¿Será Manaos el ataúd de la inmunidad comunitaria natural?

Excelente artículo de opinión en el que a propósito de lo que ha ocurrido en la ciudad brasileña de Manaos, critica la postura mantenida por algunos científicos, y comentada en esta Sección de la AEV, en relación a conseguir la inmunidad poblacional  frente a la COVID-19 dejando que el virus circule libremente e infecte a una gran parte de la población.

Hacia el mes de mayo de 2020 se confirmaban 19 fallecimientos en Manaos, la capital del Estado Amazonas (Brasil), de más de dos millones de habitantes y punto de encuentro de numerosas comunidades indígenas. Para el mes de enero de 2021, en la segunda ola, el número de decesos sobrepasaba los cien diarios y los hospitales de la Amazonía brasileña volvían a estar colapsados debido a un aumento en el número de pacientes con COVID-19 que incluso llegaron a agotar las reservas de oxígeno medicinal de la ciudad.

A la mayoría de los investigadores les sorprendió esta segunda ola, ya que la consideraban como imposible debido a la magnitud de la primera y a la inmunidad poblacional que, teóricamente, había generado.

En septiembre del pasado año, una vez superada la primera oleada, se publicó un estudio preprint titulado “Inmunidad de rebaño en la Amazonía brasileña” cuyas conclusiones eran erróneas por las muy optimistas asunciones que manejaron los autores. Por una parte, utilizar como muestra la sangre de donantes podría haber sesgado los resultados (hasta un 76% de infectados) al haber sobreestimado la proporción de seropositivos, lo que generó una falsa confianza que fue el germen de la letal segunda oleada. No obstante, y aunque epidemiólogos de primera línea reconocen las limitaciones del estudio, piensan que realmente la seroprevalencia sería inferior, pero no tanto como algunos apuntaban.

La pregunta que se plantea, por tanto, es: si la mayoría de la población ya se había infectado y los niveles de personas con anticuerpos fueran muy prevalentes, ¿por qué repuntaron las cifras de infectados?

Hay varios motivos posibles que explicarían el por qué el virus se extendió tan rápidamente a pesar de que estaba infectada la mayoría de la población.

Uno es que las concentraciones de anticuerpos tras la primera infección fueran decayendo gradualmente posibilitando las reinfecciones. Claramente esta tendencia es central al memorándum John Snow, firmado por 7.000 expertos, y opuesta a la teoría de los que abogaban por la estrategia de la inmunidad de rebaño natural postpadecimiento que sugería permitir que el virus se expandiera por la población para generar exposiciones y por tanto una inmunidad duradera.

Para el epidemiólogo de la Universidad de Harvard, William Hanage, ese waning inmunitario no parece una explicación plausible, ya que se dispone de estudios bien diseñados que dicen que la inmunidad postpadecimiento puede durar hasta ocho meses como mínimo. Lo que sí parece más convincente y preocupante es que la segunda oleada pudiera explicarse por la aparición en Manaos de la variante del virus P1, que como la B.351 sudafricana y la B.1.1.7 inglesa, ha evolucionado más rápidamente de lo que se esperaba y es más transmisible e infecciosa. Esta nueva variante, que actualmente es la dominante en Manaos, también podría “escapar” de la protección conferida por los anticuerpos producidos por una infección previa de SARS-CoV-2. Esa capacidad de evasión recaería en la mutación E484K también presente en la variante sudafricana del virus.

Aunque hacen falta más estudios para conocer el papel de la variante P1, de todo lo expuesto se pueden extraer varias lecciones. Tras la primera oleada, la población de Manaos comenzó con un proceso gradual de desconfinamiento absoluto hasta Navidad debido a la falsa confianza de que la pandemia había finalizado y que cada uno podía hacer lo que quisiera. Las autoridades ordenaron el cierre de comercios el 26 de diciembre a la vista del incremento de casos, pero las protestas populares revirtieron la decisión. El caso de Manaos viene a ilustrar las incertidumbres y los peligros de dejar al virus circular libremente sin medidas de mitigación poblacional. Por una parte, perseguir la consecución de inmunidad de rebaño mediante la infección natural no es una garantía y por otra, incluso si se alcanza, sería a expensas de miles de vidas.

Traducido y adaptado por José A. Navarro-Alonso M.D.

Pediatra. Comité Editorial A.E.V.

janavarroalonso@gmail.com