Etiqueta situaciones especiales

image_pdfimage_print

Recomendaciones para vacunas en niños con Síndrome de Down

31/08/2006

Respuesta del Experto a …

Recomendaciones para vacunas en niños con Síndrome de Down

Pregunta

Hola, trabajo como Pediatra de Atención Primaria y mi Pregunta tiene que ver con las Recomendaciones para vacunas en niños con Síndrome de Down.

Encuentro contradicción en las guías y textos actuales que indican recomendación sobre vacunas en esta situación especial. En concreto no son coincidentes en cuanto a las vacunas del neumococo a lactantes (Heptavalente conjugada) y varicela junto a la TV:
PAPPS: Vacunas del Calendario normal en síndrome de Down y solo en situaciones concretas (cardiopatía / infecciones respiratorias recurrentes/ inmunodepresión demostrada): se contempla vacunar con varicela y neumococo.

Algunos manuales (Manual de Vacunas 2000 / Manual de Pediatría en Atención Primaria de "La Paz" y Áreas 5-6 de Madrid): se recomienda vacunar con estas vacunas a niños con síndrome de Down, debido a inmunodeficiencia primaria multifactorial propia de estos niños.

¿Cuál es la actitud correcta?
¿De donde provienen estas recomendaciones?
¿Se hace lo mismo en todos los sitios en que hacen seguimiento especializado de estos pacientes en nuestro país?
¿Se puede conseguir visado de Inspección para financiación con cargo a la SS de la vacuna conjugada neumocócica, simplemente indicando: "SÍNDROME DE DOWN"?
¿Se puede, de igual forma, conseguir visado o autorización de la vacuna de la varicela?
Por favor, me urge tener respuestas de expertos a estas preguntas, puesto que tengo niños en esta situación (8 ms a 16 ms de edad).

Recibid un afectuoso saludo,
Dr. Domingo Barroso Espadero. Pediatra Atención primaria

Respuesta de los Dres. Javier Arístegui y José María Corretger (12 de noviembre de 2001)

Es cierto que los textos sobre vacunaciones pueden reflejar contradicciones sobre sus indicaciones en el síndrome de Down (SD); son en general más aparentes que reales, pero adolecen casi siempre de una falta de referencia sobre las personas Down, algo por otra parte no exclusivo de los tratados sobre inmunizaciones. Ello favorece interpretaciones personales al abordarlas. Por esto, en la edición 2001 del Manual de Vacunas en Pediatría de la AEP (1) se ha incluido, por primera y única vez hasta el momento, un apartado dedicado al tema, reflejado asimismo en la versión latinoamericana del libro (2). Aunque en él se justifica el calendario vacunal que el Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la AEP recomienda para estos niños, tiene evidente interés comentarlo algo más extensamente, a través de las preguntas que nos diriges. ¿Cuál es la actitud correcta?

Los niños son SD sanos deben recibir las vacunas sistemáticas de modo idéntico al de los restantes niños (1,2), por razones contrastadas:

a) las repuestas humorales que inducen no difieren entre ambos grupos;

b) aunque algunas vacunas (antipertusis acelular, neumocócica 23-valente, antipoliomielítica oral para el poliovirus 1) obtienen a menudo títulos geométricos de anticuerpos (GMT) específicos algo inferiores en los niños Down (5,6,7), se hallan dentro de los límites considerados protectores;

c) las dosis de refuerzo provocan una adecuada respuesta anamnésica, demostrando una idónea memoria inmunológica (8);

d) su reactogenicidad no es mayor que en la población general (5, experiencia propia). Todo lo cual no permite otra conclusión que el abogar por el estricto cumplimiento del calendario vacunal en niños con SD por otra parte sanos.

Del mismo modo, son indistintas las indicaciones vacunales en caso de padecimiento de dolencias para las que se han consensuado pautas adaptadas o selectivas: determinadas enfermedades crónicas o inmunodeficiencias, enfermedades cardiopulmonares, procesos que requieren un tratamiento inmunosupresor o un trasplante de órganos sólidos, etcétera (1,2).

Pero, por otra parte, las características inmunológicas y morfológicas de los niños trisómicos justifican la recomendación de ciertas inmunizaciones selectivas.

