Por qué debemos vacunar

28/04/2016

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Situación prevacunal

En el año 2000, antes de la introducción sistemática de la vacuna contra Hib en países de rentas bajas, el Hib era responsable de al menos 8,13 millones de casos de enfermedad grave (rango 7,33 – 13,2 millones), y de 371 000 muertes (rango 247 000–527 000) en niños entre 1 y 59 meses.(2) En países como Estados Unidos de América se observaba una aparición de 40-100 casos nuevos de enfermedad por cada 100 000 niños menores de 5 años, con un pico entre los 6 y 11 meses. En Finlandia, por ejemplo, esta cifra era de 52/100 000 niños menores de 5 años.(3)

Situación mundial postvacunal

En enero de 2006, un total de 102 países habían introducido la vacunación sistematizada frente al Hib en sus calendarios vacunales. A pesar de ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que en el año 2008 el 2% de las muertes mundiales en niños con menos de 5 años sin infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) eran debidas a enfermedad por H. influenzae tipo b, en cifras absolutas 203,000 casos (136,000 – 281,000).(4)

En el año 2012, la OMS redactó un informe donde analizaba todos los datos epidemiológicos disponibles sobre la enfermedad causada por esta bacteria, y cómo la introducción de la vacunación sistemática ha afectado a la incidencia de esta enfermedad. La información del documento se encuentra agregada por regiones mundiales con características epidemiológicas similares: Europa, Norte América y otros países industrializados, América Latina y África.

Europa, Norte América y otros países industrializados

La aparición de nuevos casos de enfermedad por Hib ha variado de forma significativa según las coberturas vacunales de la población. Por edades, los casos se concentran en los niños menores de 5 años. Se ha demostrado que un retraso en la edad de administración de esta vacuna, unido a circunstancias como hacinamiento de grupos de personas, se relacionan con aumento de nuevos casos de enfermedad.

América Latina

En muchos países del mundo, la ausencia o los imperfectos sistemas de vigilancia y notificación de la enfermedad generan cifras muy dispares que impiden interpretar correctamente la verdadera situación epidemiológica existente. Han existido diversas iniciativas para permitir conocer de forma exacta cuántos casos de enfermedad por Hib existen, y cómo la introducción de vacunas influye en este número. Como ejemplo, en la ciudad de Salvador de Bahía (Brasil) en 2004 estas iniciativas permitieron detectar una disminución de la incidencia de enfermedades en menores de 5 años, de 23-28 a 1 caso por cada 100 000 niños.(4)

En el entorno metropolitano de la ciudad de Salvador (Brasil), se constató en el año 2004 a través de este sistema de vigilancia un decremento de la incidencia en menores de 5 años de 23-28 casos a 1 por cada 100 000 niños.

África

Gambia fue uno de los primeros países en introducir la vacuna, en 1993, observándose desde ese momento un decremento en el número de casos.(5) Este decremento fue de 200/100 000 en menores de 1 año en el periodo 1990-1993 (antes de la introducción de la vacuna) frente a cero casos en 2002, y de 60/100 000 a 0 en el caso de los niños menores de 5 años. En países como Sudáfrica, Malawi, Kenia, Uganda, Gambia se emplea de forma habitual una pauta de 3 dosis de vacuna, pero con tasas de cobertura vacunal variables entre los diferentes países; aun así, las tasas de incidencia de enfermedad por Hibse mantienen bajas.

Situación europea

En 2012 se notificaron al Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC) 3.545 casos de enfermedad invasiva por H. influenzae (de cualquier cepa) (0,57 casos por cada 100 000 personas), concentrada en países de la zona norte. También se observó una distribución estacional en la notificación de casos, siendo más frecuentes en invierno.

La sepsis fue la manifestación clínica más frecuente de todos los casos de enfermedad por Hib, pero al estudiarlo por edades, entre 1 y 4 años la clínica más importante fue la meningitis. En menores de 1 año se observó que el serotipo capsulado de H. influenzae era el más común.

Situación en España

En España en 1993 y 1994 se estimó una incidencia de enfermedad invasiva por H. influenzae en menores de 5 años de 12,4 casos por 100.000 habitantes.(6) Estudios en diversas Comunidades Autónomas muestran una disminución de la incidencia del 90% en menores de 5 años después de la introducción de la vacuna en 1998.

A través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (7), en el año 2013 se notificaron al Servicio de Información Microbiológica 97 casos de enfermedad invasora por H. influenza, 2 de ellos por H. influenzae tipo b, provenientes de nueve comunidades autónomas. Un 52,7% de los casos eran personas mayores de 65 años, y solo el 14% pertenecían a menores de 5 años (ver Figura a).Los dos casos de enfermedad invasora por H. influenzae tipo b correspondieron a una mujer de 47 años y a un hombre de 85 años.


 

Figura a. Distribución de casos por grupos de edad de enfermedad invasiva por H. influenzae durante el año 2013. RENAVE.

 

 

En general, el uso de vacunas anti-Hib conjugadas ha logrado pronunciados descensos, superiores al 90%, de las enfermedades invasivas por Hib en los países que han incluido estas vacunas en los programas de inmunización nacionales, por lo que la vacunación frente al Hib continua siendo una intervención efectiva de salud pública.

No obstante, a pesar de lograrse altas coberturas, ningún país con más de 100 000 nacimientos por año ha sido capaz de reducir a cero la incidencia de enfermedad por Hib.

Se observa además que en la mayoría de países la incidencia de la enfermedad es máxima en el primer año de vida, hecho que justifica la optimización de los calendarios vacunales para una inmunización precoz individual.

Haemophilus en imágenes

Videos

https://www.youtube.com/watch?v=-CXcoKU8j28

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