The yellow fever situation in Africa and South America in 2004

6/07/2005

image_pdfimage_print

The yellow fever situation in Africa and South America in 2004
World Health Organization. Wkly Epidemiol Rec 2005; 80: 250-256
Palabra clave: Fiebre amarilla

Durante el año 2004 se notificaron 235 casos en 13 países de África y Sudamérica con 65 muertes a la OMS, con una letalidad del 28%. En Sudamérica se declararon 111 casos con 52 muertes (letalidad del 47%). Los países que declararon fueron Bolivia, Brasil, Colombia, Perú y Venezuela, aún teniendo la vacuna específica incluida en sus calendarios rutinarios de vacunación. En Colombia se confirmaron 28 casos y aparecieron en la zona turística de Sierra Nevada de Santa Marta. En Venezuela se confirmaron 5 casos, 2 en el municipio de Sucre y 3 en el estado de Mérida y en los municipios de Bolívar y Maturin. En África notificaron 124 casos con 13 muertes y todos los países pertenecían al Oeste. Estos fueron: Costa de Marfil, Burkina Faso, Guinea, Camerún, Liberia, Senegal, Malí y Ghana. En África ha aumentado significativamente la circulación del virus en los últimos 5 años. La evidencia que lo justifica es: a) incremento del número de países que declaran casos, b) notificación más frecuente de microepidemias, y c) aumento de casos declarados anualmente. Los motivos están relacionados con una alta proporción de sujetos no vacunados o que han perdido la protección tras las campañas de vacunación de 1933 a 1961. Actualmente 19 de los 25 países de riesgo han incluido rutinariamente la vacuna, aunque en 2003 en 14 países la cobertura era inferior al 50%.

La situación es preocupante por el aumento de circulación vírica en población insuficientemente vacunada unido al incremento de la urbanización, por lo que pudiera llegar a observarse una explosión de epidemias urbanas. En áreas urbanas y periurbanas puede aumentar la densidad del Aedes aegypti debido a la existencia de contenedores de agua potable, neumáticos viejos y vehículos abandonados, lugares donde las larvas pueden multiplicarse con facilidad. Las epidemias urbanas registradas antes de la aparición de las vacunas tuvieron consecuencias desastrosas, como en Madrid en 1800 cuando se declararon 30.000 muertes. Desde 2000 se han registrado varias epidemias urbanas: Abidjan en 2001, Conakry en 2002, Dakar y Touba en 2002 y Bobo-Dioulasso en 2004, aunque el impacto no fue muy importante al implantarse campañas de vacunación masiva. En años venideros supondrá un gran reto el riesgo de epidemias de fiebre amarilla urbana, ya que, por ejemplo, en 2005, la población urbana de África es de 195 millones, de los que 63 pertenecen a Nigeria. Por otra parte, no es posible ignorar la posibilidad de que pueda introducirse la fiebre amarilla, por comercio o turismo, en Asia o en países donde desapareció hace dos siglos.

image_pdfimage_print

Artículos relacionados


Subir al menú