Yellow fever vaccine. WHO position paper. World Health Organization

6/10/2003

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Yellow fever vaccine. WHO position paper. World Health Organization
Wkly Epidemiol Rec 2003; 78: 349-360
Palabra clave: Fiebre amarilla

La Organización Mundial de la Salud hace pública su postura acerca de la fiebre amarilla y su prevención. Se dispone de una vacuna atenuada (17D) desde hace más de sesenta años, y un mes tras su administración más del 99% muestran niveles de anticuerpos protectores. La duración de la protección alcanza varias décadas y su reactogenicidad es baja, aunque en ocasiones muy extraordinarias se han declarado encefalitis vírica y fallos multiorgánicos.

En países de riesgo, la vacuna se recomienda individualmente, para evitar y para controlar las epidemias. La estrategia preventiva tiene dos componentes:

a) su inclusión en los calendarios rutinarios nacionales de vacunación, a los 9-12 meses coincidiendo con la antisarmpionosa, y
b) implantación de campañas masivas de vacunación para proteger a los adultos susceptibles.

Durante las epidemias, la vacunación debe de instaurarse a la mayor brevedad para evitar su diseminación y debe de ir acompañada de medidas de control de Ae. aegypti.

Por otra parte, la vacuna debe ofertarse a los viajeros hacia o desde un país endémico. La O.M.S. aconseja la implantación de un sistema de vigilancia sensible y nominal apoyado en laboratorios diagnósticos, ya que las variadas presentaciones clínicas de la fiebre amarilla pueden confundirse con las de otras enfermedades infecciosas de países de alto riesgo.

Recomienda, también, la declaración de cualquier potencial efecto adverso para corregir errores programáticos y la incentivación a la industria para que aumente su capacidad de producción y asegurar, de esa manera, una rápida entrega de cantidades suficientes de vacuna en caso de una gran epidemia.

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