Etiqueta Neumococo

image_pdfimage_print

Vacuna conjugada neumocócica: recorte de dosis

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Vacuna conjugada neumocócica: recorte de dosis

Pregunta

Con respecto a las dosis de vacuna neumocócica conjugada por parte del CDC, y por supuesto déficit de vacuna en EEUU, han sacado un recorte de dosis en su publicación de final de año. ¿Quiere eso decir que seguramente con menos dosis tenemos una cobertura vacunal adecuada?. Si ello fuera así, ¿podríamos recomendar un protocolo como el que refieren los del CDC, con lo que ello supondría de ahorro para las familias españolas?.

Muchas gracias.

Francisco Sánchez Prados. Centro de Salud Virgen del Mar Almería.

Respuesta del Dr. Jesús Ruiz Contreras (11 de abril de 2002)

Se han recomendado esquemas vacunales de sólo tres dosis (2,4 y 6 meses) e incluso esquemas de dos dosis de vacuna en los 6 primeros meses con la vacuna neumocócica conjugada heptavalente en casos en los que haya escasez de la misma. Estos esquemas pueden proporcionar una protección aceptable frente a la enfermedad tanto individual como colectivamente. Sin embargo, la inmunidad de mucosas, de importancia vital para la inmunidad de grupo o rebaño, sólo se ha demostrado a partir de la 4ª dosis (dosis de recuerdo). Por tanto, siempre que sea posible se recomienda administrar la pauta completa, según la edad del niño (primoimunización a los 2,4 y 6 meses y recuerdo al 2ª años de vida) a los lactantes de 2 meses. De hecho, se ha recomendado que, cuando, por razones de escasez se utilicen esquemas abreviados, se administren el resto de las dosis cuando sea posible.

Artículos relacionados

Vacuna neumocócica conjugada heptavalente

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Vacuna neumocócica conjugada heptavalente

Pregunta

¿Cuál debe ser la actitud del pediatra respecto a la vacuna neumocócica conjugada en los menores de 2 años?. ¿Es de recomendación universal?. ¿Cabe esperar su inclusión en el calendario vacunal?.

Dr. JM Ramos

Comentario (viernes 23 de noviembre de 2001)

Me parece que se ha estado jugando con la salud de los niños en este tema tan importante.
Los padres no sabemos qué hacer en este caso, porque hay médicos privados que recomiendan la vacunación sin dudar, y hay médicos de la S.S. que no la recomiendan puesto que dicen que no hay casos, lo cual nos hace sospechar, dado el alto precio de la especialidad, que existe un problema económico-político de fondo no se sabe bien en qué estamento. Uno piensa que es absurdo gastarse esa cantidad de dinero en una vacuna para una enfermedad que no tiene incidencia en este país, y que además es mejor esperar a que la metan en el calendario vacunal, y por otro lado, uno se siente mala madre/ padre, ya que existe un riesgo inherente a esta decisión (¿mucho riesgo o casi nada de riesgo, realmente?).

Respuesta del Dr. Jesús Ruiz Contreras (21 de septiembre de 2001)

La vacuna neumocócica conjugada heptavalente tiene una inmunogenicidad, eficacia (frente a enfermedad invasora) y seguridad excelentes en los niños, desde los primeros meses de vida. También tiene una eficacia mayor del 50% en la prevención de otitis producida por los serotipos contenidos en la vacuna. Por tanto, es una vacuna muy recomendable para todos los niños menores de 2 años, cuando la incidencia de enfermedad invasora neumocócica es mayor que en cualquier otra época de la vida.

Sin embargo, desde el punto de vista de salud pública (inclusión en el calendario vacunal) hay que tener en cuenta otras consideraciones. La primera es que hay que conocer mejor la incidencia y epidemiología de las infecciones neumocócicas en nuestro país. La segunda es la disponibilidad de los recursos económicos para incluir la vacuna en el calendario.

Algunos estudios publicados recientemente demuestran que la incidencia anual de enfermedad invasora neumocócica en niños menores de 2 años es al menos 60 casos/100.000 niños < 2 años (con toda seguridad, esta incidencia está infravalorada). Esta tasa de incidencia haría aconsejable, desde mi punto de vista, la vacunación universal de este grupo de edad.

