La inmunidad tras el padecimiento del COVID-19 y su utilidad para una futura vacuna protectora

16/04/2020

En una entrevista realizada al Dr. Marc Lipstich por The New York Times y reproducida en Nature Briefing se le plantea la pregunta: ¿Quién es inmune al coronavirus?

El Dr. Lipstich es uno de los más reconocidos epidemiólogos en enfermedades infecciosas y desarrolla su actividad profesional en el Department of Epidemiology and Immunology and Infectious Diseases at Harvard T.H Chan School of Public Health.

Se parte de la premisa que dice que la presencia de anticuerpos indica que una persona ha estado expuesta al virus, ¿pero necesariamente significa que esa persona es inmune a la reinfección? Hasta ahora lo poco que se conoce procede en gran parte de los coronavirus que cada año provocan infecciones respiratorias generalmente banales. Tras estas infecciones en humanos se ha comprobado que tras un challenge con un virus similar, un año más tarde, estaban plenamente protegidos, mientras que la protección era parcial en un challenge con un virus ligeramente distinto. También hay experiencias con el SARS-CoV-1 y con el MERS. En la primero se detectaron anticuerpos neutralizantes a los dos años de la infección y tres en el caso del segundo patógeno, pero la cinética de los mismos mostró una clara disminución a lo largo del seguimiento. Conviene tener presente que en ambas patologías no se han llevado a cabo challenges con virus salvajes para correlacionar protección vs anticuerpos.

En lo concerniente a los SARS-CoV-2 solo se dispone, hasta la fecha, de los datos de una publicación preprint y no revisada por pares (Bao L et al. medRxiv) en la que se observó que los monos rhesus infectados y curados no recayeron tras un challenge con virus salvaje, lo que a juicio de los autores supondría cierto nivel de inmunidad protectora. La pregunta que se hacer los autores es si esa experiencia es aplicable al humano, o en otras palabras, ¿los infectados por SARS-CoV-2 estarán protegidos frente a reinfecciones?, ¿hasta cuándo?

A ese interrogante se añadiría el que según otra publicación preprint (Wu F et al. medRxiv), el 70% de los infectados generan una respuesta potente de anticuerpos, pero en el 25% la respuesta es baja y en alrededor del 5% no se detectan anticuerpos. Las preguntas que surgen serían: la enfermedad leve ¿proporciona plena protección?, ¿conocemos la respuesta inmune de los casos asintomáticos? y, en definitiva: ¿la gravedad del cuadro clínico predice si una persona será inmune frente a la reinfección? o ¿solo frente a la enfermedad grave?, ¿hasta cuándo? Surgen otras al hilo de estas cuestiones: ¿hay posibilidad de reinfecciones?, ¿serán igual de contagiosas como las primoinfecciones?

La entrevista finaliza con un tema recurrente en algunas enfermedades causadas por flavivirus. ¿Cabrá la posibilidad de que la inmunidad al SARS-CoV-2, natural o adquirida, pueda exacerbar la infección/reinfección en lugar de evitarla o mitigarla?, o lo que es lo mismo: ¿los vacunados podrían experimentar un fenómeno de Antibody Dependent Enhancement al exponerse al virus salvaje?

El autor concluye con su deseo de disponer con urgencia de más ciencia sobre este nuevo virus, lo que haría que todo lo expuesto quedara obsoleto en un corto plazo de tiempo.

 

 

 

 

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Declaración pública de colaboración sobre el desarrollo de la vacuna COVID-19

15/04/2020

En la revista Nature Reviews Drugs Discovery se publica un artículo titulado The COVID-19 vaccine development landscape en el que con fecha 9 de abril se pasa revista al panorama relativo a las diferentes vacunas que han entrado en fase I de ensayos clínicos o que pudieran entrar en poco tiempo.

Con esa fecha había 115 vacunas candidatas de las que 78 eran proyectos activos y confirmados y 37 estaban sin haberse podido determinar su estado). De los 78 activos, 73 se encontraban en fases exploratorias o preclínicas. Las cinco en fase I eran las de mARN de Moderna, la Ad5-nCoV de CanSino Biologics, la INO-4800 de Inovio, y las dos del Shenzen Geno-Immune Medical Institute la LV-SMENP-DC y la Pathogen-specific aAPC. El país con mayor representación son los Estados Unidos de Norteamérica con 36 firmas, seguida de la República Popular China con 14, 14 en Asia y Australia y 14 en Europa. Las distintas plataformas utilizadas podrían ser más convenientes según qué circunstancias: las de ácidos nucleicos ofrecen una gran flexibilidad en términos de manipulación del antígeno y rapidez de fabricación, mientras que las basadas en vectores víricos ofrecen un nivel alto de expresión proteica, de estabilidad a largo plazo y potentes respuestas inmunes; por su parte las basadas en técnicas recombinantes se aprovecharían de una producción a gran escala al utilizarse ésta para otras vacunas ya comercializadas.