1. Vacunación contra la hepatitis B (HB), antes del inicio de la escolaridad, cuando no esté contemplada en el calendario vacunal, lo que sucede en algunas CC.AA. españolas así como en varios países europeos. Por: a) los niños con SD, institucionalizados o no, muestran una prevalencia especialmente elevada de infección por el virus HB a partir de su escolarización (9); b) en los niños Down afectos de HB, el estado de portador crónico y el grado de infectividad son particularmente persistentes (10,11); c) el avance de la edad ejerce una influencia negativa sobre la respuesta inmunógena a la vacunación en las personas con SD (10,11,12) mientras que en la edad infantil es igualmente eficaz (4,12,13,14). Todo lo cual justifica la inmunización activa contra la hepatitis B en edad preescolar, si no se ha practicado previamente. La mayoría de autores están asimismo de acuerdo en que estos niños no precisan especiales controles sobre la respuesta serológica vacunal ni dosis de refuerzo (4,8,14,15).

2. Vacunación antineumocócica. Los niños pequeños con SD son especialmente susceptibles a las infecciones respiratorias; en un programa en el que se prestaba atención domiciliaria, el 30% tenía neumonía (16). En ellos, la presencia de otitis media se halla entre las más altas de cualquier población de riesgo; los defectos anatómicos del aparato auditivo y el déficit inmunitario explican en gran parte esta predisposición, capaz de influir negativamente en los procesos de aprendizaje y expresión verbal (1,2,16). La gravedad y recurrencia de estas infecciones es común en los niños trisómicos. El evidente papel causal del neumococo en estos procesos recomienda una particular atención a su prevención y por tanto en el interés de la administración, ya en los lactantes, de la vacuna antineumocócica conjugada heptavalente.

3. Vacunación antigripal. Se han documentado anomalías de la respuesta inmune de los niños Down al virus de la gripe (16). Está asimismo bien demostrado su papel favorecedor de otitis media y sobreinfecciones broncopulmonares bacterianas (16,17). El valor preventivo de la vacunación antigripal sobre estas infectopatías adquiere una especial trascendencia en los pacientes trisómicos, en los que su inmunogenicidad está atestiguada (3).

¿De donde provienen estas recomendaciones? Provienen de la percepción de los hechos aquí comentados por grupos de expertos, tanto en vacunaciones como en el SD, repetidamente expuestas en Reuniones o Congresos sobre la trisomía 21 (18,19), pero escasamente recogidas en los textos dedicados a ambas temáticas. De ahí derivan interpretaciones algo distintas según los grupos, aunque no difieren en lo esencial. Estas tendencias tienden a superarse. La indicación de la vacuna antineumocócica viene ya referida en la Revisión 1999 de la “Health Care Guidelines for individuals with Down Syndrome”) (20). En el “Manual de vacunaciones” del Departamento de Sanidad y Seguridad Social de la Generalitat de Catalunya, se incluye la recomendación de la vacuna antigripal para “niños y adultos con síndrome de Down” (21). En el programa de salud de la Fundació Catalana Síndrome de Down (FCSD) se siguen las indicaciones del CAV/AEP (1,2).

El alcance de estas recomendaciones es universal, aunque puedan estar influenciadas por variaciones locales del calendario vacunal. ¿Se hace lo mismo en todos los sitios en que hacen seguimiento especializado de estos pacientes en nuestro país? Del mismo modo que no hay un calendario vacunal único del Estado Español, tampoco existe una versión uniforme para la población Down. La armonización de las pautas para ambas situaciones es un deseable objetivo a cumplir. ¿Se puede conseguir visado de Inspección para financiación con cargo a la SS de la vacuna conjugada neumocócica, simplemente indicando: "SÍNDROME DE DOWN"? Hasta el momento, sólo se acepta en la Comunidad Catalana.

Está en estudio para otras CC.AA. ¿Se puede, de igual forma, conseguir visado o autorización de la vacuna de la varicela? Sólo si concurren los factores de riesgo admitidos para la población general (1,2,22). Posibilidad de difundir una recomendación del CAV Las recomendaciones del CAV, aquí comentadas, se incluyen en el capítulo 11 (pags 443-445) del Manual de Vacunas en Pediatría, edición 2001 (1). Puede tener interés la redacción de un documento monográfico para alcanzar una mayor difusión.

