarios y riesgos innecesarios.

Recuerde que tras la vacunación deberá permanecer en observación durante unos 15 minutos en el centro sanitario, para vigilar la aparición de posibles reacciones alérgicas.

Si tras la vacunación detecta la aparición de cualquier efecto secundario no dude en comunicarlo a su médico. Él le informará del tratamiento más y valorará si será necesario tomar alguna precaución en su próxima vacunación.


Bibliografía

Conferencia de Consenso sobre Gripe. Asociación Española de Vacunología. Junio de 2.005

Keiji Fukuda et al. Influenza vaccine-inactivated. In: Plotkin SA, Orenstein WA, eds. Vaccines (ed 4). Philadelphia, PA: WB Saunders Company, 2003: 339:370.

J. Fereres, Cerrillo A (Ed). Vacunación en el adulto. Decisiones en la práctica. Marco Gráfico, S.L. Madrid. 2004.

Recomendaciones de vacunación en adultos. Grupo de trabajo de la Ponencia de Programas y Registro de Vacunaciones. Consejo Interterritorial de Salud. Año 2004.

Documento de consenso de gripe y vacunación antigripal del grupo de estudio de gripe. 2.004 (disponible en aquí)

Centers for Disease Control and Prevention. Prevention and Control of influenza. Recommendations of the Advisory Committee on Inmunization Practices (ACIP). MMWR. April 30, 2004 / Volume 53;1-40.

de Juanes JR Editor. Vacunaciones en el adulto. Guía y recomendaciones (2° ed). Madrid. Marco gráfico imprenta s.l. 2003.

La gripe. Dirección General de Salud Pública Ministerio de Sanidad y Consumo

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