Etiqueta Neumococo

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Bacteremia in children 3 to 36 months old after introduction of conjugated pneumococcal vaccines

15/05/2017

Greenhow T, yi Hung Y, Herz A. Pediatrics 2017;139:e20162098

Revisión retrospectiva de los hemocultivos recogidos en las historias médicas electrónicas (como pacientes externos, consultantes de urgencias y en las primeras 24 horas de hospitalización) de los afiliados de 3 a 36 meses al Kaiser Permanente Northern California, entre 1998 y 2014, para comparar la incidencia de bacteriemia en tres periodos: pre PnC7, post PnC6/pre PnC13 y post PnC13. Durante el periodo de estudio se recogieron 57.733 hemocultivos. Una vez implantada la vacunación sistemática del lactante, descendió un 95.3% las causadas por S pneumoniae, pasando de una incidencia de 74.5/100.000 a 3.5/100.000 por año en el periodo post PnC13. A la par que descendía la incidencia por neumococo, el 77% estaban causadas por E coli (39%), Salmonella (21%) y S aureus (17%). En el periodo postPnC13 el 76% de todas las bacteriemias tuvieron una fuente primaria (urinaria, gastrointestinal, pulmón, hueso, piel o tejidos blandos). Los autores piensan que tras la vacunación, la aparición de una bacteriemia por neumococo es un incidente muy poco frecuente aunque aumenta la producida por otras bacterias. Ello implica que se precisan nuevos protocolos para abordar el manejo del niño previamente sano que se presenta con fiebre en urgencias. Como limitaciones apuntan a que como denominador no se utilizó los niños febriles que consultaban y que podrían haber consultado con otros centros no pertenecientes al Kaiser.

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The rise and fall of pneumococcal serotypes carried in the PCV era

17/04/2017

Devine V, Cleary D, Jefferies J, Anderson R, Morris D, Tuck A et al. Vaccine 2017;35: 1293-1298

Estudio descriptivo llevado a cabo en un hospital pediátrico de Inglaterra para evaluar las tasas de transporte nasofaríngeo de neumococo en población menor de cinco años en siete temporadas invernales entre 2006 y 2013 una vez incluida la vacuna antineumocócica conjugada de siete y trece serotipos en el calendario sistemático del país. Se aislaron 696 cepas de 2267 muestras de nasofaringe y comprobaron una disminución del transporte de los trece serotipos en los tres años posteriores a la introducción de PnC13 entre 2010/11 a 2012/13. El serotipo 6A fue el único serotipo vacunal tras su implantación no aislándose ningún otro tipo vacunal. La tasa total de transporte por tipos no vacunales fue consistente a lo largo de todos los años analizados, con una media de 31.1%. Los diez no vacunales más frecuentemente aislados fueron 6C, 11A, 15B, 23B, 15A, 21, 22F, 35F, 23A y 15C, aunque se comprobaron fluctuaciones en la prevalencia. Al comparar las prevalencias entre 2006/07 con 2012/13 solamente el 15A aumentó significativamente (0.003) durante el transcurso de la implantación. Los autores piensan que sus datos apoyan la creciente evidencia que el efecto primario de la vacuna conjugada es debido a la inmunidad poblacional reduciendo o eliminando el transporte de los tipos contenidos en la vacuna. Por otra parte, mientras que aumenta la ENI no vacunal, la vigilancia del transporte continúa comportándose como un sistema precoz de alerta para el diseño de la composición de las vacunas y para valorar las políticas de salud pública.

