Formas de contagio

7/12/2018

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El ser humano es el único reservorio conocido de Hib, y puede ejercer de portador sin estar enfermo, representando una fuente importante de diseminación del microorganismo. La prevalencia del estado de portador varía según factores sociales, demográficos y de tipo económico (el hacinamiento incrementa el riesgo de ser portador y de transmisión de la bacteria). En la era previa a la vacuna, la mayoría de los niños no inmunes habían sido portadores nasofaríngeos de la bacteria en algún momento de su vida.

Una vez se desarrolla la enfermedad, el periodo de transmisibilidad finaliza de 24 a 48 horas después de iniciar el tratamiento antibiótico.

La transmisión puede ser por gotas o por contacto con secreciones respiratorias de una persona con la enfermedad. Como medidas de aislamiento para las personas enfermas se recomienda:

  • Mantener una distancia de al menos 1 metro.

  • Uso de mascarillas en el trato que implique una proximidad menor de 1 metro.

  • Aislamiento de otros enfermos, salvo que padezcan la misma enfermedad, de al menos 1 metro.

  • Medidas estándar de aislamiento (lavado de manos, uso de guantes y mascarilla, batas protectoras en caso de procedimientos invasivos, y eliminación y gestión adecuada de material contaminado en procedimientos invasivos).

De todas las personas con colonización nasofaríngea por Hib, solo un pequeño porcentaje desarrollará enfermedad invasiva por la bacteria.

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