Los autores de la revisión llaman la atención sobre el papel de los adyuvantes (MF-59, AS03, CpG1018 de Seqirus, GSK y Dynavax, respectivamente) que ayudarían a disponer de mayor número de dosis sin perder inmunogenicidad y sobre la seguridad de las vacunas candidatas en relación al Antibody Dependent Enhancement ya observado en el desarrollo de las vacunas frente al SARS. Finalizan con una llamada a la cooperación estrecha entre la industria fabricante de vacunas, los reguladores, los políticos, los patrocinadores económicos, la salud pública y los gobiernos para que se disponga con rapidez de una vacuna frente al COVID-19 en cantidades suficientes y equitativamente distribuida a todas las áreas afectadas y muy especialmente a las de bajos recursos económicos.

En relación también a las vacunas frente al SARS-CoV-2 la Organización Mundial de la Salud ha publicado un documento titulado Public statement for collaboration on COVID-19 vaccine develpoment en el que científicos, médicos, donantes y fabricantes han constituido un grupo de colaboración, coordinado por la OMS, con el objetivo de ayudar a acelerar la disponibilidad de una vacuna. Entre los firmantes se encuentran Rafael Delgado del Hospital 12 de Octubre de Madrid, Luis Enjuanes del Centro Nacional de Biotecnología, Adolfo García Sastre de la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, Federico Martinón del Hospital de Santiago de Compostela, Isabel Sola Centro Nacional de Biotecnología y César Muñoz Fontela del Bernhard-Nocht-Institute for Tropical Medicine de Alemania.

 

 

Evidencia preliminar de que la vacuna MMR podría proporcionar protección contra COVID-19

12/04/2020

En la línea de las recientes prepublicaciones que sugieren una ligazón entre la vacuna Calmette-Guerin (BCG) y la posible adquisición de una inmunidad inespecífica frente al COVID-19, investigadores de la Universidad de Cambridge y de la de Luton & Dunstable, también en una “prepublicación aun no revisada por pares”, aventuran la hipótesis de que la vacuna triple vírica no evitaría la infección, pero sí podría mejorar el desenlace clínico de la infección por SARS-CoV-2 en los ancianos. Apoyan su hipótesis en tres líneas de evidencia: a) la homología de dominios proteicos entre el virus pandémico (coronavirus) y los virus vacunales de sarampión y parotiditis (paramixovirus) y rubeola, b) la inmunidad debida a la vacuna triple vírica y el riesgo de mortalidad por el SARS-CoV-2. Para ello analizaron los datos de introducción de la vacuna, las coberturas y la mortalidad por COVID-19 de Italia, España y Alemania desglosadas por edades, y c) el análisis de los títulos de anticuerpos IgG e IgM antirrubeola en pacientes de COVID-19. Comprobaron como los pacientes con cuadros clínicos más graves tenían unos niveles aumentados de IgG antirrubeola, no los IgM, en comparación con aquellos cuya clínica era menos grave, lo que sería consistente con la hipótesis de que los pacientes están respondiendo específicamente al SARS-CoV-2 al identificar éste la homología aminoácida con el virus vacunal rubeólico.

Reconociendo las múltiples limitaciones del estudio ecológico, los autores apuntan a que los datos preliminares podrían apoyar la hipótesis de que la vacuna de rubeola proporcionaría protección frente a una clínica grave. No obstante, advierten de que sería necesario un estudio que utilice datos individuales que permitan comparar el estado inmune frente a los tres virus y la población afectada, así como conocer ese status y la gravedad de la enfermedad en los jóvenes infectados.

 

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Si llega una vacuna frente al coronavirus, ¿habría suficiente cantidad para todo el mundo?

11/04/2020

En la sección de “News” de la revista Nature se plantea la pregunta clave: “en caso de disponer de una vacuna frente al SARS-CoV-2, ¿habría suficiente cantidad para todo el mundo?

Mediante entrevistas a destacados investigadores se intentan resolver las grandes dudas derivadas de la pregunta. Un aspecto crítico es si la producción de la vacuna pandémica interferirá con la producción de las vacunas de uso rutinario del tipo de la antigripal o la triple vírica. Respecto al reparto, la OMS se ha comprometido a que haya un reparto equitativo, pero ¿cómo lo puede hacer?, ¿cómo puede forzar a un país productor de la vacuna a que la exporte a otros países? En este sentido algún entrevistado recuerda el caso de Australia y la vacuna frente a A/H1N1pdm. El aspecto financiero también sería clave: ¿qué gobiernos o compañías farmacéuticas invertirían en el proyecto? Se abordan, en última instancia dos aspectos cruciales: el papel de las organizaciones filantrópicas y la manera de adquisición de vacunas.

