An assessment of the cocooning strategy for preventing infant pertussis – United States, 2011


Blain A, Lewis M, Banerjee E, Liko J, McGuire S, Selvage et al. Clin Infect Dis 2016;63(S4):S221-S226

Dado que el ACIP norteamericano recomendó en 2006 la estrategia del cocooning para evitar, al menos en parte, la tosferina en lactantes pequeños, los autores llevan a cabo un estudio de casos y controles entre enero de 2011 y diciembre del mismo año con los casos en menores de dos meses identificados mediante el Emerging Infections Program Network. Por cada caso reclutaron tres controles apareados nacidos en el mismo hospital y se entrevistó telefónicamente a los contactos adultos o padres de contactos menores de 18 años. Los casos ascendieron a 42 y los controles a 154. De los lactantes participantes se identificaron 859 contactos estrechos (600 adultos y 259 no adultos), con una media de 5.2 contactos identificados por caso y de 4.1 contactos identificados por cada uno de los controles. Se enrolaron el 64.5% de los contactos (371 adultos y 183 no adultos), de los que 119 contactos adultos (32.1%) había recibido la vacuna Tdap. La proporción de adultos contactos vacunados fue similar entre los casos y los controles. De los 600 adultos identificados había 172 candidatos a formar parte como cocoons y 71 (41.3%) de éstos 71 fueron enrolados y 9 estaban vacunados con Tdap. El 43.7%de los potenciales cocoon enrolados no tenían miembros adultos con dosis recibidas verificables de vacuna. La proporción de bien vacunados entre los casos (4.8%) y los controles (10.0%) fue similar (p=0.43). Los autores piensan que las bajas coberturas de vacunación en los adultos contactos refuerza la dificultad de implantar la estrategia del cocooning y enfatizan en la importancia de la vacunación durante el embarazo para evitar la tosferina del lactante pequeñito.

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Sustained effectiveness of the maternal pertussis immunization program in England 3 years following introduction


Amirthalingam G, Campbell H, Ribeiro S, Fry N, Ramsay M, Miller E et al. Clin Infect Dis 2016;63(S4):S236-S243

Al año de introducida en embarazadas (2012) la vacuna frente a la tosferina de cinco componentes en gestantes del Reino Unido, los autores, de la Immunisation Department de ese país, reevalúan la medida, proporcionan las primeras estimaciones de la efectividad de las vacunas de tres y cinco componentes y el impacto potencial del blunting en la enfermedad clínica. La cobertura del programa tras el primer año se ha mantenido a lo largo de los dos siguientes, encontrándose entre el 50% y el 62% entre enero de 2013 y diciembre de 2015 (sistema Immform) y entre el 60% y el 70% entre octubre 2012 y agosto 2015, según época del año (sistema Clinical Practice Research Datalink). La mayoría de las embarazadas recibieron la vacuna al menos ocho semanas antes del parto. Los casos en menores de tres meses y de 3 a 5 fueron ligeramente menores en 2015 en relación a los tres años previos a la medida. Fallecieron 16 niños entre 2013 y 2015 y de ellos, en 14 la madre no había sido vacunada. De 243 casos de enfermedad, de los que 35 lo eran de madres vacunadas, proporciona una efectividad del 91% (88-94) en los menores de tres meses y del 90% (86-93) en los menores de dos meses. Esta efectividad fue del 91% en niños cuyas madres recibieron la vacuna al menos 4 semanas antes del parto (88%-94%) o bien de 1 a 3 (80%-96%). No se observaron diferencias significativas entre el uso de vacunas de tres o cinco componentes. En cuanto a la interferencia de la vacuna materna y la del lactante a los dos meses, la primera dosis de vacuna protege adicionalmente frente a la tosferina (EV: 82%. IC 95%: 65-91), lo que significa que la protección adicional de la dosis materna se mantiene en los lactantes que han recibido la primera dosis de las series primarias, y con la segunda decrece al 69% (86-90) y no se observa protección adicional de la vacunación materna tras la tercera dosis del lactante, aunque con pequeños números. En cualquier caso no encontraron evidencias de mayor riesgo de tosferina en los niños de madres vacunadas. No obstante, y dados los números pequeños, este asunto requiere de evaluaciones periódicas.

