Cantidad y calidad de los anticuerpos tras la aplicación de la vacuna frente a la tos ferina, de células enteras VS acelular, en bebés nacidos de madres que recibieron la vacuna tétanos-difteria-tos ferina acelular durante el embarazo: un ensayo clínico aleatorizado

Wanlapakorn N, Maertens K, Vongpunsawad S et al. Quantity and quality of antibodies after acellular versus whole-cell pertussis vaccines in infants born to mothers who received tetanus, diphtheria, and acellular pertussis vaccine during pregnancy: a randomized trial. Clin Infect Dis 2020;71:72-80

Al no estar bien clara la interferencia entre la vacunación de la embarazada con Tdap y las respuestas a los antígenos de las vacunas DTP de célula entera que recibe el lactante, los autores, pediatras de un hospital de Tailandia donde los lactantes reciben bien vacunas DTPw o DTPa a los 2, 4, 6 y 18 meses, en forma de vacuna hexavalente de tres componentes tosferinosos o Quinvaxem (tosferina más hepatitis B e Hib), diseñan un ensayo aleatorio con tres grupos: vacunación materna y acelular en lactante, vacunación materna y célula entera en el lactante y un grupo control que recibió célula entera pero de madres no vacunadas.

Tras las tres dosis de la vacuna acelular, los lactantes tuvieron mayores niveles de anticuerpos frente a los antígenos pertúsicos respecto de los que recibieron vacuna de célula entera. Un mes después de la dosis booster, solo los anticuerpos frente a FHA y pertactina fueron significativamente superiores en grupo acelular. En los vacunados con célula entera, de madre sin vacunar, fueron significativamente mayores los títulos frente a toxina pertussis y FHA respecto de los de madres vacunadas, tanto tras las series primarias como tras la dosis de recuerdo. En todas las determinaciones la funcionalidad (capacidad de inhibir el crecimiento de B. pertussis) de los anticuerpos fue superior en los que recibieron DTPw.

Los autores concluyen que la vacunación materna inhibe con mayor intensidad las respuestas inmunes en lactantes vacunados con DTPw y que persisten hasta después de la dosis de recuerdo. Por otra parte, los anticuerpos funcionales fueron mejores en los vacunados con célula entera.

Cantidad y calidad de los anticuerpos tras la aplicación de la vacuna frente a la tos ferina, de células enteras VS acelular, en bebés nacidos de madres que recibieron la vacuna tétanos-difteria-tos ferina acelular durante el embarazo: un ensayo clínico aleatorizado




Respuesta inmune a la profilaxis antirrábica postexposición en pacientes con inmunodeficiencias secundarias no relacionadas con el VIH

Parize P, Poujol Ph, Morineau le Hoissine P et al. Immune response to rabies post-exposure prophylaxis in patients with non-HIV secondary immunodeficiencies. Vaccine 2020;38:5091-5094

Los autores, del Institut Pasteur de Francia, llevan a cabo entre 2013 y 2018 un estudio retrospectivo para determinar la respuesta inmune tras la profilaxis postexposición frente a la rabia en inmunodeficientes no VIH e identificar los factores asociados a una respuesta inadecuada. Los pacientes tenían inmunodeficiencias adquiridas, mayores de 18 años, habían recibido una pauta completa postexposición- cuatro o cinco dosis- tras mordedura de animales sospechosos -en países zoonóticos- y se les había realizado serología postvacunal.