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Serotype-specific effectiveness of 23-valent pneumococcal polysaccharide vaccine against pneumococcal pneumonia in adults aged 65 years or older: a multicentre, prospective, test-negative design study

24/03/2017

Suzuki M, Dhoubhadel B, Ishifuji T, Yasunami M, Asoh N, Ishida M et al. Lancet Infect Dis published on line January 23, 2017

Los autores diseñan en Japón un estudio multicéntrico, prospectivo y con diseño de casos controles negativo, en adultos de 65 o más años, con el objetivo de conocer la efectividad de la vacuna antineumocócica polisacárida de 23 serotipos frente a la neumonía neumocócica. El diagnóstico de ésta lo realizan mediante PCR de esputo (para identificar neumolisina y autolisina) y sangre y mediante test urinario de antígeno. Incluyeron a 2621 pacientes con neumonía comunitaria tanto externos como ingresados, de los que se excluyeron 585 por no disponer de muestras de esputo. De los 2036 pacientes, 419 (21%) fueron positivos para infección neumocócica (232 por cultivo de esputo, 317 por PCR de esputo, 197 por test urinario y 14 por hemocultivo). 522 pacientes habían recibido la vacuna PnPS23 (cobertura aproximada del 25% en el año 2013). La efectividad fue del 27.4% (3.2-45.6) frente a la neumonía neumocócica independientemente del serotipo, del 33.5% (5.6-53.1) frente a los serotipos contenidos en la vacuna y del 2% (-78.9 a 46.3) frente a tipos neumocócicos no vacunales. Aunque no encontraron diferencias significativas entre subgrupos, se constató una mayor efectividad en los menores de 75 años, en mujeres y en aquellos con neumonía lobar.

Una editorial acompañante sugiere que la mejor opción sigue siendo la vacunación secuencial PnC13-PnPS23, siempre que esta pauta demuestre que es eficaz/efectiva.

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Developing better pneumococcal vaccines for adults

12/03/2017

Weinberger D, Harboe Z, Shapiro E. JAMA Inter Med published on line January 9, 2017

Interesante artículo de opinión en el que los autores se plantean cómo prevenir adecuadamente la enfermedad neumocócica invasora del adulto. Parten de la base de que las actuales vacunas (PnC13 y PnPS23) son inadecuadas al tener varias limitaciones: 1) los serotipos actuales en el adulto no coinciden exactamente con los contenidos en la conjugada, 2) las polisacáridas no son válidas para prevenir las bacteriemias, y 3) los adultos que habitan en comunidades con altas coberturas de vacunación infantil con PnC13 se encuentran parcialmente protegidos frente a estos serotipos (en los EEUU y tras cuatro años de uso de esta vacuna la incidencia de ENI causada por los cuatro tipos ha caído prácticamente a la mitad). Los autores abogan por el desarrollo de una nueva vacuna de adultos que incluya menos serotipos pero que contenga los más prevalentes en los adultos, manteniendo el programa de vacunación infantil con PnC13. Sería inviable, por otra parte, añadir nuevos tipos a la actual PnC13 por interferencias en las respuestas inmunes y por la dificultad de obtener la aprobación de las agencias regulatorias. Dado que no se vislumbra a día de hoy el uso de vacunas compuestas de antígenos proteicos subcapsulares, una nueva vacuna sería lo más adecuado aunque se enfrentaría a varios retos: 1) al ser dinámica la circulación de los serotipos se precisaría de una actualización periódica, 2) convencer a las autoridades de que esta nueva vacuna protegería adecuadamente, y 3) convencer a los fabricantes de que sería rentable.

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Effectiveness, immunogenicity and safety of 23-valent pneumococcal polysaccharide vaccine revaccinations in the elderly: a systematic review

10/02/2017

Remschmidt C, Harder T, Wichmann O, Bogdan Ch, Falkenhorst G. BMC Infect Dis 2016;16:711

