Rabid dog illegally imported to France from Morocco, August 2011

8/08/2011

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Rabid dog illegally imported to France from Morocco, August 2011.
A, Boisseleau D, Dacheux L, Michalewiscz C, Gloaguen C, Poncon N et al. Euro Surveill 2011; 16(33): pii=19946
Palabra clave: Rabia

Un caso sospechoso de rabia canina fue notificado a los servicios veterinarios franceses del distrito de Vendeé en agosto de 2011. El perro tenía 3 meses y había sido ilegalmente importado de Marruecos. Presentó cambios en el comportamiento, especialmente relativos a somnolencia, el primero de mes y fue visto por el veterinario el día 6. Falleció un día más tarde siendo remitidas muestras al centro nacional de referencia Institut Pasteur que confirmó rabia el día 11 mediante inmunofluorescencia directa y aislamiento del virus en cultivo de tejidos. A la vista del comienzo de síntomas se estableció como el periodo de máxima excreción vírica el comprendido entre el 18 de julio y el 7 de agosto.

Los propietarios eran una familia francesa que había pasado sus vacaciones en Marruecos donde encontraron y adoptaron un perro callejero cerca de Rabat, para posteriormente llevarlo a Francia en coche y ferry pasando por España durante una noche aunque sin parar excepto para repostar. Una vez en el país vecino el perro fue mostrado por un miembro de la familia a varias personas. Una vez confirmado el diagnóstico se inició una búsqueda de contactos para valorar el riesgo individual de contaminación y por consiguiente la necesidad de inmunoprofilaxis.

Recibieron profilaxis postexposición tres de los ocho miembros de la familia y dos ajenos a ella (uno con vacuna más inmunoglobulina y otro solo con vacuna al tratarse de lameduras en piel no intacta) de 19 contactos sociales. Ninguna persona en España tuvo contacto con el perro aunque sí se identificaron contactos de alto riesgo entre algunos familiares marroquíes de los que recibieron inmunoprofilaxis un total de 29 personas.

Los autores ponen de manifiesto como la importación ilegal de animales suponen un riesgo en zonas libres de rabia y plantean un importante reto a las autoridades sanitarias, no solamente por los costes de la búsqueda de contactos sino también por el riesgo de reintroducción y difusión de la enfermedad.

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