Seven-valent pneumococcal conjugate vaccine in pediatric solid organ transplant recipients: a prospective study of safety and immunogenicity

23/11/2009

image_pdfimage_print

Seven-valent pneumococcal conjugate vaccine in pediatric solid organ transplant recipients: a prospective study of safety and immunogenicity.
Barton M, Wasfy S, Dipchand A, Hébert D, Ng V, Solomon M et al. Pediatr Infect Dis J 2009; 28(8): 688-692
Palabra clave: Neumococo

Los inmunocomprometidos (entre los que están los receptores de transplante de órgano sólido) tienen mayores tasas de enfermedad invasiva neumocócica (ENI). La aparición de las ENI después del transplante ocurre tras un periodo medio de 10 meses, si bien en los casos de transplante hepático se pueden producir antes (4 meses). El objetivo del estudio es determinar la seguridad e inmunogenicidad de la vacuna neumocócica conjugada en receptores pediátricos de transplante de órgano sólido. Los objetivos secundarios fueron determinar el beneficio que aporta una dosis de vacuna polisacarida neumo 23 y determinar los factores que se asocian con alcanzar seroprotección.

Estudio realizado en un hospital de Toronto. Se tomaron niños hasta los 18 años que habían recibido un transplante de órgano sólido a partir de los 4 meses de haberlo recibido, administrándoles 3 dosis de vacuna conjugada con intervalos de 8 semanas, finalmente se les administró una dosis de vacuna neumo 23 no conjugada. Se realizó serología en el inicio del estudio, 8 semanas después de la dosis segunda, tercera y después de la neumo 23, determinándose la GMC de anticuerpos para cada serotipo.

Un total de 81 transplantados fueron enrolados en el estudio, edad media de 7,8 años (0,6-17,5) y un tiempo medio tras el trasplante de 1,3 años. Entre los transplantados hubo de corazón, hígado, pulmón y riñón. Los efectos adversos fueron los esperados para ambas vacunas, no produciéndose efectos adversos graves. Una serie de 2 dosis de prevenar, indujo al menos un incremento de 2 veces en los títulos de GMCs de anticuerpos. En los transplantados de corazón y pulmón se vio un efecto beneficioso añadido cuando recibían una tercera dosis de Prevenar. Después de la tercera dosis, más del 80% de los transplantados alcanzaron títulos protectores frente a los serotipos vacunales. Los transplantados de corazón fueron los que mostraron un mayor beneficio al recibir la dosis de neumo 23. La única variable asociada con la consecución de una mayor o menor seroprotección fue el tiempo transcurrido desde que se produjo el transplante hasta que se inició la vacunación.
Los autores concluyen que la vacuna conjugada es segura e inmunógena en estos pacientes. Una pauta de dos dosis puede ser suficiente en algunos, pero tres dosis son beneficiosas para los receptores de determinados órganos.

El uso de la vacuna no conjugada neumo 23 habiendo transcurrido al menos un año desde el transplante, fue útil a la hora de inducir una respuesta de recuerdo. A pesar de demostrar que el tiempo transcurrido es un factor que condiciona la respuesta, los autores recomiendan comenzar la vacunación entre 4 y 6 meses tras el transplante puesto que de esta manera podrán llegar protegidos a los 10 meses, que es el tiempo medio en el que se suelen producir las ENI después del transplante. La posible menor respuesta en estos pacientes, se puede compensar con una dosis de recuerdo de neumo 23 al año del transplante.

image_pdfimage_print

Artículos relacionados


Subir al menú