El tema de los recursos económicos es importante y no se debe banalizar, ya que hay que utilizarlos de la forma en que "produzcan más salud" para la población de nuestro país. Es a las autoridades sanitarias nacionales y de las Comunidades Autónomas a quien corresponde esta decisión, tomándose el tiempo necesario hasta disponer de la información epidemiológica necesaria.

Artículos relacionados

Compatibilidad vacunas conjugadas antimeningocócica y antineumocócica

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Compatibilidad vacunas conjugadas antimeningocócica y antineumocócica

Pregunta

Según las recomendaciones de la AEP, se debe administrar la vacuna antineumococica heptavalente a los niños menores de dos años y por tanto la incluye en el calendario propuesto para el 2003. Muchos pediatras por tanto informamos a los padres sobre su existencia y la recomendación que hacen los expertos sobre su administración, de manera que muchos padres optan por comprarla en la farmacia y traerla para que se la pongamos a su hijo. Pero el problema se plantea cuando tenemos que administarla con el resto de las vacunas, concretamente con la de la meningitis C y la Hepatitis B. En mi centro, la Consejería de Sanidad nos sumistra la Neis-Vac. Mi pregunta es la siguiente: ¿Es correcto administrar en el mismo acto vacunal Neis-Vac, Hepatitis B y Prevenar?. De no ser asi, ¿Que pauta recomendaría para administrar Prevenar con el resto de vacunas incluidas en el calendario? y ¿cuales serían los posibles efectos indeseables que podrían presentarse en los casos en que han sido administradas el mismo día?

Rosario Hurtado del Cerro
E.A.P. Fortuna. Murcia

Respuesta del Dr. José María Corretger (05 de diciembre de 2003)

Las propias recomendaciones de la AEP, dan por admitido que la coadministración al lactante de las vacunas que proponen para el calendario 2003 (DTPa-Hib, VPI, hepatitis B, MCC y neumocócica heptavalente) es compatible, mientras se inyecten por separado en zonas anatómicas distintas, sin que ello provoque aumentos significativos de su reactogenicidad. También lo es la VPO, si se emplea en vez de la VPI. La potencial pérdida de inmunogenicidad de algunas de ellas (Hib, HB) a causa de interferencias inmunológicas, queda compensada por hechos comprobados para las distintas vacunas: obtención de tasas de seroprotección suficientes, su incremento al completar las pautas vacunales, la inducción de memoria inmunológica, el estímulo de la inmunidad celular. El previsto empleo de preparados penta y hexavalentes puede plantear algunos interrogantes colaterales a despejar.

Pero la pregunta concreta que formula plantea cuestiones interesantes, en gran parte ya resueltas. Está demostrada la ausencia de interferencia inmunológica de NeisVac-C con las vacunas de HB, VPI y pertusis acelular (Poellabauer EM et al., 21st Annual Meeting of the ESPID, abril 2003, abstract 278, p 139 / www.kenescom/espid 2003). Por otra parte, está comprobada la ausencia de interferencias entre Prevenar, las vacunas MCC cuya proteína transportadora es CMR197 y las del resto del calendario establecido, pero falta información sobre su compatibilidad con NeisVac-C, cuyo "carrier" es el toxoide tetánico. Con toda probabilidad, no existe ni riesgo ni incompatibilidad en el empleo concomitante de todas ellas. Pero sí es segura la compatibilidad de NeisVac-C con el resto de vacunas incluidas en los calendarios actualmente vigentes en todas las comunidades españolas y cuyo cumplimiento es prioritario en estos momentos. Cuando se indique la vacuna neumocócica heptavalente, puede administrarse en fechas distintas de las demás vacunas, sin necesidad de respetar un intervalo prolongado, al tratarse de una vacuna inactivada. Una estrategia de este tipo podría constituir una pauta provisional para su adopción individual o sistemática, según el ámbito en el que se efectúen las vacunaciones.