Incluyeron 28 individuos con una edad media de 47.5 años. Las muestras sanguíneas se obtuvieron y analizaron a una media de 38 días tras el inicio de la profilaxis (20 a 78 días). Seis tuvieron una respuesta inadecuada (títulos por debajo de 0.5 EU/ml), de los que cuatro tenían 50.5 años de media. Dos pacientes estaban bajo tratamiento con metotrexate, uno con micofenolato más esteroides, otro con azatioprina y otro con fingolimod. Cuatro habían recibido un esquema de cinco dosis, dos uno esquema de cuatro dosis y tres habían recibido inmunoglobulina concomitante. Tras los hallazgos, cinco recibieron una dosis adicional de vacuna con respuesta serológica satisfactoria. Dado que las respuestas inadecuadas son impredecibles y no explicadas por las características de los pacientes ni por el régimen postexposición, los autores, después de exponer las limitaciones del estudio, apoyan las recomendaciones de la OMS en cuanto a evaluar la respuesta inmune tras la vacunación para detectar a los no respondedores que precisarán de una dosis adicional de vacuna.

Respuesta inmune a la profilaxis antirrábica postexposición en pacientes con inmunodeficiencias secundarias no relacionadas con el VIH




Vacuna contra la fiebre amarilla: el enigma de 2 dosis, una dosis o una dosificación fraccionada (1/5) para inducir y mantener la inmunidad protectora

Barrett A. Yellow fever vaccine: the conondrum of 2 doses, one dose, or one-fifth dose to induce and maintain protective immunity. Clin Infect Dis 2020;221:1922-1924

El autor, en un comentario editorial, reflexiona acerca un par de artículos aparecidos en la misma revista respecto a la persistencia de anticuerpos neutralizantes en vacunados frente a la fiebre amarilla en áreas no endémicas y respecto a la eliminación de las epidemias de fiebre amarilla según la estrategia de la OMS (EYE).

En relación al primer trabajo comentado, pone de manifiesto la recomendación de la OMS de 2013 de la supresión de las dosis de recuerdo decenales para la población general y la no unanimidad en cuanto a esa recomendación por mor de un waning inmunitario. De hecho, el artículo preconiza la vuelta a los recuerdos cada diez años en áreas no endémicas, ya que en la cohorte estudiada, tras ese tiempo, el 20% de los vacunados carece de títulos protectores. Ello implicaría que los viajeros deberían revacunarse antes de emprender viaje y siempre con el horizonte de esos diez años. No obstante, y aunque la implicación de sus hallazgos es sencilla, no lo es tanto el análisis de los datos manejados, ya que no está muy claro el conocimiento de cómo funciona la vacuna y los mecanismos de acción de los anticuerpos neutralizantes. El problema con el waning inmunitario sería doble: ¿es importante?, si lo es, ¿cuándo es importante?

En cuanto al segundo aspecto, los autores del paper comentado proponen que debe vacunarse entre el 90% y el 95% de la población para evitar la fiebre amarilla de carácter urbano, aunque al ser un virus zoonótico y existir en monos, no se puede eliminar.

Concluye con que la vacuna actual ha servido muy bien durante 80 años y, no hay duda, de que sin ella, la fiebre amarilla probablemente sería el mayor patógeno mundial de nivel 4 de bioseguridad.

Vacuna contra la fiebre amarilla: el enigma de 2 dosis, una dosis o una dosificación fraccionada  (1/5) para inducir y mantener la inmunidad protectora




Estudio de vigilancia postcomercialización de la vacuna DTPa-IPV-HB-Hib (Hexyon) administrada a lactantes prematuros en la región de Apulia, Italia, en 2017

Martinelli D, Fortunato F, Del Matto G et al. Post-marketing surveillance study of the DTPa-IPV-HB-Hib (Hexyon) vaccine administered in preterms infants in the Apulia región, Italy, in 2017. Vaccine 2020;38:5148-5153

Estudio de vigilancia postcomercialización de la seguridad de una vacuna hexavalente de dos componentes de tosferina en prematuros (24 a 36 semanas de gestación) de la región de Apulia, Italia en el año 2017. Seleccionaron a éstos en los registros de altas hospitalarias de los nacidos pretérminos entre enero y junio de ese año y los aparearon con registros del programa regional informatizado. Investigaron los efectos adversos ras la primera dosis mediante llamadas telefónicas a los padres.