1. Comité Asesor de Vacunas. AEP. Manual de Vacunas en Pediatría. Edición 2001. Madrid, Litofinter 2001: 443-445

2. Manual de Vacunas en Pediatría. 2ª edición latinoamericana. Madrid, EGRAF SA, 2000: 294-296

3. Hawkes RA, Boughton CR, Schroeter DR. The antibody response of institutionalized Down’s syndrome patients to seven microbial antigens. Clin Exp Immunol 1978; 31: 298-304

4. Troisi CL, Heiberg DA, Hollinger FB. Normal immune response to hepatitis B vaccine in patients with Down’s syndrome. A basis for immunization guidelines. JAMA 1985; 254: 3196-3199

5. Li Volti S, Mattina T, Mauro L et al. Safety and effectiveness of an acellular pertussis vaccine in subjects with Down’s syndrome. Childs Nerv Syst 1996; 12: 100-102

6. Nurmi T, Leinonen M, Haiva VM et al. Antibody response to pneumococcal vaccine in patients with trisomy-21 (Down’s syndrome). Clin Exp Immunol 1982; 48: 485-490

7. Hawkes RA, Philbrook SC, Boughton CR. The response of institutionalized Down’s syndrome subjects to enterovirus infeccions. J Hyg-Lond. 1980; 84: 433-441

8. Vellinga A, Van Damme P, Bruckers L et al. Modelling long-term persistence of hepatitis B antibodies after vaccination. J Med Virol 1999; 57: 100-103

9. Rua MJ, Ramírez V, Onaindia EMT et al. Predisposición del síndrome de Down a la infección crónica por el virus de la hepatitis B. An Esp Pediatr 1993; 38: 529-531

10. Cobo J, Gil J, Rey-Calero J et al. Inmunogenicidad de la vacuna contra el VHB en deficientes mentales. Atención Primaria 1991; 8: 536-541

11. García M, Legarda JJ, Cortés A et al. Los deficientes mentales y la infección por el virus de la hepatitis B. Prevalencia en nuestro medio. Med Clin (Barc) 1989; 93: 19-22

12. García O, Bruguera M, Mayor A et al. Hepatitis B en una institución abierta para deficientes mentales. Efecto inmunogénico de una vacuna antihepatitis B recombinante. Enf Infecc Microbiol Clin 1990; 8: 148-152

13. Vajro P, Lettera P, Fontanella A et al. Vaccination against hepatitis B in preschool children with Down syndrome. J Intellect Disabil Res 1992; 36: 77-81

14. Van Damme P, Vranckx R, Mehens A. Immunogenicity of a recombinant DNA hepatitis B vaccine in institutionalized patients with Down’s syndrome. Vaccine 1990; Supl 8: 53-55

15. Di Ciommo V, Ferrario F, Rossi M et al. Epidemiology of hepatitis B virus in no-institutionalized children and adolescents affected by handicap. J Intellect Diabil Res 1993; 37: 295-299

16. Rogers PT, Coleman M. Atención médica al síndrome de Down. Barcelona. Fundació Catalana Síndrome de Down 1994

17. Gruber WC. Children as a target for immunization. En: Nicholson KG, Webster RG, Hay AJ (Eds). Textbook of influenza. Oxford, Blackwell Science 1998: 435-444

18. Cohen WI. Health Care for individuals with Down syndrome. II international Conference on Chromosome 21 and medical research on Down syndrome. Barcelona 6-7 abril 2001

19. Cohen WI. Comunicación personal. Barcelona 2001

20. Cohen WI. Health Care Guidelines for individuals with Down Syndrome: 1999 revision (Down Syndrome preventive Medical list). Down Syndrome Quaterly 1999; 4: 1-16

21. Generalitat de Catalunya. Departament de Sanitat i Seguretat Social. Manual de Vacunacions. Quaderns de Salut Pública 14. 3ª ed. Barcelona 2000

22. Moraga-Llop FA, Campins M. Vacunaciones en el niño con síndrome de Down. En: De Juanes JR (ed). VIII Jornadas internacionales sobre actualización en vacunas. Madrid. Marco Gráfico SL, 2000: 31-45