Información sobre el tema puede hallarse en la 2ª edición de "Vacunas Preventivas" (L. Salleras, ed; Masson 2003) y en la excelente revisión de J Marés presentada al 2ª Congreso Nacional de la AEV (Las Palmas, noviembre 2003; libro de ponencias, pp 59-70)

Artículos relacionados

Asplenia en el adulto, gérmenes capsulados y vacunas conjugadas

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Asplenia en el adulto, gérmenes capsulados y vacunas conjugadas

Pregunta

En adultos con asplenia anatómica o funcional o inmunodeprimidos deberíamos plantearnos sustituir la vacunas de polisacáridos frente al neumococo y meningococo por las vacunas conjugadas? De no ser posible, cuantas dosis de recuerdo son necesarias si seguimos utilizando las de polisacáridos?

Julio de la Puente
Centro de trabajo: hospital segovia

Respuesta de la Dra. Magda Campins (31 de marzo de 2003)

Las vacunas polisacarídicas conjugadas son más inmunógenas que las no conjugadas y tienen la ventaja adicional de generar memoria inmunológica. Los estudios de eficacia o efectividad disponibles hasta estos momentos, indican también porcentajes muy superiores de protección frente a las formas invasoras de estas infecciones. Además, al poderse administrar a partir de los 2 meses de edad, permiten la protección en los primeros años de la vida, etapa de especial incidencia de estas infecciones.
En los pacientes con asplenia anatómica o funcional, el riesgo persiste durante toda la vida, por lo que deben ser inmunizados, independientemente de su edad, frente al neumococo, meningococo y Haemophilus influenzae tipo b.

Vacunas antineumocócicas: las recomendaciones actuales de las guías de consenso y de los comités de expertos, indican que en adultos debe seguir utilizándose la vacuna polisacarídica no conjugada 23-valente, hasta que se disponga de datos que avalen su sustitución por la vacuna conjugada. En caso de esplenectomía quirúrgica programada se aconseja vacunar 15 días antes de la intervención y, si no es posible, hacerlo antes del alta hospitalaria. Si el paciente está recibiendo tratamiento inmunosupresor, esperar hasta los 6 meses de su finalización y realizar profilaxis antibiótica durante este periodo. Se aconseja revacunar a los 3-5 años de la primera dosis, pero no hay consenso en cuanto al número de dosis de recuerdo de vacuna 23-valente que pueden administrarse. Según los CDC sólo se aconseja una revacunación; por el contrario, el Comité Británico y la Clinical Haematology Task Force recomiendan revacunar cada 5 años. El problema de la revacunación con vacunas polisacarídicas no conjugadas es la hiporrespuesta que se produce con dosis sucesivas de vacuna y el ligero incremento de reactogenicidad. En pacientes menores de 5 años se debe usar la vacuna conjugada y revacunar a los 2 meses de la última dosis de conjugada con una dosis de vacuna 23-valente, con la finalidad de ampliar la protección al resto de serotipos que incluye esta última.

Vacuna anti-Hib: en este caso, tanto niños como adultos, deben ser inmunizados con la vacuna conjugada. La pauta recomendada en los adultos es una única dosis. No se requieren dosis de recuerdo.

Vacunas antimeningocócicas: el principal inconveniente de esta vacunación es que sólo se dispone de vacuna conjugada para el serogrupo C, por lo que para garantizar la protección frente a todos los serogrupos causantes de enfermedad meningocócica debe utilizarse la vacuna tetravalente (A,C,Y,W135) y, por tanto, se requiere administrar dosis de recuerdo a los 3-5 años. Sin embargo, ya que en España el serogrupo vacunal predominante es el C, es preferible utilizar, tanto en niños como en adultos, la vacuna antimeningocócica C conjugada. La pauta recomendada en adultos es de una única dosis. En caso de viajes a zonas endémicas de los otros serogrupos de meningococo deberá utilizarse la vacuna no conjugada AC o la tetravalente.

Bibliografía de referencia:

– Working Party of the British Committee for Standards in Haematology Clinical Haematology Task Force. Guidelines for the prevention and treatment of infection in patients with an absent or dysfunctional spleen. BMJ 1996;312:430-434.
– Brigden ML, Pattullo A, Brown G. Pneumococcal vaccine administration associoated with splenectomy: the need for improved education, documentation, and the use of a practical checklist. Am J Hematol 2000;65:25-29.
– Kobel DE, Friedl A, Cerny T el al. Pneumococcal vaccine in patients with absent or disfunctional spleen. Mayo Clin Proc 2000;75:749-753.

Artículos relacionados

image_pdfimage_print
1 15 16 17


Subir al menú