A finales de diciembre de 2017, 866 de los prematuros habían recibido la primera dosis de DTPa(2)-IPV-HB-Hib y 539 la habían recibido a los tres meses según las recomendaciones oficiales. Los padres de 339 reportaron dolor local como la reacción más frecuente (35.7% de los niños). También se registró eritema, hinchazón, induración y nódulos en el 25% de los niños, aproximadamente. Los efectos sistémicos fueron mucho menos frecuentes que los locales y no se reportaron efectos graves.

Los autores concluyen que más del 40% recibieron la vacunación más tarde de lo recomendado y que sus hallazgos son tranquilizadores en cuanto a la seguridad de la vacuna en una población de pretérminos.

Estudio de vigilancia postcomercialización de la vacuna DTPa-IPV-HB-Hib (Hexyon) administrada a lactantes prematuros en la región de Apulia, Italia, en 2017




Infección meningocócica invasiva recurrente: cuantificación del riesgo, Alemania, 2002 a 2018

Krone M, Trí Lâm T, Claus H et al. Recurrent invasive meningococcal infections – quantifying the risk, Germany, 2002 to 2018. Euro Surveill.2020;25(25):pii=1900565

Aunque la mayoría de los que padecen una enfermedad meningocócica invasora (EMI) la sufren una sola vez, existen reportes anecdóticos de episodios recurrentes. Para evaluar el riesgo, los autores revisaron las historias del centro nacional de vigilancia de N. meningitidis y H. influenzae tipo b de Alemania entre los años 2002 y 2018 y diseñaron un estudio poblacional retrospectivo.

Analizaron las historias de 5.854 pacientes con EMI que se siguieron durante un tiempo medio de 9.4 años, de los que catorce sufrieron un segundo episodio y una persona un tercero. El intervalo medio entre los dos primeros episodios fue de 19.9 meses (11.7-36.1). Los serogrupos más comúnmente aislados en las recurrencias fueron W, Y, E, Z y no tipables. El riesgo de recurrencia fue de 29.4/100.000 personas-año para los supervivientes del primer episodio y los pacientes que sobrevivieron al mismo tuvieron al menos un riesgo 50 veces mayor de recurrencia respecto a la población general. Los serogrupos Y, W, E y Z estuvieron significativamente sobrerrepresentados respecto de una cohorte de referencia. Quince serogrupos fueron B y C.

Concluyen que es conveniente vacunar en la convalecencia de MenACYW y de MenB ya que el riesgo de recurrencia es mayor que el riesgo de padecer EMI en esplenectomías.

Infección meningocócica invasiva recurrente: cuantificación del riesgo, Alemania, 2002 a 2018




Inmunogenicidad de la vacuna contra la hepatitis A 20 años después de la vacunación infantil

Mosites E, Seeman S, Negus S et al. Immunogenicity of the hepatitis A vaccine 20 years after infant immunization. Vaccine 2020;38:4940-4943

Al objeto de determinar la duración de la inmunidad proporcionada por la vacuna de hepatitis A, los autores evaluaron una cohorte de personas a los veinte años tras haber sido vacunadas en la infancia con dos dosis en tres esquemas diferentes: 6 y 12 meses, 12 y 18 meses y 15 y 21 meses.

Se puedo analizar el suero de 75 de los 183 participantes originales (41%). El 68% permanecían seropositivos a los veinte años. La media geométrica de los títulos de anticuerpos fue de 29.9 mUI/mL, permaneciendo positivos (títulos ≥20 mUI/ml) cincuenta personas (68%). Mediante modelos de predicciones polinomiales el porcentaje previsto de seropositivos a los 25 años fue del 55.3%, del 49.8% a los 30 años y del 45.7% a los 35 años. Utilizando el esquema actual de vacunación a los 12 y 18 meses, el 50% se habrá negativizado a los 27 años de edad. Ello sugiere que el porcentaje de seropositivos puede caer por debajo del 50% antes de lo que se esperaba.

