Una nueva vacuna frente a la malaria “Made in Spain”

27/06/2012

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Actualmente, casi todas las vacunas en desarrollo dirigidas a combatir la malaria utilizan fragmentos del patógeno que causa la enfermedad, acompañadas de estos compuestos adyuvantes que colaboran en que la respuesta inmunológica finalmente sea óptima para combatir una posterior infección con el parásito. Uno de los fragmentos del parásito que ha sido utilizado exitosamente en el desarrollo de vacunas frente a la malaria, es una proteína, llamada proteína del circumsporozoito – una forma que adopta el parásito en el organismo-, cuyo nombre abreviado es CS. En el laboratorio se decidió utilizar la proteína CS, pero sustituyendo los adyuvantes por otras moléculas que pudieran realizar el mismo efecto. La proteína elegida para dicho fin fue la proteína 14K del virus Vaccinia.

La hipótesis de trabajo consistía entonces en juntar los genes que producen dichas proteínas por ingeniería genética y formar una nueva proteína producto de su unión: CS-14K. La proteína resultante era estable y formaba complejos. Esos complejos hacían que tras inyectarlos en ratones la respuesta inmunológica fuera más potente que si se utilizaba la proteína CS sola. Ya solo faltaba probar que protegía. Para ello, en colaboración con la Universidad John Hopkins, se realizaron ensayos en ratón que demostraron que la vacuna era capaz de producir inmunidad esterilizante, es decir, en los animales vacunados que luego fueron infectados no había ni rastro del parásito. Los resultados se han publicado en la revista de inmunología The Journal of Immunology y el CSIC ha solicitado ya una patente para la vacuna.

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