New frontiers in meningococcal vaccines

2/06/2011

image_pdfimage_print

New frontiers in meningococcal vaccines.
Anderson AS, Jansen KU, Eiden J. Expert Rev Vaccines 2011; (5): 617–634
Palabra clave: Meningococo

Sigue habiendo problemas en el desarrollo de vacunas eficaces frente a meningocócico y los programas de vacunación tanto en el mundo industrializado y en desarrollo. Lo ideal en los programas de vacunación sería proporcionar una amplia cobertura de las cepas causantes de la enfermedad para prevenirla y también promover inmunidad del rebaño importante para ampliar la protección a la población en situación de riesgo no vacunados. El éxito de la vacuna frente al meningococo del serogrupo C conjugada en los programas de vacunación en los últimos 10 años demuestra el enorme impacto positivo en la salud humana que se pueden alcanzar, sin embargo, persisten importantes desafíos para implementar el uso eficaz de vacunas frente al serogrupo A en los países en desarrollo y para desarrollar vacunas en general de protección contra la enfermedad por serogrupo B. La eficacia de los programas de vacunación, y los cambios en la epidemiología de la enfermedad, deben ser monitorizados continuamente para evaluar los niveles de protección y determinar las deficiencias en la cobertura de la enfermedad. A medida que estos retos se cumplan, la posibilidad de eliminar el miedo a la enfermedad meningocócica en todas las sociedades se puede convertir en una realidad.

La N. meningitidis es un raro ejemplo de una bacteria que ha evolucionado hasta convertirse en un patógeno exclusivamente humano. Aunque la enfermedad es relativamente poco común en América del Norte, Europa, Japón y muchos otros países industrializados, la progresión de la enfermedad es rápida y devastadora, por lo que una vacuna para la prevención de la enfermedad es una necesidad médica clara. Esta necesidad fue solucionada al principio por el uso de vacunas PS, y más recientemente con vacunas PS-conjugadas, que han tenido un enorme efecto en la reducción de la incidencia de enfermedades y en la colonización. Sin embargo, persisten algunos retos para las vacunas contra la meningitis: el primero es que los muy jóvenes todavía están en riesgo debido a las limitaciones de la vacuna frente a la inmunidad durante los primeros meses de vida, y el segundo es el mantenimiento de los efectos protectores de las vacunas, donde los datos recientes sugieren que la inmunogenicidad derivada de los calendarios infantiles con vacunas de PS-conjugadas no puede tener una duración lo suficientemente larga y pueden ser necesarias dosis de refuerzo para brindar protección a los adolescentes, y el tercero es para garantizar la aplicación de los programas de vacunación, tanto para los países industrializados, como en el mundo en desarrollo.

Las cepas del serogrupo B de N. meningitidis siguen siendo la causa predominante de la enfermedad meningocócica en las regiones donde las vacunas de PS-conjugadas son ampliamente utilizadas. Se han hecho grandes avances en este frente, aunque aún hay preguntas acerca de si las nuevas vacunas recombinantes MenB tendrán la misma amplitud de respuesta, la duración y los efectos sobre el transporte como las vacunas antimeningocócicas conjugadas. Si lo hacen, se puede esperar un futuro en el que se pueda controlar la enfermedad meningocócica.

image_pdfimage_print

Artículos relacionados


Subir al menú