Typhoid vaccination: the Asian experience

8/08/2008

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Typhoid vaccination: the Asian experience.
DeRoeck D, Ochiai RL, Yang J, Anh DD and Clemens JD. Expert Rev Vaccines 2008; 7(5): 547-560
Palabras clave: Fiebre Tifoidea.

La OMS ha publicado recientemente las recomendaciones actualizadas para el uso de vacunas tifoideas de nueva generación en áreas de riesgo elevado de países donde todavía la fiebre tifoidea es endémica. Los países han dado instrucciones posteriormente para decidir cómo pueden ser llevadas a cabo estas recomendaciones. Estos planes se han desarrollado a partir de la experiencia de varios países asiáticos en el empleo de estas vacunas.

Este artículo revisa los últimos programas de vacunación implantados en Tailandia (usando la vieja vacuna de célula entera) y en China, Vietnam y la India (usando la vacuna inyectable de nueva generación del polisacárido Vi). Esta revisión también describe los proyectos desarrollados con vacuna tifoidea Vi en cinco países asiáticos.

Según las indicaciones de esta revisión, la inmunización puede desempeñar un papel importante en el control de la fiebre tifoidea en poblaciones endémicas. Aunque jugaran un papel importante en la reducción de la incidencia de Fiebre Tifoidea en Tailandia al final de los 70 y principios de los 80, la OMS no recomienda más el uso de la vieja generación de vacunas de célula entera muertas. Con la aparición de las dos vacunas tifoideas de nueva generación – la vacuna inyectable del polisacárido Vi y la vacuna viva, oral de Ty2la – la OMS recomendó la inmunización de niños en 2000 y de nuevo en 2008 en áreas con endemicidad conocida, y donde hay un problema tifoideo resistente a los antibióticos.

La incidencia de fiebre tifoidea puede variar de forma importante dentro de un mismo país – concentrándose, por ejemplo, en áreas de suburbios del sur y de Asia sur oriental y en zonas rurales menos desarrolladas de Vietnam. Por lo tanto, la vigilancia de la fiebre tifoidea de forma rutinaria en países endémicos es importante para obtener la información epidemiológica detallada que permita adoptar las medidas de vacunación más adecuadas. Los programas de vacunación tifoideos se deben también introducir en el contexto de otras intervenciones para controlar la fiebre tifoidea, incluyendo la educación sanitaria, mejoras en la calidad del agua y el saneamiento, y el entrenamiento de los profesionales sanitarios en el diagnóstico y tratamiento de la fiebre tifoidea.

La vacunación usando Vi el polisacárido ó Ty2la también se recomienda a los viajeros a los países donde el riesgo de fiebre tifoidea es alto y/o en localizaciones donde son frecuentes las cepas de S. Typhi resistentes a antibióticos. Mientras que la OMS recomienda la vacunación a los viajeros que vayan a permanecer más de 1 mes en áreas endémicas, alrededor del 25% de casos de fiebre tifoidea importados en una revisión en los E.E.U.U. ocurrió en viajeros que habían pasado menos de 3 semanas en un área endémica. Las actividades del riesgo, por lo tanto, se consideran igualmente o más críticas que la duración de la estancia.

Mientras que tradicionalmente se consideraba una enfermedad de escolares mayores y adultos jóvenes, estudios recientes han de mostrado que en zonas deprimidas de la India y Paquistán los niños menores de 5 años de edad son también de riesgo elevado en estas áreas hiperendémicas. De hecho, los niños de 2-4 años de suburbios de Karachi, Paquistán, tenían las tasas de incidencia más altas en un estudio de vigilancia de fiebre tifoidea realizado a principios de esta década, dentro del programa DOMI. Un estudio en barrios bajos de Delhi, la India, también encontró que la tasa de fiebre tifoidea en niños menores de 5 años era el doble que la encontrada en el siguiente grupo de riesgo más alto – 5 a19 años de edad (27.3 frente a 11.7 por 1000 personas-año) – y de estudios prospectivos de vigilancia en el delta de Mekong de Vietnam y en Yakarta del norte, Indonesia, los casos de fiebre tifoidea encontrados en los niños menores de 5 años de edad supusieron aproximadamente 11% de todas los casos, y tenían la segunda tasa más alta de incidencia ó de ataque, después de los escolares mayores.

Por lo tanto, la vacunación de niños ó incluso de niños preescolares será crucial en controlar la enfermedad en tales áreas de alta incidencia. Dos campos de investigación son críticos a este respecto. Primero, los datos sobre la eficacia de las vacunas tifoideas actualmente disponibles en niños 2-4 años de edad son urgentemente necesarios. El análisis preliminar de los datos de eficacia del ensayo clínico randomizado, controlado llevado a cabo por DOMI en Kolkata, la India, indica una importante protección con la vacuna a partir de polisacáridos Vi en esta categoría de edad – mayor, de hecho, que en el resto de los grupos de misma edad.

Datos similares son necesarios para la formulación líquida de Ty2la si se va a considerar el uso de esta vacuna en estos países de forma rutinaria. En segundo lugar, necesita acelerarse el desarrollo, la prueba y la autorización de las vacunas Vi conjugadas, que se están diseñando para ser eficaces en niños para su inclusión en los calendarios de vacunación infantil. Un número de institutos de investigación y de fabricantes de vacunas, incluyendo varios en países en vías de desarrollo, están actualmente desarrollando vacunas Vi conjugadas para la producción eventual conjuntamente con los fabricantes del país en vías de desarrollo, de modo que la vacuna sea barata y pueda estar disponible para su uso rutinario en países endémicos.

La aceptación previa de esta vacuna por la OMS, así como las vacunas de nueva generación actualmente disponibles, será crítica para la ayuda de la alianza de GAVI y de otros donantes para su introducción en programas de salud pública.

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