Una bacteria láctea puede sustituir a los pinchazos en las vacunas

14/03/2009

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En lugar de la temida inyección con una aguja, algún día la vacunación contra cualquier enfermedad podrá ser tan placentera como tomar un yogur. Un investigador de la Feinberg School of Medicine de la Universidad Northwestern (Estados Unidos) ha desarrollado un nuevo tipo de vacuna oral usando probióticos, unas bacterias saludables que se encuentran en productos alimenticios cotidianos como el yogur o el queso. Ha conseguido utilizar este sistema con éxito en un estudio preclínico para crear inmunidad a la exposición al ántrax. También investiga para desarrollar una vacuna contra el cáncer de mama y contra varias enfermedades infecciosas. La mayoría de las vacunas consisten en proteínas y no mantendrían su efectividad de ser ingeridas. Sin embargo, el lactobacillus incluido en células dendríticas protege a la vacuna hasta que llega al intestino delgado. Estas células dendríticas inducen la proliferación y activación de células inmunitarias. Este estudio ha sido publicado en la revista Proceedings.

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