Concluyen que es necesario conocer si la protección permanece a pesar de la disminución de la seropositividad o se hace necesaria la administración de una dosis de recuerdo de vacuna. En Alaska -lugar donde tiene lugar el estudio- se han reportado solo dos casos (de 54 en el total de la población) en vacunados entre 2002 y 2016.

 

 

 




Riesgo de enfermedad de Kawasaki tras la vacunación antineumocócica conjugada y antimeningocócica B en Inglaterra

Stowe J, Andrews N, Turner P et al. The risk of Kawasaki disease after pneumococcal conjugate and meningococcal B vaccine in England: A self-controlled case-series análisis. Vaccine 2020;32: 4935-4939

Al haberse reportado algunos casos de enfermedad de Kawasaki tras algunas vacunas infantiles, los investigadores de Public Health England evalúan los riesgos de aparición de esa patología tras recibir la vacuna antineumocócica conjugada de trece serotipos o la antimeningocócica B recombinante, que se administran en esquema de 2-4 y 12 meses.

Para ello ligan los ingresos con diagnósticos compatibles a los registros de vacunación. Contabilizaron 553 ingresos hospitalarios por Kawasaki en 512 personas. La incidencia relativa en los 28 días posteriores a la vacunación tras la primera o segunda dosis de la antineumocócica mediante serie de casos autocontrolados fue de 0.62 (IC 95%: 0.38-1.00), con un decremento significativo del riesgo tras la recepción de la tercera dosis (incidencia relativa: 0.30 con IC 95%: 0.11-0.77). En lo que respecta a la vacuna antimeningocócica B, la incidencia tras las dos primeras dosis fue de 1.03 (IC 95%: 0.51-2.05) y de 0.64 (IC 95%: 0.08-5.26) tras la tercera dosis.

Los autores concluyen que sus hallazgos no muestran un riesgo incrementado de padecer una enfermedad de Kawasaki tras recibir cualquiera de esas dos vacunas.

 

 

 




Transmisibilidad de la gripe durante las epidemias del siglo XXI en España: temporadas gripales de 2001/02 a 2017/18

Redondo-Bravo L, Delgado-Sanz C, Olina J et al. Transmisibility of influenza during the 21st-century epidemics, Spain, influenza seasons 2001/02 to 2017/18. Euro Surveill. 2020. 25(21):pii=1900364

Caracterización de la transmisibilidad durante las epidemias de gripe estacional en España desde las temporadas 2001/2002 hasta la 2017/2018 incluido el A/H1N1/pdm09, mediante el uso del método epidémico en movimiento (MEM) que calcula los niveles de intensidad y estima las diferencias entre temporadas y entre grupos de edad. Lo aplican al sistema centinela de vigilancia de la gripe de nuestro país.

Encontraron que los menores de quince años tenían mayor transmisibilidad, especialmente en la temporada pandémica. En las temporadas en las que predominó o co-dominó la circulación del subtipo A/H3N2 fue mayor en los adultos. La temporada 2004/2005 fue la de mayor intensidad de transmisión para todos los grupos de edad. En doce temporadas y cuando el tipo B circuló como dominante o co-dominante, la epidemia comenzó entre las semanas 50 y la semana 3, y comenzó antes en los menores de quince años (-1.8 semanas, IC 95%: -2.8 a -0.7) respecto a los de 64 o más años. El tiempo medio desde el comienzo de la epidemia al pico máximo de incidencia fue de 4.3 semanas (IC 95%: 3.6-5.0) y la duración media de la epidemia se cifró en 8.7 semanas (IC 95%: 7.9-9.6).

Concluyen los autores con que sus hallazgos pueden ser de utilidad para planificar las acciones de salud pública para disminuir la morbimortalidad relacionada con la gripe.

