Puntos clave

4/05/2016

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La Enfermedad

Introducción

La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por micobacterias. El agente causante más frecuente es Mycobacterium tuberculosis, bacilo aeróbico, ácido-alcohol resistente, descubierto por Koch en 1882. Otras micobacterias (atípicas) producen un cuadro clínico similar y pueden ser importantes gérmenes responsables en el caso de pacientes con inmunodepresión, especialmente pacientes con infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). La enfermedad se expresa en muy diferentes formas clínicas, que incluyen afectación pulmonar, sistema nervioso, riñón o hueso e incluso infección diseminada. La mayoría de los casos de enfermedad tuberculosa son de localización pulmonar, representando las formas extrapulmonares (renal, ósea, meníngea, etcétera) el 15% del total. En los niños la enfermedad tuberculosa pulmonar se presenta en la mayoría de las ocasiones con pocos síntomas. Es un importante problema de salud pública cuya situación se ha visto empeorada por el VIH y la aparición de cepas extremadamente resistentes a los medicamentos (XDR). (Donald PR, The Lancet 2010, von Reyn, UpToDate 2015)

Control de la tuberculosis

La actuación más importante en el control de la tuberculosis es el diagnóstico rápido y precoz junto al tratamiento correcto de los casos pacientes enfermos con capacidad para contagiar, así como el estudio de contactos de los mismos y por extensión el de los brotes que aparezcan en comunidades cerradas. El objetivo, por tanto, de todos los programas es identificar y tratar las fuentes de infección para impedir la transmisión. (OMS 2010, MSPS España, 2008, AIAQS de Cataluña 2009, Consenso nacional España 1992)

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