Información general

8/12/2018

image_pdfimage_print

NEUMOCOCO

LA ENFERMEDAD

Las infecciones neumocócicas constituyen una causa importante de enfermedad bacteriana, incluyendo sinusitis, infección pulmonar, bacteriemia y meningitis. La enfermedad neumocócica es la principal causa de mortalidad potencialmente prevenible mediante vacunación en el mundo. Hay más de 90 serotipos de Streptococcus pneumoniae que afectan a la población humana, aunque se estima que 20 son los causantes de más del 70% de la enfermedad neumocócica invasiva (ENI).

Manifestaciones clínicas

Las infecciones neumocócicas pueden ser leves o graves. Las más comunes son infecciones del oído, sinusitis, neumonía, sepsis y meningitis. Los síntomas dependen de la parte del cuerpo infectada:

  • Infecciones de oído medio (otitis media): dolor de oído, tímpano rojo e inflamado.
  • Neumonía neumocócica (infección de los pulmones): es la forma grave más común. Se presenta con fiebre y escalofríos, tos, respiración rápida o dificultad para respirar, y dolor de pecho. La neumonía puede comportarse como una infección local del pulmón limitada o extenderse al resto del organismo, como en la neumonía bacteriémica, que es una forma de ENI.
  • Meningitis neumocócica (infección del tejido que cubre el cerebro y la médula espinal): se presenta con rigidez del cuello, fiebre y dolor de cabeza, que aumenta con las luces brillantes, y confusión. En los lactantes, la meningitis puede causar falta de apetito y pocas ganas de tomar líquidos, estado de alerta bajo y vómitos.
  • Infección en sangre (bacteriemia y septicemia): se presenta con fiebre, escalofríos y letargo.

Los cuadros invasivos que desarrollan las infecciones neumocócicas son potencialmente fatales y, en el caso de la meningitis, se asocian además a una alta tasa de secuelas graves en los pacientes que sobreviven al proceso infeccioso.

Formas de contagio

La enfermedad neumocócica se propaga cuando una persona infectada tose o estornuda. Es posible que algunos niños ni siquiera se sientan mal, pero que tengan las bacterias en la nariz y la garganta. Aun así, estos niños pueden propagar la enfermedad.

image_pdfimage_print

Artículos relacionados


Subir al menú