Puntos clave

2/05/2016

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Manifestaciones clínicas

Las infecciones neumocócicas pueden ser leves o graves. Las infecciones más comunes son infecciones del oído, sinusitis, neumonía, sepsis y meningitis. Los síntomas dependen de la parte del cuerpo infectada:

  • Infecciones de oído medio (otitis media): dolor de oído, tímpano rojo e inflamado.
  • Neumonía neumocócica (infección de los pulmones): es la forma grave más común: fiebre y escalofríos, tos, respiración rápida o dificultad para respirar, dolor de pecho. La neumonía puede comportarse como una infección local del pulmón limitada o extenderse al resto del organismo como neumonía bacteriémica que es una forma de Enfermedad neumocócica invasiva (ENI).
  • Meningitis neumocócica (infección del tejido que cubre el cerebro y la médula espinal): rigidez del cuello, fiebre y dolor de cabeza, dolor que aumenta con las luces brillantes, confusión. En bebés, la meningitis puede causar falta de apetito y pocas ganas de tomar líquidos, estado de alerta bajo y vómitos.
  • Infección en sangre (bacteriemia y septicemia): fiebre, escalofríos y letargo.

Los cuadros invasivos que desarrollan las infecciones neumocócicas son potencialmente fatales y en el caso de la meningitis se asocian además a una elevada tasa de secuelas graves entre los pacientes que sobreviven al proceso infeccioso.

Formas de contagio

Las enfermedades neumocócicas se propagan cuando una persona infectada tose o estornuda. Es posible que algunos niños ni siquiera se sientan mal, pero que tengan las bacterias en su nariz y garganta. Aun así, estos niños pueden propagar las enfermedades neumocócicas.

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