Malaria vaccines: a toy for travellers or a tool for eradication?

8/08/2008

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Malaria vaccines: a toy for travellers or a tool for eradication?.
Genton B. Expert Rev Vaccines 2008; 7(5): 597-611
Palabras clave: Paludismo

La demostración de la eficacia de dos vacunas de malaria en niños que viven en áreas endémicas de malaria, la RTS, S de proteína del circumsporozoito que redujo la infección y la malaria clínica en Mozambique, y una vacuna para la fase asexual en sangre que combinaba MSP1/MSP2/RESA que redujo densidad del parásito en Papua Nueva Guinea, permite hacer creer que una vacuna de malaria puede estar disponible para luchar contra malaria en la próxima década. Las nuevas herramientas, tales como las vacunas frente a la malaria, pueden, por lo tanto, proporcionar un valor añadido para alcanzar la meta de la eliminación de la malaria.

Un candidato prometedor para ese propósito sería una vacuna de varios componentes altamente eficaz que incluye por lo menos un antígeno de la fase sexual. Para las poblaciones no inmunes, como los viajeros que visitan áreas endémicas de malaria, la utilidad de la primera generación de las vacunas de malaria será limitada, puesto que el nivel de protección se que prevé es poco probable que alcance al de la quimioprofilaxis de la malaria. Solamente los viajeros de larga duración, los expatriados y los soldados podrían beneficiarse realmente de una vacuna pre-eritrocítica y/o de fase sanguínea con un nivel intermediario de eficacia.

La principal dificultad para desarrollar una vacuna eficaz frente a la malaria es la ausencia de correlatos inmunes de protección. Por lo tanto, es primordial investigar la correlación entre la inmunorrespuesta y la protección en los estudios de eficacia de fase IIa y de IIb. Esta investigación es especialmente relevante en los estudios que demuestran un cierto nivel de eficacia, pero se debe también realizar en estudios con resultados negativos, para identificar las respuestas que puedan ser probablemente inútiles. Puesto que no hay sustituto validado de eficacia, es imprudente confiar solamente en experimentos in vitro para desechar definitivamente un antígeno o una plataforma tecnológica.

El reto de los ensayos de fase IIa puede ser la selección de los candidatos vacunales pre-eritrocíticos, y debería de alcanzarse al menos un nivel de eficacia del 50% en los estudios realizados en áreas endémicas (si el antígeno a utilizar es una vacuna monocomponente). Modelos similares para las vacunas de fase asexual, todavía deben definirse. Los resultados de los estudios en animales son pobres para poder predecir el éxito en áreas endémicas; de hecho, algunas vacunas han desarrollado una buena protección en ratones, pero no así en seres humanos. Lo más racional sería incluir comparaciones entre varios antígenos, variantes, coadyuvantes y tecnologías para poder seleccionar la más prometedora.

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