Revisión sistemática de MEDLINE, EMBASE y Cochrane hasta 2015 acerca de la efectividad, inmunogenicidad y seguridad de la revacunación con la vacuna antineumocócica polisacárida simple de 23 serotipos, respecto de la primovacunación en personas de 50 o más años. Incluyeron 14 estudios observacionales de los que diez tenían un diseño prospectivo analizando bien datos de los mismos individuos tras una primera dosis y una segunda de uno a diez años más tarde o bien de dos grupos de participantes que recibieron PnPS23 como naive o habían recibido la primera dosis de 3 a 13 años antes. Tres estudios de bases de datos electrónicas compararon los AEFI tras primo o revacunación a los 1-10 años después y otro tuvo un diseño transversal. Once tenían alto riesgo de sesgos y en tres no estaba claro este riesgo. Ninguno de los estudios había analizado la efectividad de la vacuna. Respecto de la inmunogenicidad, durante los dos primeros meses tras la revacunación los niveles de anticuerpos tuvieron tendencia a ser inferiores tras la revacunación, pero no existieron diferencias significativas a partir de ahí. En cuanto a la seguridad, la revacunación se asoció con un incremento del riesgo de efectos adversos locales y sistémicos, aunque leves y autolimitados. Estos disminuyeron al ampliar el intervalo entre ambos. Los autores concluyen que, careciendo de datos de efectividad, los estudios observacionales apuntan a que la revacunación con PnPS23 induce niveles de anticuerpos similares a los de la primovacunación, por lo que dada la alta carga de enfermedad en los ancianos, debe de considerarse la revacunación en ellos. Para disminuir los efectos adversos, puede ampliarse el intervalo al menos a cinco años desde la primovacunación. No obstante insisten en la necesidad de disponer de ensayos clínicos aleatorios con end-points de efectividad clínica.

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Changes in empyema among US children in the pneumococcal conjugate vaccine era

27/01/2017

Wiese A, Griffin M, Zhu Y, Mitchell E, Grijalva C. Vaccine 2016;34:6243-6249

Mediante la explotación de bases de datos del censo y de pacientes hospitalizados de menores de 18 años de los Estados Unidos entre 1997 y 2013, los autores evalúan los cambios en la incidencia de las hospitalizaciones por empiema tras la introducción de la vacuna conjugada de trece serotipos en el esquema vacunal del país. Escogen cuatro periodos de tiempo según la introducción de PnC7 y de PnC13 y calculan las tasas relativas con sus intervalos de confianza por grupo de edad y sexo comparando: periodo precoz de PnC7 (2001 a 2005), tardío (2006 a 2009) y periodo PnC13 (2011 a 2013). Como análisis secundarios analizaron los cambios en los empiemas neumocócicos, estreptocócicos, estafilocócicos y los inespecificados. Las tasas anualizadas de hospitalización por empiema en menores de 18 años alcanzaron un pico de 3.6/100.000 en el periodo PnC7 tardío, al comparar con el prePnC7 (2.1/100.000 con RR: 1.70. IC 95%: 1.11-2.60). No obstante, las tasas anualizadas en el postPnC13 cayeron a 2.0/100.000, siendo similares al PrePnC7. En niños menores de dos años las tasas de empiema fueron menores en el periodo postPnC13 comparadas con el prePnC7 (RR: 0.77. IC 95%: 0.61-0.96), pero fueron similares las tasas entre los dos periodos en los de 2 a 4 y en los de 5 a 17 años. La mayoría de los empiemas fueron de etiología no especificada. Los autores concluyen que aunque las tasas de hospitalización por empiema alcanzaron el cénit tras la introducción de PnC7, éstas decrecieron sustancialmente tras la introducción de la vacuna de trece serotipos.

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Pneumococcal conjugate vaccine failure in children: A systematic review

