Vacunación antineumocócica en la población mayor de 65 años

10/06/2007

image_pdfimage_print

Vacunación antineumocócica en la población mayor de 65 años
Vila À.  Aten Primaria 2007; 39: 283 – 284
Palabra clave: Neumococo

Editorial sobre la vacuna antineumocócica polisacárida 23-valente (VAN) que aunque fue formulada en 1983, y desde entonces ha sido corrientemente recomendada para personas de edad avanzada y/o los pacientes de alto riesgo y a pesar  de numerosos estudios, su efectividad en la prevención de infecciones neumocócicas y otros eventos clínicamente relevantes sigue siendo controvertida.

Varios estudios han documentado un efecto protector del 40-70% de la VAN para prevenir bacteriemia o enfermedad neumocócica invasiva (ENI), mientras que otros estudios no han encontrado ningún efecto protector y algunos otros han comunicado incluso un ligero incremento del riesgo total de neumonía entre la población vacunada.

Hasta la actualidad, múltiples metaanálisis han proporcionado resultados no concluyentes. En la actualidad, el perfil de las recomendaciones para el uso de la VAN en nuestro país es heterogéneo. Algunas comunidades autónomas recomiendan la vacunación a todos los mayores de 65 años (e incluso alguna ha reducido la edad de la recomendación), mientras que otras no la recomiendan o limitan su recomendación sólo a personas institucionalizadas o determinados estratos de población con mayor grado de riesgo.

Los resultados del estudio EVAN proporcionan una información importante y podrían tener implicaciones valiosas para los análisis de la relación coste-efectividad y para las políticas públicas de vacunación antineumocócica entre las personas mayores.

Algunos estudios han concluido que la vacunación sistemática sería eficiente en las personas mayores de 65 años o de alto riesgo, incluso aunque la vacuna sólo fuese eficaz para prevenir la ENI, pero esos resultados dependen de la incierta estimación de la efectividad vacunal y de la variabilidad en los costes incluidos en los análisis. Beneficios adicionales de la VAN para prevenir neumonía no bacteriémica, hospitalización por neumonía y neumonías totales (tal como el estudio EVAN ha documentado) supondrían un mayor grado de eficiencia de la vacunación. Algunas cuestiones están pendientes de resolver.

En estudios de laboratorio se ha comunicado una disminución de anticuerpos circulantes 3-5 años después de la administración de la VAN. Sin embargo, en la actualidad no hay pruebas científicas claras sobre la conveniencia de la revacunación. En las personas mayores la revacunación induce una respuesta de anticuerpos más débil que en la primovacunación y, aunque la revacunación cada 5-10 años ha sido recomendada, su eficacia clínica aún no se ha probado.

En futuros estudios clínicos se deberá, por lo tanto, proporcionar datos que permitan responder con más pruebas científicas acerca de la necesidad o no de la revacunación, así como de su periodicidad e indicación en función de diferentes estratos de edad y riesgo.

image_pdfimage_print

Artículos relacionados


Subir al menú