Artículos relacionados

Gammaglobulina anti RH y vacuna sarampión – rubeola en puerperio

31/08/2006

Respuesta del Experto a …

Gammaglobulina anti RH y vacuna sarampión – rubeola en puerperio

Pregunta

Consulta:
En Argentina se coloca en el puerperio inmediato la vacuna Doble Viral (Rubeola, Sarampion). Que sucede si esa paciente recibió Gamaglobulina AntiRH porque estaba sensibilizada. Al ser una gamaglobulina y una vacuna a virus vivos, se la puede realizar inmediatamente, o sew debe esperar algun tiempo. Y en caso de haberla recibido la gamaglobulina y la vacuna, se debe revacunar??Gracias

Salomón Danón
Hospital Vera Barros

Respuesta del Dr. José Antonio Navarro (02 de noviembre de 2004)

La inmunoglobulina anti Rh no interfiere con la vacuna triple vírica o con la de la rubeola (1) aunque se aconseja vacunar y administrar la profilaxis anti RH simultáneamente con determinación de serología 3 meses más tarde. Otros expertos recomiendan administrar la vacuna triple vírica pasados 3 meses desde la recepción de la inmunoprofilaxis pasiva (2) y también emplean esta pauta respeto de la vacuna frente a la varicela (3).

(1) ACIP. Update: Vaccine side effects, adverse reactions, contraindications, and precautions. Recommendations of the Advisory Committee on Immnization Practices. MMWR 1996;45:RR-12.

(2) Health Canada. Canadian Immunization Guide. Sixth edition, 2002.

(3) National Advisory Committee on Immunizations. Update on varicella. Canada Communicable Disease Report 2004;30:ACS-1.

Artículos relacionados

Administración inadvertida de vacuna frente a fiebre amarilla en embarazada

30/08/2006

Respuesta del Experto a …
Administración inadvertida de vacuna frente a fiebre amarilla en embarazada

Pregunta
Me puse la vacuna de fiebre amarilla sin saber que estaba embarazada (estaba de diez días aprox.) ahora estoy de siete semanas y parece que todo va bien, además no tuve ningún síntoma después de la administración de la vacuna. He leído que no se ha demostrado que la vacuna afecte al feto pero me gustaría saber qué tipo de seguimiento se tiene que hacer al bebé, alguna prueba concreta, etc. y también si me pueden facilitar más información al respecto o alguna dirección a la que acudir porque los ginecólogos con los que he consultado no saben mucho del tema.

Muchas gracias
Marta Delgado Fontans

Respuesta del Dr. José Antonio Navarro-Alonso (22 de junio de 2006)

"Según los últimos estudios publicados, algunos de ellos con 480 personas inadvertídamente vacunadas durante las primeras semanas de embarazo, la frecuencia de malformaciones congénitas, abortos, muertes fetales o partos prematuros fue similar a la encontrada en la población general. Únicamente le aconsejamos los controles rutinarios de embarazo y poner los hechos en conocimiento del neonatólogos/pediatra para quizás planificar exámenes clínicos seriados desde el nacimiento y durante los primeros meses de vida del niño/a (1). Tenga presente, por otra parte, que la inmunogenicidad de la vacuna frente a la fiebre amarilla en embarazadas puede verse ligeramente comprometida (2)"

(1) Suzano C; Amaral E, Sato K, Papaiordanou P. The effects of yellow fever immunization (17DD) inadvertently used in early pregnancy during a mass campaign in Brazil. Vaccine 2006;24:1421-1426

(2) Centers for Disease Control and Prevention. Yellow fever vaccine. MMWR 2002;51:RR-17

Artículos relacionados

Vacuna de Fiebre Amarilla y Esplenectomía

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Vacuna de Fiebre Amarilla y Esplenectomía

Pregunta

Un adulto esplenectomizado se considera inmunosuprimido por este hecho. Puede recibir vacuna de fiebre amarilla para viajar a zona endémica? o existe alguna contraindicación para realizar esta vacunación?

Patricia Diaz Ruiz
Universidad Cooperativa

Respuesta del Dr. José Antonio Navarro (19 de Mayo de 2005)

La situación de asplenia o de bazo hipofuncionante no supone un riesgo aumentado para padecer infecciones víricas ni para padecer complicaciones derivadas de la administración de vacunas de virus vivos (1). Evidentemente, debe de conocer con exactitud si la zona a la que tiene previsto viajar el paciente se considera actualmente un área de riesgo de fiebre amarilla, y en ese caso, puede proceder a su vacunación. Recuerde que esa patología hace aumentar el riesgo de gérmenes capsulados, por lo que conviene que se informe de la existencia de brotes epidémicos por N meningitidis serogrupo A para administrarle la vacuna polisacárida simple A + C (2).