27/01/2017

Oligbu G, Hsia Y, Folgori L, Collins S, Ladhani Sh. Vaccine 2016;34:6126-6132

Revisión sistemática de la literatura científica de habla inglesa desde enero de 2000 hasta abril de 2016 al objeto de evaluar los esquemas de vacunación, los factores de riesgo, la distribución de serotipos vacunales, la presentación clínica y el desenlace de los fallos de vacunación de los niños inmunizados con vacunas conjugadas de siete, diez y trece serotipos. La búsqueda se centró en MEDLINE, EMBASE y Cochrane. De 1742 estudios potenciales se seleccionaron 20 publicaciones con 7584 participantes menores de cinco años. De éstos, 5202 recibieron dos dosis primarias y un booster en diez de los estudios (68.6%), 64 recibieron tres dosis sin recuerdo (0.8%) y 2318 recibieron una pauta 3+1 (30.6%) en ocho estudios. Se identificaron 159 fallos de vacunación lo que representa el 2.1% (IC 95%: 1.8-2.4) de todos los casos de enfermedad neumocócica invasora. En ocho estudios que reportaban situaciones de comorbilidad, 33 de 77 pacientes (42.9%) tenían un trastorno subyacente. Los serotipos más frecuentemente aislados fueron el 19F (51 de 128), 6B (33 de 128) y 4 (10 de 128). De los cinco artículos que reportaban los desenlaces clínicos la letalidad era del 2.4% (IC 95%: 0.3-8.5). Los autores concluyen que tras más de una década de uso de la vacuna antineumocócica en los calendarios de países de alta renta, son muy escasas las publicaciones sobre las características de los fallos de vacunación. En cualquier caso son muy infrecuentes los fallos de vacunación, independientemente del esquema utilizado. Se observó una tendencia a un incremento de la prevalencia de fallos en los niños con comorbilidades asociadas aunque con una baja letalidad.

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Asplenic patients and invasive pneumococcal disease – how bad is it these days?

1/01/2017

Marrie T, Tyrell G, Majumdar S, Eurich D. Int J Infect Dis 2016;51:27-30

Al objeto de determinar el efecto de la asplenia en las manifestaciones y resultados clínicos de la enfermedad neumocócica invasora (ENI) en una era de disponibilidad de la vacuna conjugada, los autores seleccionan prospectivamente todos los casos de ENI registrados en Northern Alberta (Canadá) entre 2000 y 2014 para analizar variables sociodemográficas y manifestaciones clínicas. De 2.435 pacientes con ENI, 37 (1.5%) eran asplénicos. Estos, significativamente, precisaron ventilación mecánica e ingreso en cuidados intensivos, además de mayor número de complicaciones (fallo renal agudo). Los serotipos 23B y 22F, combinados, representaron el 45.9% de las ENI en los asplénicos y el 7.8% en los no asplénicos. Respecto a las tasas de mortalidad fueron similares entre los asplénicos/no asplénicos (19% vs 16% con p=0.58). La mortalidad causada por el serotipo 22B fue 33 veces más alta en los asplénicos. Como fortalezas del estudio exponen la amplia muestra, la calidad de los datos clínicos y la disponibilidad del serotipado de neumococos. Como limitaciones plantean la ausencia de diseño para determinar por qué los esplenectomizadospadecen ENI o si ésta ocurrió precoz o tardíamente tras la intervención, la ausencia de análisis de la asplenia funcional, el desconocimiento de la indicación para esplenectomía, y que por el propio diseño no fue posible capturar la enfermedad neumocócica asociada a bacteriemia. Concluyen que sus hallazgos sugieren que la tasa de ENI en estos pacientes aún es muy alta y que se precisa de programas preventivos específicos.

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Nasoparyngeal carriage of Streptococcus pneumoniae and other bacteria in the 7th year after implementation of the pneumococcal conjugate vaccine in the Netherlands

19/12/2016

Bosch A, van Houten M, Bruin J, Wijmenga-Monsour A, Trzcinski K, Bogaert D et al. Vaccine 2016;34:531-539

