Vi polysaccharide-protein conjugate vaccine for the prevention of typhoid fever in children: hope or hype?

10/06/2007

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Vi polysaccharide-protein conjugate vaccine for the prevention of typhoid fever in children: hope or hype?
Pulichal AS and Pollard AJ. Expert Rev Vaccines 2007; 6(3): 293-295
Palabra clave: Fiebre tifoidea

La Salmonella typhi causa unos 21 millones de casos de fiebre tifoidea y 216.000 muertes al año. La mayoría de los países del sur y sureste de Asia, África, Asia central y Sudamérica se consideran endémicos para la fiebre tifoidea, con una incidencia anual de más de 100 casos por 100.000 habitantes.

La vacuna inactivada de célula entera tiene una notable cantidad de efectos adversos, genera inmunidad local en el intestino e inmunidad celular después de su administración oral.

Entre sus limitaciones se encuentran la necesidad de 3-4 dosis, la necesidad de almacenamiento en frío y la teórica posibilidad de reversión patógena de la vacuna, de hecho, no se ha autorizado para menores de 6 años.

A mediados de los años 80 se desarrolló la vacuna polisacárida basada en el factor de virulencia capsular (Vi), que como otras vacunas polisacáridas no produce memoria inmunológica ni se puede utilizar por debajo de los 2 años de edad.

La vacuna conjugada desarrollada por John Robbins y colaboradores, produce memoria inmunológica y protección en niños pequeños. La administración de dos dosis separadas por 6 semanas confiere una alta inmunogenicidad, como se ha demostrado en ensayos realizados en niños entre 2-5 años.

Además no se han encontrado efectos adversos serios. Aunque se han aislado cepas de Salmonella typhi que no expresan el ViPS, parece que solo suponen alrededor de uno de cada 2.222 aislamientos. No hay evidencia de que el uso de la vacuna ViPS produzca aumento en la incidencia de la bacteria Vi-negativa.

La vacuna conjugada no ha sido evaluada en menores de 2 años, y este dato es necesario para su inclusión en el Programa Ampliado de Inmunizaciones en los países en desarrollo. Una nueva generación de vacunas vivas orales se está probando en ensayos clínicos y parecen más inmunogénicas que la vacuna Ty21a. Los buenos resultados con estas vacunas recombinantes podrían proporcionar una opción alternativa para la erradicación de la fiebre tifoidea.

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