 

 

 




Eficacia, duración de la protección, resultados al nacimiento y crecimiento infantil asociados con la vacunación antigripal durante el embarazo: un análisis conjunto de tres ensayos controlados aleatorios

Omer S, Clark D, Madhi Sh et al. Efficacy, duration of protection, birth outcomes, and infant growth associated with influenza vaccination in pregnancy: a pooled analysis of three randomised controlled trials. Lancet Resp Med 2020;8:597-608

Análisis combinado de tres ensayos clínicos aleatorios para evaluar la eficacia, la duración de la protección, los desenlaces neonatales y el crecimiento del lactante, hasta los seis meses de edad, asociados con la vacunación antigripal de la gestante.

Los ensayos clínicos fueron llevados a cabo en Nepal (2011-2014), Mali (2011-2014) y Sudáfrica (2011-2013), esponsorizados por la Bill and Melinda Gates Foundation y se vacunaron las embarazadas entre las semanas 17 y 36. Todos los diagnósticos de gripe se confirmaron mediante PCR.

Incluyeron en el análisis a 10002 mujeres y 9800 recién nacidos vivos. La eficacia de la vacuna para evitar la gripe infantil hasta los seis meses fue del 35%, del 56% en los dos primeros meses de vida, del 39% entre los dos y los cuatro y del 19% (-9 a 40) entre los cuatro y seis meses. En las gestantes, desde el reclutamiento y hasta los seis meses postparto, fue del 50%, desglosada en 42% durante el embarazo y del 60% en el postparto. En mujeres vacunadas antes de la semana 29 la efectividad fue del 30% (-2 a 52) y del 71% (50-83) en las vacunadas con posterioridad. No se encontró asociación entre la vacunación materna y el bajo peso al nacer, parto prematuro, abortos y pequeños para edad gestacional. A los seis meses de edad, los grupos de intervención y los del control eran similares en términos de bajo peso y desnutrición.

Los autores concluyen que la efectividad no significativa en las de menos de 29 semanas puede deberse a una baja potencia, pero que dada la eficacia y la seguridad, la vacunación materna debería incluirse en las consideraciones relativas a las recomendaciones.

 

 

 




Síndrome nefrótico en bebés y niños pequeños antes y tras la introducción del programa de vacunación frente al meningococo B en Inglaterra: un estudio ecológico

Andrews N, Stowe J, Miller E. Nephrotic syndrome in infants and toddlers before and after introduction of the meningococcal B vaccine programme in England: an ecological study. Vaccine available on line May 29, 2020

A raíz de que el sistema de vigilancia activa de Canadá detectase un posible incremento en los casos de síndrome nefrótico (SN) tras la puesta en marcha de la campaña de vacunación antimeningocócica frente al serogrupo B (4CMenB) en una región de Quebec, y teniendo presente que esa vacuna multicomponente se encuentra incluida en el calendario sistemático de vacunación de Reino Unido, los autores diseñan un estudio ecológico. El objetivo fue el de evaluar si las tasas de SN han cambiado tras la introducción de la vacuna.

Recopilaron datos de ingresos del Hospital Episodes Statistics de Inglaterra diagnosticados entre septiembre de 2005 y abril de 2019 para los de edades comprendidas entre 2 y 23 meses. Compararon la incidencia antes y después de la introducción, calculada por 100.000 personas y año, según si eran o no elegibles para vacunación y por grupos de edad (2 a 5, 6 a 11, 12 a 17 y 18 a 23 meses).

El análisis mostró que no había evidencias de un incremento del riesgo con unas ratios de las tasas de incidencia pre y post que oscilaban entre el 0.81 (IC 95%: 0.56-1.19) para los de 6 a 11 meses al 1.18 (IC 95%: 0.84-1.66) para los de 12 a 17 meses.

Tras exponer las habituales limitaciones inherentes a un estudio ecológico, concluyen que su estudio, con una mayor cantidad de población expuesta, no proporciona evidencias de un aumento del riesgo de síndrome nefrótico atribuible a la vacuna antimeningocócica 4CMenB.