En cuanto al primer punto, la Fundación Bill y Melinda Gates propone construir las instalaciones de producción simultáneamente con el desarrollo de los ensayos clínicos, y en cuanto al segundo se propone una estrategia de adquirir compromisos de compra “a la avanzada”, que ha funcionado para que la Global Alliance for Vaccines and Immunization pudiera introducir la vacuna antineumocócica conjugada en países de baja renta.

 

 

La pandemia de COVID-19 se extiende por África

10/04/2020

La Organización Mundial de la Salud ha mostrado su preocupación en un reciente informe en relación a la situación del COVID-19 en Africa ya que aumenta el número de países a los que ya ha llegado el virus.

Entre los 47 países que conforman la Región africana de la OMS, cerca del 60% ya han registrado casos en varias localizaciones cuando dos semanas atrás solo eran un 21%. En al menos 16 ya hay clusters de casos y diseminación en la comunidad. El Director Regional ha abordado el reto que supone la llegada del virus a áreas rurales que disponen de muchos menos recursos que los centros urbanos. Sumando los recursos de 43 países hay menos de cinco puestos de cuidados intensivos por cada millón de habitantes y en 41 países hay menos de 2000 dispositivos de ventilación mecánica. Un análisis preliminar ha mostrado que el 55% de los fallecidos eran mayores de sesenta años mientras que solo suponen el 16% del total de casos. La OMS, junto a Naciones Unidas y a UNICEF, entre otros, proporciona apoyo técnico y logístico y en los próximos días mandará a treinta países un millón de mascarillas donadas por la República Popular China y equipos de protección personal para que cada uno de ellos pueda tratar a cien pacientes.

En un manuscrito aceptado para su publicación en Clinical Infectious Diseases sus autores han abordado la importancia de la mitigación de la diseminación pan-continental a la vista de los frágiles sistemas de salud.

 

 

 

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“Una vacuna es la única estrategia para que no se paralice la economía mundial como consecuencia del COVID-19”

8/04/2020

En una entrevista al Chief Executive Officer de la Coalition for Preparedness Epidemic Innovations (CEPI) aparecida en STAT News, Richard Hatchett ha dejado claro que el disponer de una vacuna es la única estrategia para que no se paralice la economía mundial como consecuencia del COVID-19, pero también ha advertido que el desarrollo de la misma no será barato.

Hasta la tercera semana de enero la Coalición había firmado acuerdos de cooperación con tres farmacéuticas que posteriormente pasaron a ocho y ya hay dos más en camino. Actualmente ya ha recaudado 660 millones de dólares pero el objetivo es el disponer al menos de dos mil millones. Para ello apelan a los líderes políticos para que comprendan que acelerar el desarrollo de la vacuna es la única estrategia para dejar con atrás, con éxito y rápidamente, esta pandemia y sus consecuencias.

Una dificultad a tener en cuenta y a solventar viene de la desincentivación de algunas firmas farmacéuticas cuando invirtieron grandes cantidades de dinero desarrollando prototipos de vacunas para el Zika y el Ebola. Richard Hatchett especula con la idea de disponer a corto plazo de grandes cantidades de vacuna para poder inmunizar a mucha población mundial en muy poco tiempo, de manera que en tres o cuatro años se pueda vacunar a cinco o incluso siete mil millones de personas. Para incentivar a las compañías una fórmula sería el habilitar compromisos de adquisición de carácter mundial con varias compañías e incluso comenzar con la manufactura globalizada y a gran escala antes de conocer que la vacuna va a funcionar. Ello implicaría disponer de un ingente compromiso de recursos económicos que podría situarse alrededor de los treinta mil millones de dólares.

 

 

 

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Mortalidad atribuible a Covid-19 y uso de la vacuna BCG

7/04/2020

Al hilo de una noticia publicada días atrás en esta misma sección en relación a la vacuna BCG y la menor mortalidad por COVID-19, se ha publicado en medRxiv con fecha 1 de abril, también si revisar “por pares” un artículo firmado por investigadores de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health en el que utilizando datos accesibles al público construyeron un modelo de regresión logística para evaluar el uso de la vacuna BCG y la mortalidad atribuible al COVID-19 por millón de habitantes y tras ajustar por el producto interior bruto de los países, por la proporción de ancianos en la población y por el tiempo transcurrido desde que registraron cien o más casos, y tras clasificarlos como de baja, media y alta renta económica, encontraron como la mortalidad atribuible en países con vacunación sistemática con BCG era 5.8 veces menor (1.8-19.0) que la encontrada en países que no vacunaban.

