Información general

24/04/2016

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La Tuberculosis. Vacuna BCG

La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por micobacterias y es uno de los problemas de salud más importantes a nivel mundial.

Por qué debemos vacunar

El mecanismo de contagio es por transmisión aérea a partir de gérmenes existentes en las gotitas suspendidas en el aire y que emiten los enfermos con TB pulmonar o laríngea al toser o estornudar.

Cada año se infectan más de 50 millones de personas en el mundo. En 2013, se estimaron por la OMS 9 millones de casos de TB de los que 1.5 millones murieron (de estos 360.000 eran HIV-positivos). La TB tiene un lento declinar cada año, estimándose que gracias al diagnostico y tratamiento se han salvado entre 2000 y 2013, 37 millones de vidas.

España está considerada como un país de baja incidencia según los criterios de este organismo, que incluye en este grupo a los países con incidencia < 20 casos/100.000 habitantes.

La actuación más importante en el control de la tuberculosis es el diagnóstico rápido y precoz junto al tratamiento correcto de los casos de pacientes enfermos con capacidad para contagiar, así como el estudio de contactos de los mismos y por extensión el de los brotes que aparezcan en comunidades cerradas. El objetivo, por tanto, de todos los programas es identificar y tratar las fuentes de infección para impedir la transmisión.

Vacuna contra la tuberculosis (BCG)

No hay ninguna vacuna tan ampliamente utilizada ni tan polémica como la BCG. La mayoría de los estudios han demostrado que las vacunas de BCG producen un grado más alto de protección contra las formas más severas de TB, tales como meningitis y TB diseminada, que contra las formas moderadas de la enfermedad.

La única vacuna disponible en España, es una vacuna viva atenuada que proviene de la cepa original del bacilo de Calmette-Guèrin. A diferencia de otras vacunas se administra exclusivamente por VIA INTRADÉRMICA en la cara externa superior del brazo y en la cara externa del muslo.

Indicaciones de esta vacuna

No está incluida en el Calendario Vacunal de España como vacuna sistemática. Las indicaciones actuales son:

1. Niños PPD negativos en zonas o grupos de riesgo con elevado riesgo anual de infección (1%). En este caso se recomienda la vacunación del recién nacido.

2. Niños PPD negativos con exposición a pacientes bacilíferos (que expulsan bacilos con la tos) en los que el tratamiento no consigue la negativización del esputo (bacilíferos irreductibles).

­­3. Niños PPD negativos que se desplacen a residir en países de alta endemia tuberculosa, en especial donde los programas de control y el acceso a un tratamiento adecuado no es posible y donde la prevalencia de TB multirresistente es alta.

4. Trabajadores de centros sanitarios PPD negativos en contacto frecuente con enfermos o con sus muestras biológicas.

Eficacia

No hay ninguna vacuna tan ampliamente utilizada ni tan polémica como BCG. La mayoría de los estudios han demostrado que las vacunas de BCG producen un grado más alto de protección contra formas severas de TBC, tales como meningitis y TBC diseminada, que contra las formas moderadas de la enfermedad. La eficacia de la vacunación neonatal de BCG disminuye con la edad y puede positivizar la prueba del PPD y producir interferencias diagnósticas.

Seguridad

En general, esta vacunación no suele causar fiebre o malestar. Algunos días después de la vacunación (2-6 semanas) se desarrolla una pequeña pápula que va aumentando de tamaño y puede ulcerarse unas semanas más tarde, y además presentar engrosamiento de los nódulos linfáticos, cervicales o axilares (adenopatía satélite). La pápula persiste durante 2-3 meses y deja una cicatriz permanente. Esta reacción no requiere tratamiento. Esta lesión cura espontáneamente con formación de una pequeña costra.

Precauciones y contraindicaciones

  • Pacientes cuyo sistema inmunológico esté comprometido: infección VIH, leucemia, linfomas, inmunodeficiencias congénitas, tratamiento crónico con corticoides o fármacos inmunosupresores.

  • Enfermedad tuberculosa, o cualquier otra enfermedad infecciosa activa o durante su convalecencia.

  •  Si no se ha realizado previamente la prueba de la tuberculina o si ésta ha dado positiva.

  • Embarazo: si es posible, debe posponerse la vacunación hasta después del parto.

  • Hipersensibilidad a la Vacuna BCG o a cualquiera de sus excipientes.

  • Pacientes quemados.

  • Niños con malnutrición del tipo Kwashiorkor.

  • Recién nacidos prematuros de menos de 2,5 kg de peso.

  • La vacunación se debe posponer en personas con fiebre, o en casos de patologías cutáneas generalizadas. Aunque el eccema no es una contraindicación, la zona de inyección debe estar libre de lesiones.

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