1. Royal College of Pediatrics and Child Health. Immunisation of the immunocompromised child. Best Practice Statement. February 2002:25.

2. Campins M. Pauta de vacunación en esplenectomizados. En: Preguntas al Experto. Situaciones especiales. Asociación Española de Vacunología.

Disponible en: #

Artículos relacionados

Hepatitis B y mecanismos de transmisión

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Hepatitis B y mecanismos de transmisión

Pregunta

1.¿ Si la persona tiene el virus de hepatitis B y esta persona prepara alimentos para la venta, esta persona con el virus (hepatitis B) puede seguir haciendo alimentos para la venta?

2.¿La hepatitis B se contrae, si otras persona utilizan el mismo baño, vaso, cuchara, tenedor o la ropa de una persona contagiada con este virus (hepatitis B)?

Juan Martínez

Respuesta del Dr. José María Bayas (29 de abril de 2003)

Las respuestas son dos
1. Además de la transmisión vertical (de la madre al hijo en el momento del parto), las personas infectadas por el virus de la hepatitis B (VHB) pueden propagar el virus a través de la sangre y de otros fluidos corporales, fundamentalmente semen y secreciones vaginales. Ello sucede en los sujetos con infección aguda y en los que padecen formas crónicas con replicación del VHB (en nuestro medio la mayor parte de los portadores de HBsAg no replican). Por tanto, los manipuladores de alimentos infectados por VHB no representan ningún riesgo para los destinatarios de éstos alimentos, obviamente, mientras se respeten las normas higiénicas más elementales en la manipulación.

2. En principio la respuesta es no. Para que la transmisión del VHB fuera posible se requeriría que los citados utensilios estuvieran contaminados con sangre u otros fluidos corporales. Al igual que en el punto anterior, la practica de normas higiénicas elementales hacen a este riesgo virtualmente inexistente. Sin menoscabo de ello, se recomienda que las personas con infección aguda o crónica por VHB, eviten compartir con las personas que conviven, instrumentos punzantes o cortantes como peines, cepillos de pelo o dientes, maquinillas de afeitar o depilar etc., el motivo es que la potencial contaminación de estos instrumentos, sobre todo por un empleo reiterado, podría favorecer inoculaciones inadvertidas del VHB a través de microheridas. Se recomienda así mismo la vacunación contra el VHB de los convivientes.

REFERENCIAS
· Centers for Disease Control. Protection Against Viral Hepatitis. Recommendations of the Immunization Practices Advisory Committee (ACIP). MMWR 1990; 39:1-26.

· Bayas JM, Bruguera M. Vacuna antihepatitis B. En: Salleras Ll, editor. Vacunaciones preventivas. Principios y aplicaciones. Barcelona: Masson SA,1998; 207-227.

Artículos relacionados

Hepatitis A, Hepatitis B y manipuladores de alimentos

30/08/2006

Respuesta del Experto a …

Hepatitis A, Hepatitis B y manipuladores de alimentos

Pregunta

UN ENFERMO DE HEPATITS A O B, o un enfermo VHI +, puede ser manipulador de alimento.

Respuesta del Dr. Ángel Gil de Miguel (08 de abril de 2003)

Para poder contestar a su pregunta tengo que hacer referencia al Real Decreto 202/2000 del 11 de febrero por el que se establecen las normas relativas a los manipuladores de alimento que en su artículo 2 dice dentro de su contenido que “uno de los principales riesgos de contaminación de los alimentos está en el personal que los manipula. La contaminación microbiana de los alimentos a través del manipulador puede ser porque:

Padezca alguna enfermedad.
Sea portador de la misma.
Actúe como intermediario entre un foco de contaminación y el alimento”.

Y estos criterios deben de aplicarse a cualquiera de las situaciones que plantea en su pregunta, es decir si están enfermos, en fase aguda, de hepatitis A, B o con SIDA. Si son portadores de estas enfermedades, Ag HBs + o VIH +, o si son intermediarios entre el foco de contaminación y el alimento.

Artículos relacionados

image_pdfimage_print
1 12 13 14


Subir al menú