Si eres personal sanitario

4/05/2016

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Si eres personal sanitario

Diagnóstico serológico de hepatitis B

Los marcadores serológicos nos permiten diferenciar las fases de enfermedad aguda, convalecencia y cronicidad de la enfermedad.

  • HBs Ag:Se utiliza para el diagnóstico de la infección aguda y crónica. Aparece al final del periodo de incubación, en la fase aguda y si evoluciona bien, desaparece entre el 2º y el 4º mes. Si aparece más allá del 6º mes, indica cronicidad.
  • HBe Ag: Indica replicación activa del virus y marca alta infectividad. Que sea negativo, indica buen pronóstico y, por el contrario, su positividad en hepatitis crónica, se correlaciona con el desarrollo de cirrosis.
  • Anti-HBc: Es el primer anticuerpo que aparece en la hepatitis B y permanece durante años. Tiene escaso valor diagnóstico porque se puede encontrar en todas las fases de la enfermedad, en la aguda, en la crónica y en la curada. Los anti-HBc tipo IgM son útiles como marcadores de infección reciente, cuando el HBs Ag ya se ha negativizado mientras que los tipo IgG aparecen más tardíamente y pueden permanecer toda la vida.
  • DNA-VHB: Es un marcador de replicación activa y se asocia con enfermedad activa y alta infecciosidad. En la práctica clínica es muy útil para monitorizar el tratamiento de los pacientes con enfermedad crónica.
  • Anti-HBe: Aparece en la fase final de la enfermedad aguda y en las fases tempranas de la crónica. Pronostican buena evolución y baja infecciosidad.
  • Anti-HBs: Indica recuperación de la enfermedad e inmunoprotección frente al virus. Es el último que aparece después de que desaparezca el HBs Ag, con un intervalo de hasta 6 meses. Es el único que aparece en pacientes vacunados.

 

Situaciones especiales

  • Recién nacidos prematuros: Los que pesan más de 2000 gr serán vacunados igual que los lactantes a término. Los que pesen menos de 2000gr de madres no portadoras, recibirán, la primera dosis 30 días después del nacimiento y a los 2 y 6 meses. Si la madre es portadora o se desconoce el estado, recibirán una dosis de vacuna en las primeras 12 horas de vida, junto con una dosis de anticuerpos específicos y se completará la vacunación posteriormente a los 1, 2 y 6 meses recibiendo un total de 4 dosis.
  • Pacientes inmunodeprimidos o en hemodiálisis:Pueden necesitar dosis más altas o más dosis de vacuna y es necesario comprobar tras la vacunación, que han alcanzado el nivel de anticuerpos protectores en sangre. Posteriormente, cada año, se deben comprobar los niveles, para que, en caso de que desciendan, se administren dosis de recuerdo. Existe una vacuna específica para este grupo de pacientes (Fendrix) que se administra en 4 dosis 0, 1, 2 y 6 meses.
  • Pacientes con trasplante de órganos sólidos: En estos pacientes, la infección por el VHB puede ser mucho más grave, por lo que es necesario, completar la vacunación antes de que se realice el trasplante. La pauta habitual de 0, 1 y 6 meses es la recomendada pero, en caso de que sea necesario, se pueden utilizar pautas aceleradas. Entre 1 y 3 meses tras completar la vacunación, se recomienda medir en sangre el nivel de anticuerpos protectores, para que, en caso de que no hayan alcanzado los niveles adecuados, se administren dosis de recuerdo.
  • Niños inmigrantes o adoptados: Se debe hacer una analítica de sangre para medir los anticuerpos frente al VHB. Si no presenta anticuerpos protectores, deben ser vacunados con 3 dosis, ajustándolo al calendario de vacunación recomendado.
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