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Tdap vaccination during pregnancy and microcephaly and other structural defects in offspring


DeSilva M, Vázquez-Benítez G, Nordin J, Lipkind H, Romitti P, DeStefano F et al. JAMA 2016;316:1823-1825

A la vista de que los casos de microcefalia en Brasil asociados a la infección por el virus Zika, coincidieron en el tiempo con la implantación de la vacunación de la vacunación materna con tosferina en ese país, podrían surgir dudas acerca de la causalidad de la malformación. Es por ello que se diseña un estudio retrospectivo de cohortes en siete instalaciones sanitarias que disponen de la base de datos Vaccine Safety Datalink, para comparar la prevalencia de defectos estructurales neonatales en niños de madres que hubieran recibido o no la vacuna Tdap. El estudio incluye datos recogidos entre enero de 2007 y septiembre de 2013. El análisis incluyó 324.463 nacimientos vivos y la vacunación materna con Tdap no se asoció de manera significativa con un incremento del riesgo de microcefalia para aquellas vacunaciones administradas con menos de 14 semanas de gestación (razón de prevalencia ajustada de 0.96 con IC 05%: 0.32-2.58), ni entre las semanas 27 a 36 (RPA: 1.01. IC 95%: 0.63-1.61) ni con vacunas administradas en cualquier semana del embarazo (RPA: 0.86. IC 95%: 0.60-1.24).

Los autores concluyen que sus resultados amplían los conocimientos existentes sobre la seguridad de la vacuna, aunque tienen limitaciones por disponer de datos incompletos sobre la vacunación, sobre defectos congénitos estructurales, sobre abortos y por importantes covariantes (uso materno de alcohol).

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Effectiveness of acellular pertussis vaccination during childhood (< 7 years of age) for preventing pertussis in houdehold contacts 1-9 years old in Catalonia and Navarra (Spain)


Plans P, Toledo D, Sala M, Camps N, Villanova M, Rodriguez R et al. Eur J Clin Microbiol Infect Dis published on line 09 September 2016.

Estudio cuyo objetivo es el de evaluar la efectividad de la vacuna acelular de la tosferina antes de los siete años para evitar la tosferina secundaria en los contactos domiciliarios de 1 a 9 años de 688 casos confirmados de la enfermedad confirmada en Cataluña y Navarra en el periodo 2012-2013. Utilizan la vigilancia epidemiológica activa y la confirmación por laboratorio para detectar los casos secundarios y terciarios. Contactaron telefónicamente con todos los contactos domiciliarios y con sus padres para indagar sobre los síntomas durante el periodo de transmisión de los casos primarios de tosferina y compararon la incidencia de tosferina secundaria en vacunados con 4 ó 5 dosis (85 contactos) con la de no vacunados o parcialmente vacunados (0 a 3 dosis). Durante los dos años del estudio se detectaron 64 casos secundarios en 405 contactos domiciliarios, de los que 47 eran vacunados y 17 no vacunados. La efectividad (1 –RR) fue del 50% (IC 95%: 19-69) en vacunados con DTaP, Tdap, hexavalente o pentavalente y del51.3% (IC 95%: 21-70) cuando fueron vacunados con DTaP o Tdap. La efectividad ajustada por edad, sexo, quimioprofilaxis y tipo de contacto fue del 58.6% (IC 95%: 17-79) cuando los contactos habían sido vacunados con vacunas acelulares y del 59.6% (IC 95%: 18-80) si habían recibido vacunas DTaP. Como limitaciones exponen la comparación de vacunados con no vacunados o parcialmente, exclusión de los contactos sin información validada de la vacunación, y la confirmación de la enfermedad por laboratorio se hizo solamente en los contactos con síntomas respiratorios que cumplían criterios clínicos de tosferina. Concluyen que la vacuna es efectiva en prevenir la enfermedad en los contactos domiciliarios de los casos.

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Effectiveness of prenatal versus postpartum vaccination in preventing infant pertussis


Winter K, Nickell S, Powell M, Harriman K. Clin Infect Dis Advanced Access published September 13, 2016