Los autores, siendo conscientes del amplio número de limitaciones de su estudio ecológico, como el bajo número de test en países de baja renta, los sesgos en los diagnósticos de caso, las distintas comorbilidades, los factores genéticos, los distintos sistemas sanitarios y el posible incremento del número de casos a lo largo de la evolución de la pandemia, estiman que sus “intrigantes observaciones ecológicas” justifican que con carácter inmediato se movilicen recursos para estudios prospectivos de intervención, especialmente en los países de baja renta.

 

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Dramática situación del sistema sanitario de la República Democrática del Congo, que se enfrenta a la detección y expansión de Covid-19

6/04/2020

En un reporte de UNICEF, fechado el 31 de marzo, se expone la dramática situación del sistema sanitario de la República Democrática del Congo duramente golpeado como consecuencia de las epidemias de sarampión y de cólera que han matado a miles de niños, a las que se une la reciente detección y creciente expansión del COVID-19.

UNICEF alerta de que los esfuerzos realizados en el este del país para contener el virus Ébola han distraído recursos humanos y económicos para otras enfermedades endémicas. Se estima que 3.3 millones de niños carecen de las más básicas necesidades vitales y 9.1 millones requieren asistencia humanitaria. Las cifras hablan por sí solas: 16.5 millones de casos de malaria en 2019, 332.000 casos de sarampión entre 2019 y 2020 y 540 fallecidos en 2019 como consecuencia del cólera.

La Agencia emplaza a los donantes internacionales a apoyar económicamente los proyectos de vacunación y de higiene.

  • Dramática situación del sistema sanitario de la República Democrática del Congo, que se enfrenta a la detección y expansión de Covid-19
    
    

https://www.unicef.org/press-releases/children-democratic-republic-congo-risk-killer-measles-cholera-epidemics?utm_source=miragenews&utm_medium=miragenews&utm_campaign=news

 

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Ensayo con una vacuna frente al SARS-CoV-2 basada en un parche con microagujas de administración intracutánea

6/04/2020

Científicos de la Universidad de Pittsburgh han publicado en la revista EBioMedicine dependiente de The Lancet, un ensayo en ratones con una vacuna frente al SARS-CoV-2 basada en un parche con microagujas de administración intracutánea que contiene la proteína S de la cubierta del virus obtenidas por técnicas recombinantes.

Compararon la respuesta inmune humoral con el mismo preparado pero administrado por la vía subcutánea convencional. Comprobaron que la vacuna desencadenó una robusta respuesta de anticuerpos que se hizo patente dos semanas más tarde y que fue de mayor intensidad que la evocada por la otra vía de administración.

Los autores piensan que el rápido diseño y la producción de una vacuna de subunidades vehiculizada en microagujas apoya su desarrollo y paso a la fase clínica en humanos. Respecto al vehículo utilizado exponen que la piel es una diana ideal para la vacunación al contener una rica población de células presentadoras de antígeno y células accesorias capaces de producir un microambiente proinflamatorio favorecedor de una inmunidad adaptativa potente y duradera. De ahí que los polímeros solubles en agua utilizados como vehículo rompen físicamente el estrato corneo y rápidamente se disuelven en la epidermis y dermis para entregar el antígeno en el microambiente de la piel. Adicionalmente, la tecnología podría ser útil para vacunas frente a otros patógenos, incluidos los coronavirus.

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¿Puede una vacuna antituberculosa centenaria reforzar el sistema inmunitario contra el nuevo coronavirus?

4/04/2020

Un interesante artículo científico aparecido en medRxvi y que aún no ha pasado por el proceso de “peer-review”, apunta la hipótesis de que las diferencias en cuanto a impacto del Covid-19 según países podrían deberse, al menos parcialmente, a las políticas de vacunación sistemática con BCG según el país. Para llegar a esas conclusiones compararon la morbimortalidad de varios países con/sin políticas de vacunación y encontraron que aquellos que no vacunan, como Italia, Holanda y los Estados Unidos, se han visto más gravemente afectados por el virus que incluyen desde mucho tiempo atrás esa vacuna en sus calendarios. Adicionalmente, piensan que los mayores vacunados también están más protegidos al exponer el caso de Irán que presenta altas tasas de mortalidad y sin embargo comenzaron a vacunar en 1984. La explicación a la hipótesis planteada podría proceder de las investigaciones recientes que apoyan el que la vacuna BCG proporciona una amplia protección frente a infecciones víricas y a sepsis, lo que se conoce como “trained immunity”. Finalizan el artículo haciendo una llamada a la comunidad científica para poner en marcha ensayos clínicos ad hoc.

Respecto a la asociación entre BCG y Covid-19, cinco países van a comenzar ensayos clínicos en personal sanitario y en personas mayores que recibirán la vacuna BCG o un placebo. Holanda abrirá el camino con mil sanitarios y le seguirá Grecia, Australia, el Instituto Max Planck de Alemania y la Universidad de Exeter en Inglaterra.

 

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