Una cadena de muertes de recién nacidos alarma a China

27/01/2014

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Una cadena de muertes de recién nacidos en China ha espoleado el miedo y devuelto los fantasmas de las crisis alimentarias y sanitarias pasadas. Las sospechas recaían hasta ahora sobre unas vacunas contra la hepatitis B, pero ayer las autoridades chinas y expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) descartaron cualquier vínculo entre el fallecimiento de 17 niños en las últimas tres semanas y esos fármacos. Pese a ello, Pekín ha detenido la producción de los tres grandes fabricantes de vacunas, aduciendo un percance burocrático: no presentaron la certificación de calidad antes de final de año. La Comisión Nacional de Salud y Planificación y Familiar asegura que la culpa de las vacunas en los nueve casos ya investigados está descartada y que no existen indicios en los ocho restantes. Los casos ya investigados apuntaban hacia BioKangtai, el mayor fabricante del país. De las siguientes se había responsabilizado a Tiantian y Hissen. Las tres compañías producen el 80 % de las vacunas contra la hepatitis.

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