Estudio retrospectivo de cohortes para evaluar el impacto de la recepción de la vacuna Tdap durante el embarazo en el riesgo de padecer tosferina, utilizando el registro de inmunizaciones de California y loe certificados de nacimiento entre 2013 y 2014 de mujeres de 14 a 44 años que hubieran recibido la vacuna durante la gestación, entre las semanas 27 y 36, o en los catorce días tras el parto. EN el análisis primario se excluyeron las que la recibieron antes de la semana 27 o después de la 36, pero en el secundario se incluyeron las que hubieran sido vacunadas en cualquier momento del embarazo. El end-point primario fue la tosferina confirmada poir laboratorio (PCR o cultivo) en menores de ocho semanas de vida, y el secundario el padecimiento en las primeras doce semanas. Se dispuso de 74.791 mujeres que habían dado a luz y a 1.562 lactantes con tosferina en el primer año de vida con edad gestacional superior a 27 semanas y más de 500 gramos de peso al nacimiento. La efectividad global de la vacuna entre las semanas 27 y 36 fue del 85% (33-98) en evitar la enfermedad en menores de 8 semanas y del 72% (30-89) en los menores de 12 semanas al compararla con la vacuna Tdap postparto. En cualquier momento de la gestación fue del 64% (11-85) y del 53% (8-76) en menores de 8 y 12 semanas, respectivamente. Los autores concluyen que es el primer estudio en los Estados Unidos en el que se demuestra que la vacunación prenatal evita la tosferina del lactante y que esa estrategia es un 85% más efectiva que la vacunación tras el parto al evitar la tosferina en menores de ocho semanas, si se recibe entre las semanas 27 y 36. Como limitaciones exponen la ausencia de un grupo no vacunado como comparador, un posible sesgo de clasificación incorrecta, y que su cohorte puede no ser representativa de todas las embarazadas de California.

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Effectiveness of prenatal Tdap vaccination on pertussis severity in infants


Winter K, Cherry J, Harriman K. Clin Infect Dis Advance Access published September 13, 2016

Estudio retrospectivo de cohortes para evaluar si los bebés con tosferina nacidos entre 2011 y 2015 y cuyas madres recibieron la vacuna Tdap durante la gestación presentaban un cuadro clínico menos grave y con menores tasas de hospitalización o de ingreso en cuidados intensivos respecto de los nacidos de madres no vacunadas. Incluyeron a 752 nacidos que reportaron tosferina con menos de 65 días de vida y comprobaron que los nacidos de vacunadas tenían, con carácter significativo, menores probabilidades de presentar el cuadro de la tosferina clásica: tos paroxística (RR: 0.66), cianosis (RR: 0.66) o gallo inspiratorio (RR: 0.78), aunque la frecuencia de vómitos postusígenos fue similar. Por otra parte tuvieron menor riesgo de hospitalización (RR: 0.5. IC 95%: 0.4-0.6) o de ingreso en UCI (RR: 0.8. IC 95%: 0.7-0.9). En los hospitalizados, los hijos de vacunadas tuvieron menor duración de estancia (3 versus 6 días. P=0.019) y ninguno tuvo convulsiones, falleció o precisó intubación. Los autores concluyen que la vacunación de la embarazada reduce la gravedad de la tosferina en lactantes infectados. Reconocen varias limitaciones del estudio: a) solo el 56% de los casos disponían de datos de vacunación, b) la cohorte de infectados solo incluye los casos reportados de tosferina, y c) la efectividad vacunal es solamente una estimación parcial del verdadero impacto de la vacunación prenatal.

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Many inflammatory bowel disease patients are not immune to measles or pertussis


Cleveland N, Rodriguez D, Wiehman A. Pan I, Melmed G et al. Dis Dis Sci 2016;61:2972-2976

Estudio retrospectivo en 122 pacientes diagnosticados de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en la Universidad de Chicago entre febrero y mayo de 2015 con la hipótesis de partida de que muchos de ellos no son inmunes a sarampión o tosferina. De los pacientes 77 tenían enfermedad de Crohn y 45 colitis ulcerosa con una edad media de 39 años (19 a 76 años). El 47% estaban en tratamiento inmunosupresor (inmunomoduladores) y el 43% lo estaban con inmunoglobulinas biológicas. El 83.6% eran inmunes para sarampión existiendo una asociación de menores títulos antisarampionosos con una duración mayor de la enfermedad y con una mayor edad de los enfermos. El 60.4% no eran inmunes a tosferina. El 72% proporcionaron la historia de vacunación con el 70% y el 68% refiriendo vacunación durante la infancia para sarampión y tosferina, respectivamente. El 85% y el 30% de los que refirieron vacunación antisarampionosa o antitosferinosa eran inmunes, respectivamente. Los autores piensan que es el primer studio que evalua la inmunidad en pacientes con EII y encontraron que un número significativo de ellos no tenían inmunidad frente al sarampión y que una mayoría tampoco la tenían para la tosferina. Por otra parte sus hallazgos añaden importante información acerca de la vacunación y de la seguridad de las terapias. Como limitaciones destacan que es un estudio observacional en pacientes de un hospital terciario y que no fueron capaces los autores de evaluar la relación entre las terapias inmunosupresoras o la actividad de la enfermedad con la inmunidad.