La vacuna antineumocócica conjugada heptavalente (PnC7) se introdujo sistemáticamente en Holanda en 2006 para pasar en 2011 a la vacuna de diez serotipos (PnC10). Los autores investigan entre octubre de 2012 y marzo de 2013 el transporte nasofaríngeo (TNF) de S pneumoniae, S aureus, H influenza y M catharralis en dos cohortes de niños: una de 330 niños de 11 meses que recibieron PnC10 a los 2, 3 y 4 meses y una segunda con 330 niños de 24 meses vacunados con PnC7 a los 2, 3, 4 y 11 meses. Los datos los compararon con un histórico de niños no vacunados de 12 y de 24 meses. Además, los datos del actual estudio 2012/13 se compararon con datos previos de TNF de estudios transversales de prevalencia en 2009 y 2100. En esta última encuesta no se ha mantenido la expansión del tipo 19A, habiendo descendido significativamente en los de 24 meses vacunados con PnC7, pero no en los de 11 con 3 dosis de PnC10. Los datos, comentan, no apoyan la protección cruzada inducida por el serotipo 19F vacunal de PnC10. Un dato interesante es el incremento del tipo 6C pasando de un 2% a un 6%-7% en 2012/13, siendo el segundo más dominante. Este hecho coincide con un incremento de casos de otitis causados por este serotipo. Aunque no está incluido en la vacuna PnC13, piensan que es posible que el 6A incluido en esta vacuna desencadene protección cruzada mediante la inducción de respuestas funcionales opsonofagocíticas frente al 6C. El transporte de Haemophilus ha permanecido estable y no encontraron cambios en el de Moraxella, mientras que el de S aureus ha vuelto a niveles pre-PnC7 en los de 11 meses.

Concluyen que a los siete años de implantada la vacunación de PnC7, el 19A permanece como el tipo predominante en nasofaringe aunque ha atemperado su crecimiento. Piensan que está justificada la vigilancia del transporte y de la ENI para monitorizar el impacto a largo plazo y para evaluar vacunas conjugadas de mayor cobertura.

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Effect of 10-valent pneumococcal conjugate vaccine on nasopharyngeal carriage of Streptococcus pneumoniae and Haemophilus influenzae among children in Sâo Paulo, Brazil

19/12/2016

Brandileone M, Zanella R, Almeida S, Brandao A, Ribeiro A, Carvalhanas T et al. Vaccine 2016;34:5604-5611

Brasil introdujo la vacuna antineumocócica conjugada de 10 serotipos en su programa nacional de inmunización en marzo de 2010 con un esquema 3+1 acompañado de una repesca de niños hasta los 24 meses de edad. En una segunda encuentra transversal en niños sanos de 12 a 23 meses residentes en Sao Paulo y reclutados en los centros de salud investigan el efecto de la vacuna en el transporte nasofaríngeo (TNF) de S pneumoniae (SP) y de Haemophilus influenzae no tipificado (Hint) y lo comparan con la situación basal prevacunal. Basalmente se incluyó a 501 niños y a 1167 en el postvacunal incluyendo a 400 para detección de SP. Esta bacteria se detectó en el 40.3% basalmente y en el 48.8% en el postPnC10, con distribución de serotipos vacunales del 19.8% y 1.8%, respectivamente. La prevalencia de serotipos relacionados aumentó del 10.8% al 21.0% (p<0.0001), a expensas fundamentalmente del serotipo 6C (del 1.8% al 11.2%, p<0.0001), no modificándose el transporte de los serotipos 6A y 19A. La efectividad de cuatro dosis de vacuna frente al TNF de serotipos vacunales ascendió al 97.3%. La prevalencia de Hint aumentó del 26.0% al 43.6% (p<0.0001). La prevalencia de serotipos no vacunales aumentó significativamente (del 8.2% al 23.5%, p<0.0001). Los autores, al margen de enfatizar la importancia de la vacuna en la reducción del TNF de tipos vacunales a los tres años de introducida la vacuna en el esquema nacional, exponen la ineficacia vacunal frente a serotipos relacionados, en el incremento del 6C y en el de Hint. Piensan que sería muy importante para evaluar los efectos indirectos la monitorización de las tendencias de enfermedad para los serotipos 6A y 19A en los países que estén utilizando vacuna decavalente.

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