Información general

24/04/2016

image_pdfimage_print

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

El virus del papiloma humano (VPH) causa infecciones transmisibles en piel (verrugas cutáneas y genitales) y mucosas (aparato genital y orofaríngeo).

Se conoce la asociación entre la infección por este virus y el cáncer de cuello de útero, desde mediados de los años setenta del pasado siglo, pero no fue hasta 1983 cuando aisló por primera vez el VPH16 en biopsias de tejidos de cánceres cervicales.

Tipos de virus

Actualmente se han identificado más de 100 tipos distintos del VPH (genotipos). Unos virus tienen predilección por infectar superficies cutáneas y otros por las superficies mucosas.

Formas de contagio

El VPH genital puede transmitirse por relaciones sexuales con penetración vaginal y/o anal y menos frecuentemente, sólo por contacto genital. Muy ocasionalmente una mujer embarazada e infectada por el virus puede transmitirlo a su bebé durante el parto. En este caso el bebé puede presentar una infección en la boca, laringe o garganta. No se contagia por los asientos de los inodoros, por besos o abrazos, por mala higiene, por compartir utensilios de comida o bebida o por bañarse en piscinas o jacuzzis. Tienen más posibilidades de contraer la infección las que inician relaciones sexuales a edades más tempranas, si se tienen múltiples parejas o si su pareja tiene, a su vez, varias parejas.

Prevención

Tanto la abstención sexual como el uso de preservativos reducirán el riesgo de infección por VPH. El preservativo no es eficaz al 100% porque sólo protege la zona que cubre. Las citologías periódicas constituyen un medio muy eficaz para evitar el cáncer de cuello causado por el VPH. Otro medio para reducir el riesgo de infección es mediante la vacuna. En España se dispone de 2 vacunas frente a las infecciones por el virus del papiloma humano.

¿Por qué debemos vacunar?

Situación mundial

Las infecciones mucosas por el virus del papiloma humano son las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes. Hasta un 70% de mujeres sexualmente activas se infectarán al menos una vez en algún momento de sus vidas. Se estima que están infectadas unas 600 millones de personas en todo el mundo, afectando especialmente a individuos de países de baja renta.

Se estima que solamente el 1%-2% de todas las mujeres que se infecten por un virus de “alto riesgo” desarrollarán, si no se realizan las revisiones ginecológicas periódicas, lesiones precancerosas que podrían acabar en un cáncer de cuello uterino. Este cáncer no es el más frecuente en las mujeres españolas, aunque sí es el segundo entre mujeres de 15 a 44 años. Aproximadamente aparecen en España 2.100 casos de cáncer de cuello de útero al año y fallecen por esa causa alrededor de 700, con una edad media al fallecimiento de 60 años.

Vacunación

Vacunas disponibles

En España disponemos de dos vacunas profilácticas,

Las vacunas no protegen frente a otros tipos de virus no incluidos en las mismas,ni eliminan la infección por los virus 16 y 18, si se habían adquirido con anterioridad. Por ello, el momento idóneo para vacunarse es antes de haber comenzado las relaciones sexuales, puesto que estas personas, aún no han estado expuestas al VPH.

Grupos a vacunar

A priori podrían vacunarse todas aquellas personas en las que está indicada por su correspondiente ficha técnica.

Desde la perspectiva de Salud Pública, la vacunación más eficiente es la de las mujeres antes de iniciar las relaciones sexuales, ya que dispondrán de una excelente protección antes de contactar con el virus del papiloma humano.

La vacuna frente a las infecciones por el virus del papiloma humano está incluida, de manera gratuita, en los calendarios de vacunación de todas las Comunidades Autónomas españolas, y se administra en la preadolescencia, entre los 11 y los 12 años.

Algunas CCAA incluyen en sus programas de vacunación, a mujeres con lesiones precancerosas de alto grado que van o han sido tratadas con técnicas quirúrgicas, ya que en ellas, es alto el riesgo de reinfección por el mismo o distinto virus o de reactivación por el virus causal.

Eficacia y efectividad de la vacuna

En los ensayos clínicos las vacunas han mostrado una eficacia del 100% frente a las lesiones precancerosas (CIN3) causadas por los tipos de virus incluidos en las mismas. En estudios poblacionales ambas vacunas han demostrado una alta efectividad, reduciendo de manera muy significativa el número de infecciones nuevas causadas por el VPH y de lesiones precancerosas,

En varones, la vacuna de cuatro genotipos (Gardasil) ha mostrado una alta eficacia en la prevención de las lesiones genitales externas (condilomas acuminados) y de las lesiones precancerosas de pene y perineo.

Hasta ahora ambas vacunas han mantenido su eficacia más allá de los ocho años transcurridos desde la vacunación, y han demostrado un cierto grado de protección frente a virus de alto riesgo no incluidos en la vacuna,

Seguridad

Hasta la fecha se han administrado más de 200 millones de dosis en todo el mundo y se han publicado los datos de seguimiento. Del análisis de todos ellos se desprende que las vacunas son muy seguras.

Una reciente revisión llevada a cabo por el European Center for Disease Prevention and Control no ha encontrado en mujeres vacunadas, respecto de las no vacunadas, un mayor porcentaje de efectos adversos graves, Las vacunas también son seguras al administrarlas a personas infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana.

Los efectos adversos más comúnmente encontrados tras la vacunación son locales de carácter transitorio y otros efectos generales del tipo de desmayo (síncope vaso-vagal) como manifestación psicógena al propio acto vacunal, fiebre, malestar y dolor de cabeza.

Contraindicaciones

No se debe de administrar la vacuna en personas con una hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes en ella contenidos. Se debe de posponer su administración durante el padecimiento de procesos febriles agudos. Aunque hasta ahora y tras la administración durante el embarazo,no se ha demostrado ningún efecto adverso ni en la gestante ni en el recién nacido, se recomienda no utilizarla durante el mismo.

image_pdfimage_print

Artículos relacionados


Subir al menú