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Epidemiology of pertussis in Denmark, 1995 to 2013


Dalby T, Andersen P, Hoffman S. Euro Surveill. 2016;21(36):pii=30334

Los autores llevan a cabo una revision de la epidemiología de la tosferina en Dinamarca entre los años 1995 y 2013. Abordan primeramente las vacunas utilizadas en los programas sistemáticos. Comenzaron en 1961 con vacuna de célula entera para pasar en 1997 a una vacuna acellular que incluía únicamente el componente de toxina pertussis en concentraciones de 40 microgramos por dosis detoxificada con peróxido de hidrógeno en lugar formaldehido o glutaraldehido. EL esquema fue y ha sido de tres dosis en primovacunación (3, 5 y 12 meses) con un recuerdo de 20 microgramos de toxoide a los cinco años. Los datos epidemiológicos los extraen de la base nacional de casos confirmados por laboratorio (cultivo, PCR o serología). La última epidemia fue la de 2002 con una incidencia de 36/100.000 habitantes y desde 1995 solo se han registrado seis fallecimientos, todos ellos en lactantes. La incidencia interepidémica se encuentra por debajo de 10/100.000. Mientras que en 1995 la edad media de los casos era de 9.2 años, ha ido aumentando hasta 23.9 años en 2013. A lo largo de todo el periodo de studio la mayor incidencia se ha constatado en menores de un año con incidencias entre 84 y 331 en periodos interepidémicos y de 435 para el brote de 2002. Tras la introducción del booster preescolar en 2003, la mayor incidencia en menores de un año y en mayorcitos cambió gradualmente de los de 3 a 5 años en 2003 a los 12-14 años en 2013. Los autores concluyen que al contrario de otros países próximos, Dinamarca no ha experimentado una resurgencia de la enfermedad en los años recientes, aunque es difícil establecer comparaciones con otros países pordiferencias en sensibilización, practicas diagnósticas, sistemas de notificación, densidad poblacional, rechazo a la vacunación, entre otras. En cualquier caso parece que el auténtico nivel de tosferina en el país ha decaido desde la década de los noventa.

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Evolution of Bordetella pertussis


He Q. Pediatr Infect Dis J 2016; 35(8): 915-7.

Artículo de revisión que presenta la evolución genética de la Bordetella pertussis en función de la vacuna usada en cada país y periodo temporal así como su cobertura vacunal.

Aunque el artículo es muy específico, tiene interés porque aporta datos sobre un aspecto de conocimiento menos habitual.

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Pertussis: Where did we go wrong and what can we do about it?


Locht C. Journal of Infection 2016; 72: S34-40.

Artículo de revisión que repasa diferentes aspectos de la tosferina. La enfermedad ha sufrido un importante aumento de la incidencia incluso en países con alta cobertura vacunal; aunque se observaba una tendencia ascendente incluso antes de la transición de la vacuna de célula entera a la acelular, ha sido realmente después de este cambio cuando el aumento ha sido más patente. Entre las teorías propuestas para explicar este aumento se encuentran: cambios en los sistemas de vigilancia, mejoras en el diagnóstico, cambios en las cepas de B. pertussis, la rápida caída de la protección observada con las vacunas acelulares, además recientemente se ha demostrado mediante modelos animales que la vacuna no protegería frente a la infección lo que impediría la protección de grupo; a este respecto menciona como los ciclos epidémicos de la tosferina se han mantenido lo que indicaría una ausencia de protección de grupo, algo que aunque en menor medida también se ha observado con la vacuna de células enteras lo que podría indicar que esta última ofrece una protección de grupo parcial. El artículo también comenta los problemas asociados con la vacuna de célula entera entre los que se encontraría que la efectividad no era similar en todos los lotes y asuntos relacionados con la seguridad.
Aunque las vacunas actuales no son las que necesitaríamos, se han trazado diferentes estrategias para disminuir el número de muertes y casos graves, entre las que estarían la estrategia del nido, la vacunación neonatal y la vacunación de la embarazada.
La autora afirma que se necesitan nuevas vacunas de mayor eficacia desesperadamente, la vacuna más avanzada hasta el momento es una vacuna intranasal atenuada BPZE1, en la que se ha modificado la Bordeteralla pertussis genéticamente, recientemente ha completado un ensayo clínico fase I que ha demostrado seguridad en jóvenes voluntarios, ser capaz de producir una colonización transitoria de la nasofaringe e inducir respuesta inmune. Esta vacuna estaría diseñada para proteger frente a la infección y la enfermedad por lo que podría ser útil para el control a largo plazo de la tosferina.
Interesante artículo de revisión que aborda de forma somera los diferentes aspectos de la tosferina. [más información]