El agua con jabón  o la  solución alcohólica son muy importantes para el control y prevención de las enfermedades transmitidas por contacto. Sierra Leona lo sabe, y ha llenado las calles de controles de temperatura y puntos de lavado de manos obligatorio. Cubos con agua y jabón o lejía se reciben en el aeropuerto al bajar del avión.

Te dan los buenos días al salir de casa, entrar al trabajo o a un restaurante.  Los botes de solución alcohólica se reparten en los bolsillos del chaleco, la mochila de ir al terreno, la mesa de trabajo en la oficina y la guantera del coche.  El reto ahora está en la movilización social para educar y motivar a la población. Por ejemplo, concienciando a los estudiantes para usar los puntos de lavado de manos en la escuela. Se hacen esfuerzos para que la rutina y el cansancio tras una epidemia que empezó hace casi un año no disminuyan la higiene necesaria para controlar la enfermedad.

El reto es grande y queda mucho por hacer. Pero  a veces te sorprendes viendo a un niño lavándose las manos para entrar a un centro de salud, a un militar haciendo los pasos del lavado de manos a la perfección entrando a trabajar. En ese momento se te escapa una sonrisa y piensas que el esfuerzo de tanta gente ha merecido la pena.

Higiene de manos para controlar la epidemia (2/4) Higiene de manos para controlar la epidemia (3/4) Higiene de manos para controlar la epidemia (4/4) Higiene de manos para controlar la epidemia (1/4)

 


César Velasco es médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, epidemiólogo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y miembro de la Asociación Española de Vacunología (AEV). Forma parte del equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que trabaja para la erradicación del ébola en Sierra Leona.