Puntos clave

4/05/2016

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El virus

El virus de la rabia es un virus ARN del género Lyssavirus y forma parte de la familia Rhabdoviridae. Se conocen 7 genotipos con distinta distribución geográfica capaces de causar la enfermedad. La gran mayoría de casos son debidos al virus clásico de la rabia, que es de distribución mundial y es a partir del cual se obtienen las vacunas antirrábicas.

Manifestaciones clínicas

Tras el contacto con el virus de la rabia, habitualmente el periodo de incubación en el hombre oscila entre 1 y 3 meses, aunque puede variar entre días y unos pocos años. La duración del periodo de incubación depende fundamentalmente de la cantidad de virus inoculado y de la localización de la mordedura o arañazo. El periodo de incubación se acorta si la cantidad de virus es grande y si el lugar de la mordedura es una zona muy inervada y próxima al sistema nervioso central, como podrían ser la cabeza o el cuello.

La infección por el virus de la rabia afecta al sistema nervioso. Empieza por el sistema nervioso periférico y va avanzando hacia el sistema nervioso central.

Tras una fase prodrómica con síntomas inespecíficos que dura entre 2 y 10 días, se pueden dar dos formas de manifestaciones clínicas:

  • La rabia furiosa: es el cuadro de rabia más común y conocido. Se caracteriza por signos de hiperactividad, excitación y fobia al agua y al aire. La muerte se produce a los pocos días por paro cardiorespiratorio.

  • La rabia paralítica: esta forma es menos dramática, más prolongada en el tiempo y menos común. Se da en aproximadamente un 30% de los casos. Los músculos se van paralizando gradualmente, empezando por los más cercanos a la puerta de entrada de la infección (la mordedura o el arañazo), hasta producirse el paro cardiorrespiratorio.

Una vez empiezan los síntomas no existe ningún tratamiento eficaz y la muerte acontece en todos los casos, excepto en algún caso excepcional. La letalidad de la rabia es cercana al 100%.

Transmisión

Los reservorios del virus de la rabia son fundamentalmente animales carnívoros salvajes. Tanto los animales salvajes, como murciélagos y zorros, como los animales domésticos, como perros y gatos, pueden transmitir el virus a los humanos.

La vía de infección humana más común es el contacto con saliva de animales infectados a través de mordeduras o arañazos. El 99% de las fuentes de infección humana de rabia son las mordeduras de perro.

Se han descrito también casos de transmisión del virus por trasplante de córnea de un donante muerto infectado por rabia, por inhalación de aerosoles en cuevas de murciélagos y en laboratorios.

Hasta el momento no se ha documentado la transmisión de humano a humano, aunque sí se ha aislado el virus en la saliva, sangre, leche materna y orina de personas infectadas.

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