Producción de células B de memoria tras la infección por SARS-CoV-2 que pueden proporcionar protección duradera

En la revista mBio se publica un estudio que investiga si existen células B de memoria reactivas al SARS-CoV-2 en sujetos no expuestos, como consecuencia de exposiciones previas a los coronavirus estacionales que pudieran proporcionar cierta protección frente al virus pandémico, y si se producen ese mismo tipo de células tras la infección por el SARS-CoV-2 que pudieran proteger frente a la reinfección durante largo tiempo.

Los autores encontraron, entre otros hallazgos, que: a) hay IgG reactiva a S2 del SARS-CoV-2 en la mayoría de los sueros de lo no expuestos (donantes de sangre) por exposiciones previas a coronavirus estacionales, b) fueron altos los títulos de IgG en los convalecientes frente al coronavirus humano OC43, respecto de los no expuestos al SARS-CoV-2, y c) potente formación de células B de memoria frente al receptor binding domain y a la proteína S2 de la spike en los convalecientes. Estas últimas células, que pueden durar entre 6 y 10 años, podrían proporcionar una potente protección a largo plazo frente a la reinfección en el caso de que la concentración de los anticuerpos vaya decayendo con el tiempo.